Policías advierten riesgo de colapso en cárceles y fronteras

Las fronteras, los aeropuertos y los centros penales del país operan al límite de sus capacidades, según lo denunciaron oficiales de varios cuerpos policiales adscritos a la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP). Los recortes presupuestarios están debilitando severamente a la Policía Penitenciaria y a la Policía Profesional de Migración.

En el sistema carcelario, el hacinamiento y la falta de personal amenazan con detonar una crisis de seguridad interna.  José Mairena, representante de la Seccional ANEP – Policía Penitenciaria, advirtió sobre el grave desbalance que existe actualmente entre la cantidad de privados de libertad y el escaso número de oficiales asignados a su custodia.

"La relación entre la cantidad de oficiales de custodia y la población privada de libertad es totalmente desproporcionada. Los recortes presupuestarios están poniendo en riesgo directo la vida y la seguridad de los compañeros dentro de los centros penales", afirmó Mairena.

La falta de equipo de protección personal adecuado para los custodios y el deterioro de la infraestructura carcelaria incrementan exponencialmente el riesgo de motines, fugas y riñas que el personal actual tendría serias dificultades para contener.

De forma paralela, el control de ingresos y salidas del país presenta serias vulnerabilidades. Diego Montero Jiménez, de la Seccional ANEP – Policía Profesional de Migración, expuso que los recortes han dejado a los puestos fronterizos terrestres y a las terminales aéreas internacionales con una saturación inmanejable de pasajeros frente a un escaso personal operativo.

A esta situación se suma la falta de unidades de transporte aptas. Según Montero, la escasez de vehículos restringe los operativos de control migratorio en el territorio nacional y dificulta el traslado seguro de personas en condición migratoria irregular.

Ambos sectores exigen al Estado la creación de nuevas plazas y una inyección de recursos inmediatos para evitar un colapso sistémico en estas dos áreas críticas.

Justicia a cargo de las cárceles, afronta un recorte de ₡5.654,3 millones (-2,51%), aunque su ministro Gabriel Aguilar dijo que no afectará. Mientras tanto, la Policía Penitenciaria tiene 2.722 agentes menos de lo requerido, con una sobrepoblación que supera los 6 mil reclusos por encima de los espacios en las cárceles y la creación de 164 plazas que no son suficientes.

En Migración, el presupuesto 2027 incluye cero plazas para nuevos oficiales, a pesar de que Recursos Humanos pidió 100 policías y 30 administrativos. Se suma al hecho que, de 549 plazas autorizadas, 42 están vacantes. La carga crítica en la Unidad de Denuncias y falta de supervisión presencial en el Centro de Aprehensión Región Central.

La disminución de recursos es generalizada. El presupuesto de Seguridad Pública para 2027 es ₡6.154,6 millones menos que para el año actual. Para ANEP es urgente crear un régimen especial de jubilación con retiro tras 25-30 años de servicio y 55 años de edad debido a las cargas laborales de los policías.

Además pretenden abrir una "Mesa Técnica Salarial" exclusiva para resolver el congelamiento salarial y las brechas por el salario global.