El gobierno de Chaves también va por un tren eléctrico: ¿Cómo avanza la propuesta?
Jerarca de instituto estima, preliminarmente, inversión de $650 millones
(CRHoy.com). La propuesta de Tren Rápido de Pasajeros (TRP) que afina la Administración Chaves Robles (2022-2026) será eléctrica.
Mario Arce, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer), enfatizó en que en este aspecto mantendrán la misma visión que tuvo el anterior proyecto gestionado por el gobierno de Carlos Alvarado Quesada (2018-2022).
El 20 de julio, Arce y Rodrigo Chaves, presidente de la República, anunciaron que la propuesta de las pasadas autoridades fue enterrada y, ante esto, apostarán por un plan distinto: construir 1 línea de tren elevado entre San José y Cartago.
Según cálculos preliminares hechos por las actuales autoridades, este proyecto costaría entre $600 millones y $650 millones.
Así las cosas, al ser casi elevado al 100%, sería más caro que el planteado por la Administración Alvarado Quesada ($1.550 millones, en 5 etapas y 3 líneas), pero eliminaría los conflictos con los cruces viales a nivel y potencial agravamiento de la congestión vehicular.
"La propuesta del TRP sigue siendo una propuesta de tren eléctrico. En ese sentido, y para aclarar, no es que el tren deje de ser eléctrico y que la visión deje de ser un tren de energía limpia. Por supuesto, esa visión no se discute. Sería incongruente y poco visionario impulsar una propuesta de tren que sea de diésel", dijo Arce, en entrevista con el programa Interferencia, de Radio Universidad.
Para desarrollar una nueva propuesta, el gobierno de Chaves tomó como punto de partida el estudio de prefactibilidad hecho en 2016 por la empresa LCR Logística en el marco del TRP que trazó el gobierno de Luis Guillermo Solís Rivera (2014-2018) cuando el Incofer estuvo al mando de Guillermo Santana.
Para Arce, además de los potenciales conflictos que se generarían con otros tipos de transporte, el tren eléctrico del gobierno de Alvarado obligaba a que el Estado asumiera una deuda de casi $1.000 millones a un plazo de 30 años.
Además, iba a requerir un subsidio anual aproximado de $63 millones para la operación del servicio bajo la figura de la concesión. A los ojos del jerarca actual, incluir la construcción y la operación en un mismo paquete provoca en un encarecimiento de la obra.
También, fustigó que el estudio de demanda no logró vincular adecuadamente la demanda del servicio de tren con la del servicio de transporte público en modalidad autobús.
Ahora, según el presidente ejecutivo, la intención es que el proyecto que se plantee también aproveche el financiamiento de $550 millones ofrecido por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
¿Por qué priorizar la línea San José-Cartago y no San José-Alajuela, tal y como lo sugirió el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al analizar el proyecto anterior? El funcionario explicó que, con base en las modelaciones hechas a partir del estudio de prefactibilidad de 2016, se estableció que para entre 2030 y 2040 el corredor San José-Cartago sería el de mayor demanda.
"El sistema sería más caro, pero es un sistema que tiene la visualización de que funcione hoy y que pueda funcionar en 30, 40 o 50 años, sin la necesidad de hacer nuevas construcciones. Es mejor hacer algo considerablemente más caro, pero funcional, que hacer algo ‘barato', que tiene incertidumbres, riesgos y dudas y que puede generar un colapso en menos de 5 años", alegó Arce.
Para este mes de agosto, el Incofer planea contratar los estudios de costos y de demanda para el nuevo proyecto, los cuales estarían listos entre febrero y marzo de 2023. A partir de eso, se entraría en un análisis crítico y responsable sobre el abanico de posibilidades reales para impulsar la primera línea del TRP.
En ese sentido, Arce explicó que la construcción podría iniciar a mediados de 2025 y la primera línea estaría lista en el primer semestre de 2026.
¿Qué pasará con las otras líneas más allá de San José-Cartago? La continuidad dependerá de los próximos gobiernos posteriores a 2026.
El gobierno pasado propuso el tren eléctrico bajo la vía de la concesión por 35 años, con una inversión estimada de $1.550 millones. De esa cantidad de dinero, unos $550 millones iban a ser facilitados por el crédito del BCIE.
Este planteamiento obligaría a un subsidio anual de entre $50 millones y $150 millones. El origen de esos recursos nunca estuvo claro.
En este se incluían 15 cantones, en un trazado de 84 kilómetros, el cual enlazará Paraíso de Cartago con El Coyol de Alajuela.


