Videos revelan estrategia de tesorero del BN para sacar millones de bóveda
Grabaciones de cámaras de seguridad de las bóvedas del Banco Nacional (BNCR) muestran cómo el extesorero Ricardo Olivas Valle utilizaba su botella, cargador de celular y otros artículos de higiene personal para tratar de dispersar u ocultar los sobres con los cuales habría sustraído miles de millones de colones en efectivo.
CR Hoy obtuvo acceso a siete grabaciones de distintos días, recuperadas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio Público, que forman parte de las evidencias existentes contra el exfuncionario en el juicio que se desarrolla en su contra.
Las imágenes muestran una estrategia clara: mezclar los sobres de manila con sus pertenencias al momento de salir del recinto rumbo a los casilleros, donde metía los fajos ocultos dentro de su bolso antes de retirarse.
Este comportamiento se detectó en varias fechas, siempre en un rango horario cercano a su salida del trabajo, entre las 4:30 p.m. y las 5:30 p.m. Según la acusación de la Fiscalía Anticorrupción, todas las extracciones ocurrieron cuando los demás empleados ya habían salido, aprovechando que no había nadie en el área.
Su horario de trabajo era diferenciado, mientras que la jornada general de los trabajadores del Banco Nacional era de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.
Uno de los primeros episodios que quedó grabado ocurrió el 25 de agosto de 2023, apenas dos días después de recibir una charla por parte de la administración del banco, debido a que ya existían sospechas sobre el robo de dinero.
Las demás sustracciones grabadas ocurrieron el 13, 14, 18, 21 y 22 de setiembre, todas previas a que se solicitara un arqueo (revisión manual) del dinero a cargo de Olivas Valle. El 26 de setiembre, tras esa petición, se volvió a documentar una sustracción en la cual el funcionario utilizó sobres de manila y sus pertenencias para extraer dinero sin levantar sospechas.
Las secuencias muestran, por ejemplo, que el 25 de agosto, luego de llenar un sobre de manila amarillo y doblarlo cuidadosamente, lo tomó con su mano derecha y lo colocó sobre el escritorio donde estaba su computadora.
Posteriormente, puso un cepillo de dientes y una pasta dental encima del sobre y acomodó varios papeles. A las 5:05 p.m., tomó una botella plástica y, con la misma mano derecha, sujetó el sobre, llevándolo a la altura de su cadera mientras se retiraba.
A las 5:07 p.m., en el área de casilleros, se le observó llevando en su mano derecha un sobre amarillo, una botella y otros artículos. En ocasiones añadía documentos según se cree, para no levantar sospechas.
De forma similar, el 13 de setiembre, cerca de las 5:11 p.m., se levantó, tomó una botella plástica y la colocó encima del sobre amarillo. Recogió el sobre con su mano derecha y se retiró del lugar.
Un instante después, se le observó trasladando un cajón de madera vacío, empujado con su mano izquierda, mientras que con la derecha llevaba, a la altura de su cadera, un sobre amarillo junto con otros artículos.
Al día siguiente, colocó el estuche para cepillo de dientes y la crema dental sobre el sobre. Luego tomó la botella plástica y también la puso encima. A las 5:28 p.m., tomó todos los artículos con su mano derecha y se retiró del lugar a las 5:28 p.m.
Posteriormente, pasó por el pasillo llevando consigo un sobre amarillo en su mano derecha, junto con otros artículos, como la botella plástica. A las 5:29 p.m., en el área de casilleros, nuevamente se le observó con un sobre amarillo, una botella y otros objetos.
De manera repetida, salía caminando a través de la esclusa y del puesto de seguridad de la dependencia transportando el sobre en su mano derecha.
Finalmente, abandonaba las instalaciones del Banco Nacional, sacando el dinero de manera definitiva de la esfera de custodia de la entidad bancaria.
Todas las imágenes corresponden al CIPE (Centro Institucional de Procesamiento de Efectivo) que Olivas tenía a su cargo, una oficina de recibir, tramitar y acreditar todos los depósitos relacionados con convenios de recolección de efectivo de los clientes para ingresarlos a la bóveda principal.
Aprovechó debilidades
De acuerdo con la investigación, Olivas Valle se valía de las limitaciones tecnológicas entre el sistema transaccional FINESSE y el Sistema de Control de la Administración de Efectivo (SCAE), así como de la inobservancia del ciclo de gestión del CIPE.
Esto le habría permitido acumular progresivamente la suma de ₡4.566.561.921.
Entre el 18 de enero de 2021 y el 2 de octubre de 2023, Olivas Valle registró en el sistema FINESSE, así como en el sistema SCAE, montos de numerario inferiores o diferentes a los que entregaba físicamente a la Tesorería General, en 501 ocasiones distintas.
Utilizaba dos cofres —uno pequeño y otro contiguo— en su oficina para guardar las "colas" (fajos incompletos de billetes de distintas denominaciones) que no podía contar durante el día.
Estos cofres, que supuestamente debían contener los casi ₡4.600 estaban repletos de billetes de diferentes denominaciones, lo que, según la investigación, evidencia que no los contaba y únicamente los acumulaba.
Los arqueos realizados el 3, 4 y 6 de octubre de 2023 determinaron un faltante de ₡3.293.829.421,40 en efectivo en la Tesorería CIPE 724. El saldo hallado en los cofres de Olivas Valle era de ₡1.272.185.900, lo que resultó en un faltante de ₡3.294.376.021,40.
Además, se presume que el sospechoso no realizaba el conteo y verificación diaria del dinero en el área de Procesamiento de Numerario de Clientes Externos para evitar diferencias en los cierres contables.
Tampoco recolectaba el dinero procesado por máquinas contadoras y cajeros humanos para no exceder los límites de caja; no entregaba diariamente al Supervisor de Procesamiento de Numerario el dinero de clientes externos para su resguardo en bóvedas; y no realizaba los cierres diarios de numerario en los sistemas transaccionales ni los arqueos correspondientes.
Olivas enfrenta un juicio que ya se extiende por alrededor de un mes, período en el cual continúan declarando testigos relacionados con los hechos.