Pecho de Rata trabajó con el clan del “Rey de la Heroína” de Guatemala

 

Edwin López "Pecho de Rata" hizo negocios con la célula de Juan Alberto Ortiz "Chamalé", considerado el "rey de la heroína" en Guatemala, por medio del hermano de este, Ronny Ortiz, conocido como "Simón" y quien también espera ser extraditado a Estados Unidos.

A López Vega, considerado uno de los principales narcos de Costa Rica, se le atribuye haber conformado una sofisticada organización transnacional dedicada al tráfico de drogas, que opera desde 2008 y, en algunas de sus células, desde 2020. La estructura se extiende desde Colombia y Ecuador y también opera en Panamá, Nicaragua y El Salvador.

La Agencia Antinarcóticos estadounidense (DEA) tiene evidencias de que el costarricense trabajó de la mano con estos sujetos y, por esa razón, la Fiscalía del Distrito Este de Texas los incluyó en el mismo expediente judicial. "Simón" fue capturado por primera vez en agosto de 2015 en Guatemala, pero su extradición para que responda a las acusaciones junto con "Pecho de Rata" continúa sin concretarse debido a expedientes que enfrenta en su país por ataques armados y fraudes.

La alianza criminal tenía conexiones estrechas con importantes cárteles de la droga, específicamente el Clan del Golfo (CDG), en Colombia, y el Cártel de Sinaloa, en México. Adquirían la droga de laboratorios clandestinos ubicados en Colombia y luego la trasladaban en toneladas por tierra, aire y mar.

Utilizaban lanchas rápidas, embarcaciones de carga y pesca, sumergibles, aeronaves, camiones semirremolque y otros vehículos motorizados. Una vez distribuida la droga en territorio estadounidense, la organización contrabandeaba las ganancias financieras resultantes, en dólares, de regreso hacia el sur, a través de los mismos países utilizados en la ruta.

La función de "Pecho de Rata" era clave: coordinaba la recepción de cargamentos marítimos en Limón y Cahuita y los almacenaba para sus socios. Ortiz López se habría confederado con el costarricense para realizar los grandes envíos y, por esa razón, también afronta cargos por distribución de cocaína y asociación o conspiración para trasegar drogas.

playlist-video-0-wcobpb

El Reino de la Heroína

El socio de Pecho de Rata dirigía junto con su hermano un poderoso clan internacional dedicado al traslado de drogas desde el sur del continente, pasando por Centroamérica con rumbo a México, para finalmente introducir los cargamentos en territorio estadounidense.

"Simón" heredó la operación criminal de su hermano, guatemalteco y extraditado a Estados Unidos en 2014. Según la Administración de Control de Drogas (DEA), fue durante la década pasada uno de los principales narcotraficantes de ese país, además de un contacto clave para el Cártel de Sinaloa.

El clan de los hermanos Ortiz estaba asentado en San Marcos, una localidad guatemalteca ubicada cerca de la frontera con México. Según las autoridades, se hacían pasar por pescadores y utilizaban semisumergibles para transportar cocaína.

Ortiz era una conexión indispensable para el Cártel de Sinaloa en el istmo. Pero además, dominaba la producción de amapola (para heroína) y marihuana en la región de San Marcos, usando una fachada benéfica financiando proyectos locales, iglesias, ferias y concursos de belleza, lo que generó que parte de la población civil protestara tras su captura.

En 2015, una corte estadounidense lo condenó a 21 años de prisión tras declararse culpable de conspiración para distribuir cocaína. Según la Policía de Guatemala, "Simón" fue quien quedó a cargo del negocio de la droga luego de la captura de su hermano Juan, en 2011.

Disputa legal del heredero

Antes de ser requerido por la DEA, "Simón" era investigado por la Fiscalía de Guatemala por los delitos de asociación ilícita y conspiración para el asesinato, luego de que se determinara que pretendía quitarle la vida a una persona. Es justamente esa causa la que ha paralizado su extradición.

En 2017, el Tribunal de Mayor Riesgo lo condenó a 15 años de prisión. Sin embargo, al año siguiente, sus abogados apelaron la sentencia y una Sala de Apelaciones de Mayor Riesgo aceptó los argumentos de la defensa y anuló la condena de cárcel.

La fiscalía de ese país apeló de inmediato la anulación para evitar que quedara libre, aunque finalmente no lo consiguió.

Con el tiempo, "Simón" salió en libertad y fue recapturado en 2019 a raíz de una orden de captura internacional emitida por Estados Unidos para extraditarlo, después de permanecer fuera del radar de las autoridades. Desde hace siete años, Texas espera su entrega.

Un tribunal penal guatemalteco autorizó formalmente su extradición desde 2019, aunque de manera diferida. Esto significa que la entrega puede concretarse una vez que no tenga procesos pendientes en suelo chapín, lo que impidió su traslado inmediato.

Al momento de ejecutar la entrega a la DEA, el tribunal guatemalteco revisó su historial y determinó que el proceso del 2015 seguía legalmente vigente. La Corte Suprema de Justicia de Guatemala tiene pendiente, desde esa época, una resolución sobre el recurso de casación para evitar la impunidad de Ortiz.

El caso se mantiene congelado en este último paso. Mientras los magistrados de la CSJ no resuelvan de forma definitiva la casación —lo que determinaría si Ortiz López debe cumplir los 15 años de cárcel en Guatemala o si queda absuelto de manera inapelable—, no se puede firmar el acta final para ponerlo a disposición de la justicia de Texas.

A la fecha, no existen registros oficiales del Ministerio Público (MP), el Ministerio de Gobernación ni de agencias estadounidenses que confirmen que la entrega física de Ortiz López se haya ejecutado.

El Ministerio de Relaciones Exteriores y las fuerzas policiales no pueden subirlo a un avión de la DEA hasta que el sistema judicial guatemalteco declare totalmente cerrado el proceso local.