¿Qué pasa con la identidad digital de una persona cuando fallece?
Facebook tiene más de 30 millones de perfiles activos de difuntos que siguen recibiendo desde solicitudes de amistad hasta felicitaciones de cumpleaños.

Foto con fines ilustrativos vivus.es
(CRHoy.com) ¿Sabía que? Si desea asegurarse de que sus datos digitales sean manejados adecuadamente después de su fallecimiento, una opción es incluirlo en su testamento.
Actualmente, en Facebook hay más de 30 millones de perfiles que pertenecían a personas fallecidas, pero que siguen activos y recibiendo solicitudes de amistad y mensajes de cumpleaños, entre otros.
La revolución digital ha incentivado a los usuarios de Internet a utilizar diversas plataformas y redes sociales para acceder a información, productos y servicios, así como para interactuar con otros usuarios.
La dinámica actual de uso de plataformas y redes sociales implica que los usuarios proporcionen información sensible, como los números de tarjetas de crédito, e incluso decidan compartir contenido multimedia personal como fotografías y videos.
Pero, ¿qué ocurre con toda esa información digital una vez que la persona muere? Se estima que cada día hay 10 millones de perfiles activos de personas fallecidas en Facebook que reciben etiquetas o felicitaciones en fechas importantes como su cumpleaños. Además, no se debe pasar por alto que su identidad puede ser objeto de uso indebido por parte de delincuentes.
Recomendaciones para los usuarios
Estas son algunas recomendaciones para evitar que sucedan hechos que atenten contra su identidad:
- Es importante realizar un inventario detallado de su perfil en las diferentes plataformas que utiliza en sus dispositivos electrónicos, tales como computadoras, celulares, consolas, entre otros.
- Es recomendable revisar las condiciones y políticas de las redes sociales que utiliza para conocer cómo pueden manejar su perfil en caso de fallecimiento o si existe la opción de cerrarlo. Dejar perfiles activos de personas fallecidas puede ser peligroso, ya que pueden ser utilizados por delincuentes para extraer información personal o cometer suplantación de identidad.
Según el Ing. Rubén Fallas, consultor en Seguridad de la Información, Redes Sociales y Delitos Informáticos y docente de la Escuela de Informática de la Universidad Hispanoamericana las personas desconocen que tienen una identidad digital que deben proteger después de su fallecimiento e indicar a sus herederos cuál será su última voluntad sobre el manejo de sus datos detallando sus diferentes cuentas o perfiles y la forma de acceso por computadora, tableta hasta el celular.
"En el caso de las redes sociales, la política y el manejo de cuentas de personas fallecidas varían según el proveedor del servicio. Algunos proveedores tienen políticas claras sobre cómo manejar las cuentas de usuarios fallecidos, mientras que otros pueden requerir un proceso más complejo. Cuando una persona fallece, es posible que sus cuentas de redes sociales permanezcan activas a menos que se solicite a la plataforma de redes sociales que las cierre o las convierta en un memorial en honor al fallecido. Un memorial es una cuenta especial que permite a los amigos y familiares recordar al fallecido y dejar mensajes, pero no permite iniciar sesión ni hacer cambios en la cuenta. Cada plataforma tiene sus propias políticas sobre cómo solicitar la creación de un memorial o el cierre de una cuenta", indicó el Ing. Rubén Fallas.
Las redes sociales también ofrecen la posibilidad de que el usuario designe a alguien para que se encargue de su cuenta después de su fallecimiento. Esta persona podrá administrar el contenido de la cuenta, como publicar recordatorios o informar a los seguidores sobre el cierre de la cuenta en una fecha determinada.
El Ing. Fallas advirtió que "es importante si una persona fallece y tiene cuentas de redes sociales que sus familiares puedan comunicarse con el proveedor del servicio para conocer sus políticas y tomar decisiones sobre qué hacer con esas cuentas. Será necesario proporcionar documentación para comprobar que se es familiar de esta persona y en algunas ocasiones pruebas como un certificado de defunción, para cerrar una cuenta o convertirla en un memorial".
Si una persona decide no dejar un administrador para sus cuentas digitales o cerrarlas después de su muerte, podría convertirse en una víctima potencial de los delincuentes que pueden ingresar a su perfil y extraer información personal o financiera, así como cometer delitos como robo, estafa o incluso extorsión.
"Además, pueden ser objeto de suplantación de identidad, lo que podría causar daño a la reputación de la persona fallecida o a la privacidad de sus amigos y familiares. También podrían utilizar la información personal y las fotos de la cuenta para crear perfiles falsos y hacerse pasar por la persona fallecida, lo que podría llevar a confusiones y malentendidos. Algo que también se debe de tomar en cuenta es que lo anterior puede afectar emocionalmente a los seres queridos de la persona fallecida, ya que al ver las publicaciones y los mensajes antiguos puede ser doloroso y desencadenar que el proceso de duelo no llegue a culminar de manera correcta" concluyó Fallas.
Considere estas sugerencias para prevenir situaciones desagradables a sus familiares y amigos, y evite formar parte de los más de 30 millones de perfiles de difuntos activos en Facebook.