Mezclar medicamentos sin control médico aumenta riesgos para los adultos mayores

Imagen ilustrativa
Acumular medicamentos sin una revisión médica integral puede aumentar el riesgo de caídas, hemorragias y hospitalizaciones en los adultos mayores. Los tratamientos pueden interactuar entre sí, causar efectos adversos o dejar de ser adecuados para el paciente.
La geriatra y gerontóloga Montserrat Méndez advirtió que los mareos, la somnolencia, las caídas y los episodios de confusión pueden alertar sobre problemas relacionados con los medicamentos y requieren valoración médica.
El uso simultáneo y prolongado de cinco o más medicamentos se conoce como polifarmacia. Sin embargo, alcanzar esa cantidad no significa necesariamente que exista un problema. Algunas personas necesitan varios tratamientos para controlar sus enfermedades.
"El objetivo no es tomar menos medicamentos a toda costa, sino utilizar los medicamentos adecuados, en las dosis correctas y con una indicación clara", explicó Méndez.
Según la especialista, alrededor del 60% de los adultos mayores en Costa Rica estaría en situación de polifarmacia. Además, señaló que seis de cada diez adultos mayores que toman cinco o más medicamentos son mujeres.
El riesgo aumenta en las personas de edad más avanzada, particularmente a partir de los 85 años, y en quienes tienen varias enfermedades crónicas, fragilidad o problemas de memoria y otras funciones mentales.
Entre las complicaciones del uso inadecuado de múltiples medicamentos figuran una presión arterial demasiado baja, hemorragias, deterioro de las funciones mentales, caídas y hospitalizaciones.
También puede ocurrir que un médico confunda un efecto secundario con una nueva enfermedad y recete otro medicamento para tratar el síntoma, sin identificar qué lo provoca. Esto añade más tratamientos y dificulta su manejo.
Consultar a distintos especialistas que desconocen todos los medicamentos que toma el paciente también aumenta el riesgo. Lo mismo ocurre con la automedicación y el consumo de suplementos o productos naturales sin informar al profesional de salud.
Duplicar medicamentos, mantener tratamientos que ya no son necesarios o cambiar las dosis por cuenta propia puede comprometer la seguridad de la persona.
Por eso, Méndez destacó la importancia de revisar periódicamente el tratamiento completo. Esa valoración permite comprobar para qué sirve cada medicamento, si aún hace falta, si la dosis es adecuada y si puede interactuar con otros.
Los adultos mayores y sus familiares deben mantener una lista actualizada de los medicamentos, con sus dosis y horarios, y llevarla a cada consulta. También deben incluir los productos de venta libre, suplementos y preparados naturales que consuman.
Además de mareos, somnolencia, confusión y caídas, deben comunicar al médico si aparecen pérdida del apetito, cambios importantes en la presión arterial, hematomas o sangrados.
Ningún medicamento debe iniciarse, suspenderse ni modificarse sin consultar con un profesional de salud. Los familiares y cuidadores pueden ayudar a dar seguimiento al tratamiento, especialmente cuando la persona tiene dificultades de memoria o para tomarlo correctamente.