Ministro confirma que recibió datos sobre Macho Coca cuando era jefe del OIJ en Limón
Gerald Campos, ministro de Seguridad Pública, admitió que cuando era jefe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Limón recibió reportes confidenciales e información sobre la actividad de narcotráfico de Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca.
El jerarca respondió a los cuestionamientos luego de que el exjefe policial Rogelio Ramírez dio a conocer que, cuando Campos era subjefe y jefe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Limón, entre 2006 y 2011, calificó al capo como un mito y descartó investigarlo a profundidad.
Campos reconoció que durante años recibieron múltiples informes confidenciales que llegaban a través de llamadas, informantes en la calle o incluso mediante un papel.
"Lo que recibíamos era información de la gente o de la estructura que decía que Macho Coca es un gran vendedor de droga, que siempre ha vendido y está relacionado con cosas malas. Le preguntábamos dónde, pero no podían hablar porque tenían miedo. No podíamos hacer algo con esa información.
Hay que ver cómo lo hace, hay que entrevistar gente. Qué días, qué métodos, con qué rutas se relaciona, ahí empieza la labor del investigador. (…) Así eran infinidad de casos que nos llegaban", dijo el jerarca durante un programa televisivo de canal 38, este martes 18 de agosto.
El ministro dijo que múltiples casos de drogas en el Caribe comenzaron con informaciones confidenciales que se empezaban a corroborar mediante indagaciones policiales para armar un expediente.
Campos también admitió que él, como jefe de delegación, tenía la posibilidad de presentarle casos relevantes al director del OIJ para pedir más recursos o trasladarlos a otras oficinas con mayor capacidad para investigar, pero no brindó mayores explicaciones sobre por qué con Macho Coca no lo hizo.
Contradicciones
Para justificar la inacción, Campos sostiene que un jefe de delegación no decide abrir una investigación por su cuenta y que, según la ley, la policía "simplemente ejecuta", dejando la responsabilidad de ordenar, coordinar y supervisar los casos en manos de la Fiscalía.
A pesar de afirmar que la policía está atada de manos sin el Ministerio Público, Campos se contradice al explicar el procedimiento real para iniciar un caso:
"El investigador es el que arma el legajo. El que le da el inicio a la primer página… Señor fiscal, me llegó esto. ¿Qué podemos hacer?".
La misma explicación del jerarca demuestra que la policía sí tiene la iniciativa y la responsabilidad de proponer y abrir los expedientes con base en la información que recibe.
Además, su viceministro, Gerardo Castaing, contradice la postura de Campos de que la responsabilidad era ajena, al afirmar abiertamente que "cualquier investigador, cualquier autoridad podía investigar a Macho Coca, o sea, no era solo el OIJ".
Aunque Campos le atribuye la responsabilidad a la Fiscalía, en 2011, cuando él era jefe del OIJ de Limón, el fiscal adjunto de esa provincia era Celso Gamboa, el exfuncionario extraditado a EE. UU. por colaborar con organizaciones narco como la de Macho Coca, según autoridades de ese país.
Gamboa Sánchez se desempeñaba como fiscal de Limón hasta mayo de 2011. El propio Gerald Campos ha reconocido que, producto de esa relación laboral, le llamaba "jefe" a Gamboa, tal como este medio.
El vínculo entre ambos era tan estrecho que, entre 2018 y 2019, Campos envió datos confidenciales a la cuenta institucional de Gamboa sobre una denuncia que existía en su contra por razones administrativas.
Los caminos alejaron a ambos del Poder Judicial: Gamboa fue destituido por un escándalo vinculado al Cementazo y, años después, la Administración para el Control de Drogas (DEA) confirmó su incursión en el trasiego internacional de cocaína.
De hecho, la DEA sostiene que Celso Gamboa trabajó directamente con las estructuras delictivas y aprovechó su influencia y su red de contactos dentro del Gobierno de Costa Rica para conseguir información confidencial sobre investigaciones antidrogas en curso.
El propio Gamboa fue grabado asegurando a agentes encubiertos que contaba con ayuda del Gobierno para pasar cargamentos de droga. Por su parte, Campos salió definitivamente del OIJ en abril de 2025, cuando renunció a su plaza en propiedad como subdirector para mantenerse en el gabinete de Rodrigo Chaves como ministro de Justicia.
¿Mérito suyo o de la Fiscalía?
Otra incongruencia se refleja en que, primero, Campos dice que la responsabilidad de investigar recae sobre la Fiscalía, pero luego se atribuye golpes judiciales contra Macho Coca.
Campos se adjudicó el golpe policial de octubre de 2015 contra Macho Coca por narcotráfico y muelles ilegales, señalando que el operativo de nueve allanamientos se realizó bajo su gestión como subdirector del OIJ, cuando la investigación, en realidad, fue dirigida por la Sección Especializada Antidrogas de la policía judicial.
También evadió el fracaso posterior de dicho caso penal, que no prosperó en una acusación por narcotráfico, y trasladó la responsabilidad al Ministerio Público.
Campos también atribuyó al Gobierno de Rodrigo Chaves la detención de Macho Coca en 2024, aunque fue el OIJ, dirigido por Randall Zúñiga, mediante la delegación de Limón, el que logró vincular a Bell con una red de robo de combustible y permitió mantenerlo tras las rejas hasta que llegó la solicitud de extradición desde Nueva York, que ya se concretó.
Campos incluso atribuye políticamente el trabajo de Estados Unidos para perseguir al limonense, asegurando que el éxito de la extradición fue posible gracias al proyecto de ley de extradición de nacionales propuesto por el oficialismo.
Sin embargo, en la misma entrevista reconoce que el arresto y la salida del país de Bell se debieron a un caso robusto y estructurado de manera independiente por la DEA, que infiltró agentes y aportó recursos propios ante la falta de capacidad del sistema judicial costarricense.


