“Me sentí como una basura”: paciente relata deshumanización en hospital de Perez Zeledón

Un paciente con cáncer denunció públicamente una serie de maltratos, falta de atención y actos de deshumanización que asegura haber sufrido durante su atención en el Hospital Fernando Escalante Pradilla, en Pérez Zeledón.
José Miguel Vásquez Porras, de 35 años, compartió su testimonio mediante un video difundido en redes sociales, donde relató las dificultades que ha enfrentado desde que buscó atención médica por una aparente hernia que posteriormente resultó ser un tumor cancerígeno.
Su historia comenzó en 2021, cuando acudió al centro médico por una molestia en la ingle derecha. Según contó, le indicaron que se trataba de una hernia, pero nunca le realizaron estudios de imagen para confirmar el diagnóstico.
Uno de los episodios que más recuerda ocurrió durante una consulta médica. Según relató, una doctora le informó que tenía una hernia encapsulada y procedió a examinarlo.
"Me acostó en una camilla, agarró un platito redondo y empezó a estriparme la parte de la ingle", recordó.
El dolor fue tan intenso que le pidió detenerse. Sin embargo, asegura que la respuesta de la profesional lo marcó profundamente.
"La respuesta de la doctora fue que ese era el problema de los hombres de hoy en día, que no soportábamos ciertas cosas", afirmó.
Un diagnóstico devastador
Meses después, ingresó a cirugía convencido de que sería operado de una hernia. Sin embargo, durante el procedimiento recibió una noticia que cambió por completo su vida.
"Te tengo una buena noticia y una mala noticia. Buena noticia, te tengo ya rajado; la mala noticia, tenés un cáncer y está bastante avanzado y para usted no hay nada que hacer", recordó que le dijeron.
La noticia lo sumió en una profunda depresión. Pasó de pesar cerca de 90 kilos a 65.
Con el apoyo de su familia logró recuperarse emocionalmente y fue trasladado al Hospital San Juan de Dios, donde una biopsia confirmó que padecía un sarcoma sinovial de tejidos blandos.
A partir de entonces inició una larga lucha contra la enfermedad, marcada por quimioterapias, radioterapias y múltiples cirugías.
"Como un chiquito huérfano"
Pese al tratamiento, José Miguel asegura que continuó enfrentando situaciones que considera irrespetuosas.
Tras una de las intervenciones quirúrgicas, consultó por qué aún mantenía una masa en la zona afectada. Según contó, la respuesta que recibió fue que tenía suerte de haber encontrado un médico dispuesto a atenderlo porque estaba "como un chiquito huérfano".
Con el paso del tiempo, el cáncer avanzó. Perdió parte del músculo de la pierna derecha y su movilidad se redujo considerablemente.
"Eso me trae abajo por completo", expresó.
Posteriormente recibió radioterapia, tratamiento que, según indicó, logró reducir el tumor en un 92%. Sin embargo, denunció que esperó cerca de ocho meses por una cirugía que finalmente no se realizó debido a la aparición de metástasis en ambos pulmones.
También aseguró que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) le negó inicialmente el medicamento paliativo Pazopanib, por lo que recurrió a la Sala Constitucional para obtenerlo.
Mientras esperaba una resolución, permaneció varios meses sin tratamiento y, según afirma, la enfermedad continuó avanzando.
"Qué asco eso que olía"
El episodio que más lo afectó ocurrió durante una hospitalización en Pérez Zeledón.
Debido a la necrosis provocada por el tumor, la herida desprendía un fuerte olor. José Miguel asegura que algunos funcionarios realizaron comentarios despectivos frente a él.
"Tenía que aguantarme comentarios de enfermeras y doctoras diciendo que qué asco eso que olía, que qué peste era lo que estaba sucediendo, que qué era lo que había muerto en el lugar", denunció.
Posteriormente fue trasladado a una habitación de aislamiento. Allí permanecía solo y, según relató, en ocasiones los alimentos permanecían durante horas fuera del cuarto.
Asegura que muchas veces no podía desayunar ni almorzar hasta que algún familiar llegaba a recoger la comida y calentarla.
"Pensaban seguro que yo estaba contagiado con quién sabe qué enfermedad grave", manifestó.
También denunció que sus dolores fueron minimizados pese a que utiliza morfina para controlarlos y requiere otros medicamentos para contrarrestar sus efectos secundarios.
En una ocasión, dijo haber esperado durante todo un día por uno de esos tratamientos.
"Yo sentía que mi estómago se iba a reventar", recordó.
Cuando pidió ayuda, asegura que una doctora le respondió: "Usted no está medicado con eso y no voy a llamar al doctor para despertarlo solamente porque usted está pidiendo eso".
José Miguel afirma que esa experiencia lo hizo sentirse completamente abandonado.
"Sinceramente así me sentí yo, como una basura, en ese hospital", expresó.
Finalmente decidió solicitar la salida voluntaria.
Un cambio de trato en el Hospital México
Las dificultades continuaron incluso después de regresar a su casa.
Según relató, una funcionaria de cuidados paliativos reconoció que nunca había tratado un caso como el suyo y dejó los insumos para que sus familiares realizaran las curaciones.
Desde entonces, asegura que gran parte de los cuidados han recaído sobre él y su familia.
Conforme avanzó la enfermedad comenzó a sufrir desmayos, falta de aire y fuertes dolores en el pecho. Con ayuda de familiares y amigos logró ser trasladado al Hospital México.
Allí, según contó, le detectaron un derrame en el pulmón derecho pocos días después de su ingreso.
Pese a la gravedad de su condición, asegura que la atención recibida ha sido completamente diferente.
"¿Qué ocupas?, ¿tiene dolor?, ¿te falta algo?, ¿ya comiste?", relató sobre las consultas constantes del personal médico y de enfermería.
Por esa razón decidió hacer pública su historia. Asegura que su objetivo no es únicamente denunciar lo ocurrido en Pérez Zeledón, sino pedir empatía hacia las personas que enfrentan enfermedades graves.
"No es justo que tras de que uno se está desintegrando poco a poco, sabiendo uno que tiene que dejar atrás familia, hijos, esposa, madre y hermanos, todavía hayan personas que lo traten mal. Un perro tiene mejor trato que uno".
CR Hoy consultó en el hospital de Pérez Zeledón sobre el caso. De momento, la gestión está en trámite.