“¿Qué más tiene que pasar?”, reprochan diputados luego de ataque armado a hospital
Congresistas cuestionan que las autoridades no hayan reforzado la seguridad de los centros médicos tras el ataque ocurrido anteriormente en el Tony Facio, en Limón.

Janice Sandí y Ronald Campos, diputados del PLN
El ataque armado ocurrido este sábado en el hospital La Anexión, en Nicoya, encendió las alarmas entre diputados, quienes recordaron que se trata del segundo episodio de este tipo contra un hospital de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en menos de tres años.
El antecedente que vuelve especialmente llamativo el caso de Nicoya ocurrió en diciembre de 2023, en el Hospital Tony Facio de Limón. Guillermo Duarte Avilés, de 30 años, había sido trasladado a ese centro médico tras sobrevivir a un ataque armado. Cuatro días después, el 19 de diciembre, dos sujetos ingresaron por la parte trasera del hospital y le dispararon en la cabeza mientras permanecía internado. Un funcionario del centro médico también resultó herido durante el ataque.
La diputada liberacionista Janice Sandí cuestionó que, después del ataque ocurrido anteriormente en el hospital Tony Facio, en Limón, las autoridades no hayan tomado medidas suficientes para reforzar la seguridad de los centros médicos.
"Por segunda vez, en menos de tres años, se da un ataque armado a un hospital de la institución insignia de la democracia costarricense, que es la Caja Costarricense de Seguro Social", afirmó Sandí.
El nuevo episodio ocurrió durante la madrugada de este sábado, cuando dos hombres encapuchados y armados con rifles tipo AR-15 llegaron al hospital La Anexión, amenazaron al oficial de seguridad y lograron ingresar al servicio de emergencias.
Los sujetos se dirigieron hasta el área de observación y dispararon en múltiples ocasiones contra un paciente de 32 años, quien murió en el sitio. Una adulta mayor también resultó herida durante el ataque.
Para Sandí, lo ocurrido demuestra que la seguridad hospitalaria no puede depender únicamente de acciones represivas después de que ocurre un delito.
"La seguridad es un tema que pasa no solo por la acción represiva, sino por la prevención, cosa que parece habérsele olvidado a este gobierno", cuestionó.
La legisladora reclamó al Gobierno presentar un plan específico para proteger los hospitales y pidió al ministro de Seguridad Pública convocar de inmediato a una reunión con la CCSS para definir medidas de protección.
"No se vale que ataques contra hospitales, donde no solamente están los pacientes totalmente en indefensión, sino todos los equipos de salud que día y noche trabajan para darle a los costarricenses el mejor servicio posible, se vean en este momento no solamente afectados sino amenazados en su integridad física", manifestó.
"El crimen organizado ha perdido el temor"
El diputado liberacionista Ronald Campos también reaccionó al ataque y calificó lo ocurrido como una muestra de la escalada de violencia que atraviesa el país.
"Que un grupo armado pueda ingresar sin obstáculo a un centro de salud, amenazar a su personal y ejecutar a una persona indefensa en una camilla, es una señal alarmante de que el crimen organizado ha perdido el temor a las instituciones del Estado. Esto no puede seguir pasando", declaró.
Campos pidió al Gobierno enviar recursos adicionales al Ministerio de Seguridad Pública, la Fuerza Pública, el OIJ y el Poder Judicial para fortalecer sus capacidades de respuesta frente al crimen organizado.
"No se puede combatir el crimen organizado con las manos atadas", afirmó.
El legislador también sostuvo que hospitales, escuelas y espacios públicos deben mantenerse como lugares seguros y advirtió que el ingreso de hombres armados a un centro médico evidencia, a su criterio, un deterioro de las condiciones de seguridad.
El caso de Nicoya permanece bajo investigación del OIJ.
Los sindicatos del sector salud también han reclamado medidas urgentes para reforzar la seguridad hospitalaria y han advertido sobre el impacto que el ataque tuvo entre los trabajadores que se encontraban de turno.