Pacientes críticos de la Zona Sur deben viajar al San Juan de Dios para recibir hemodiálisis

Los pacientes críticos de la Región Brunca que necesitan hemodiálisis aguda deben trasladarse principalmente al Hospital San Juan de Dios. La región carece de una unidad con la infraestructura, los equipos y el personal necesarios para brindar ese tratamiento.
Esta situación genera traslados prolongados, afecta la oportunidad de la atención y puede aumentar los riesgos clínicos para estos pacientes.
Un informe de la CCSS analiza los elementos que la institución debe valorar ante una propuesta para crear una Unidad de Hemodiálisis Aguda en el Hospital Dr. Fernando Escalante Pradilla.
Ese hospital es el único de la Región Brunca que cuenta con especialistas en nefrología. Sus dos médicos de esa especialidad brindan cobertura a una población estimada de 380.093 habitantes.
De ese total, 200.424 corresponden a la población adscrita directamente al centro médico. Los otros 179.669 provienen de los hospitales de Osa, Golfito, Ciudad Neily y San Vito.
Complicaciones obligan a trasladar pacientes
El Escalante Pradilla y los demás establecimientos de la red regional brindan atención mediante diálisis peritoneal. Sin embargo, algunos pacientes presentan complicaciones que requieren hemodiálisis aguda.
Entre esas condiciones figuran la peritonitis, las infecciones en el sitio de salida del catéter, los problemas de funcionamiento de ese dispositivo y el deterioro clínico asociado a la imposibilidad de continuar oportunamente el tratamiento indicado.
Al no contar con una unidad local para atender esos casos, los centros deben referirlos principalmente al San Juan de Dios.
Disponer del servicio en la región podría reducir los traslados prolongados y los desplazamientos repetitivos. También permitiría que los pacientes permanezcan cerca de sus familiares y redes de apoyo durante la atención.
Proyecto requiere cinco plazas para empezar
El Escalante Pradilla identificó un espacio físico para la unidad y desarrolla los análisis de infraestructura, el perfil del proyecto y el plan de funcionamiento.
Además, reportó coordinaciones con la Comisión de Nefrología del Hospital San Juan de Dios para asignar tres máquinas de hemodiálisis.
La disponibilidad de personal, particularmente de enfermería, constituye una condición determinante para iniciar y mantener el servicio.
El análisis del hospital establece que la operación inicial requeriría cinco plazas:
- Una enfermera coordinadora.
- Dos enfermeras para la atención directa y la aplicación de medicamentos.
- Un auxiliar de enfermería.
- Un asistente de pacientes.
El horario proyectado sería de lunes a viernes, de 6:00 a. m. a 2:00 p. m.
Luis Carlos Barrantes, jefe del Servicio de Medicina, estimó que un turno diario y tres máquinas permitirían atender al menos a 120 pacientes al mes. Esa capacidad podría aumentar con un segundo turno, conforme el hospital consolide los recursos necesarios.
El funcionario también reportó gasto recurrente en horas extra de enfermería por terapias renales agudas durante el primer semestre de 2026.
Decisión depende de estudios y recursos
La demanda que recoge el documento incluye 97 pacientes en diálisis peritoneal crónica, un promedio de dos a tres catéteres por semana y ocho esquemas de diálisis peritoneal aguda al mes.
La propuesta plantea atender primero a pacientes hospitalizados y a quienes lleguen desde los servicios de Emergencias. Posteriormente, conforme se consoliden las capacidades del hospital, la institución podría valorar programas de hemodiálisis crónica para la población de la Región Brunca.
La Auditoría indicó que la CCSS debe estudiar la demanda, el personal, los equipos, los insumos, los costos y la capacidad de mantener el servicio antes de tomar una decisión.