“Mis noches son un infierno”, dice mujer que necesita cirugía y le programaron ultrasonido en 2026
En el hospital San Juan de Dios

Hace 3 años, la vida de Lilliana Blen se convirtió en lo que ella cataloga como un infierno por un problema vascular que le generó una várice en su pierna izquierda.
La semana anterior recibió una amarga noticia: el Hospital San Juan de Dios le programó un ultrasonido que se necesita para operarla para el 6 de enero del 2026. Esto le ha desencadenado una fuerte ansiedad y depresión por pensar en todo el tiempo que tendrá que seguir aguantando fuertes dolores.
Este dolor a mí me empezó hace 3 años. Yo tengo una sodita y me acuerdo de que cuando alistaba la mayonesa sentía un hormigueo en la pierna, como cuando a uno se le duerme el pie. Ya yo tengo exactamente 2 años de estar luchando para ver si me pueden operar, me pueden revisar o algo, relató Lilliana.
La várice que tiene Lili -como le dicen sus allegados- comenzó como unas "venitas" en el frente de la pierna, pero ya se le ha expandido a toda su pierna izquierda.
Los fuertes dolores que sufre le causan que su trabajo en la soda se vea limitado, ya que debe pasar muchísimas horas de pie. También, tiene años de no poder dormir.
Yo tengo tiempo de que mis noches son un infierno. Yo si acaso por noche, duermo 4 horas, es mucho. Me duele la pierna en todas las posiciones, si la apoyo en la cama, si la pongo en el aire. Entonces tengo una calidad de vida pésima, esto me ha hecho sufrir muchísimo.
Mi vida no se la deseo a nadie, son unos dolores muy fuertes. Mis dolores son crónicos.
Otro aspecto que Lilliana ha visto afectado es la economía suya y de su familia, ya que por desesperación ha tenido que acudir a medicina privada, pero para costearla su hija tuvo que pedir dinero prestado.
Lo hemos hecho para adelantar el proceso, para ver si en el hospital apuran la cita al yo tener esos exámenes. Pero, resulta ser que me vio el médico vascular y me dijo que él necesitaba un ultrasonido para antes de operarme y me lo programaron para el 6 de enero del 2026. Ya estoy desesperada, no puedo seguir viviendo con este dolor.
No tengo nada que hacer y los dolores son peores cada día. Solo Dios sabe en la situación que yo estoy día a día con este dolor.
El médico la envió a comprar unas medias de compresión que superan los ¢25 mil y cada día Lilliana y sus hijos gastan miles de colones en medicamentos para que ella logre dormir al menos 4 horas.
"Yo todos los días tomo pastillas, eso a largo plazo me daña el estómago. Pero definitivamente tengo que dormir empastillada", relató en medio del llanto.
Se le consultó al hospital San Juan de Dios sobre este caso e indicaron que el médico especialista definió la periodicidad conforme los criterios técnicos y médicos.
Pese a esto, Lilliana Blen asegura que no se toma en cuenta lo que ella vive cada día de su vida. "Estoy desesperada, no puedo dormir, no puedo trabajar y ya no soy feliz", comentó.