Piñas a la tica: un fruto de “oro” para los narcotraficantes

Trasiegos de hasta 67 kilos se traducen en millones de euros

28 de Ago. 2018 | 12:02 am

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Premeditación, una elaboración casi quirúrgica y mucha creatividad. Esos son 3 de los factores que se conjugan en el trasiego de cocaína en el interior de piñas costarricenses.

En los últimos años, autoridades policías nacionales y europeas descubrieron cargamentos de piña de calidad de exportación, pero que adentro –o en los compartimentos de envío- resguardaban dosis de droga.

La piña costarricense es una de las más cotizadas del mercado mundial, pero -también- la cocaína puesta en Europa tiene un valor muy elevado.

El método es tan atractivo para las organizaciones criminales que prefieren montar empresas y sociedades como mamparas en Costa Rica para realizar los envíos. Se aprovechan del acelerado flujo de las exportaciones para hacer su negocio criminal.

Alemania, Holanda, España, Portugal o Irlanda son algunos de los destinos de los envíos fraguados en Costa Rica.

¿Cómo es que operan?

Las estructuras, con nexos en Europa, captan la droga en territorio nacional. Aquí, en fincas y casas, la camuflan en la misma fruta o en componentes que deben viajar en el contenedor.

El método más vistoso y detectado este 26 de agosto en Madrid (España) indica que el mayor porcentaje del fruto de la piña es extraído con precisión.

Luego, un cilindro de cerámica o plástico forrado con parafina (con la droga adentro) es insertado con precisión. El resultado es uno: la piña luce normal en el exterior, mientras la parafina busca evitar un rastreo mediante pruebas de olfato.

Decomisos millonarios

La Policía Nacional de España localizó en Mercamadrid –el mercado de frutas frescas más grande de la capital de ese país- 67 kilos de cocaína ocultos en piñas costarricenses.

Al parecer, una empresa de exportación registrada en Costa Rica se usaba como mampara –desde hace algunos meses- para sacar producto con droga adentro. Por eso, era objeto de investigación por parte de la autoridad española.

Tras un proceso de investigación, la policía española dio con la piña 'contaminada' en el mercado y tuvieron que romper  –fruta a fruta- para detectar cuáles contenían droga en su interior.

"Estas incautaciones tienen un precio muy alto en Europa. La cocaína, depende de dónde se incaute, tiene diferentes precios por la complejidad de llevarlos a 'x' lugar del planeta.

"En Europa, un kilo de cocaína puede costar 50 mil euros (33 millones de colones)", explicó Michael Soto Rojas, ministro de Seguridad Pública, al referirse a una célula costarricense dedicada a enviar cocaína a Alemania dentro de tarimas para piñas, la cual fue desarticulada el 22 de agosto.

Así las cosas, lo incautado en Madrid podría superar los 3 millones de euros, mientras 2 envíos hechos a Alemania entre febrero y abril de este año tuvieron un valor de 1 millón de euros.

Soto aseguró que este 'modus operandi' no es reciente. Incluso, es posible que otros grupos lo usen para enviar droga hacia otros continentes. Hay envíos detectados en tarimas, equipos de refrigeración o entrepisos.

"Ya una vez en la capital (Madrid), los agentes detectaron esta mercancía con las piñas y tuvieron que abrir una a una hasta detectar las que iban rellenas con el estupefaciente. Constataron que una empresa de importación de fruta introducía en nuestro país cocaína desde Latinoamérica. Lo hacían a través de otras compañías que importaban piña hacia España", dijo Eva López, vocera de la Policía Nacional de España, entidad que detuvo allá a 7 sospechosos.

Empresas dudosas

La empresa costarricense investigada en España fue constituida en 2016. Según consta en el Registro Nacional su dirección domiciliar está en Curridabat, sin embargo la finca productora se encuentra en Pital de San Carlos.

Su sitio web tiene muy poca información empresarial. Únicamente descripciones sobre el fruto de la piña, un número telefónico y una galería con un par de imágenes. No aparece el nombre de ningún representante ni colaborador a quien se pueda contactar.

La Cámara de Exportadores de Costa Rica ha insistido que "estos hechos no solo impactan negativamente la imagen del país en los principales destinos de exportación, pues también evidencian la alta incidencia del crimen organizado, convirtiendo esta situación en un problema que no solo afecta al sector exportador, sino la seguridad nacional".

El Ministerio de Seguridad Pública (MSP) espera que el uso de escáneres en los puertos -en un mediano plazo- reduzca este tipo de casos.

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