MEP no se quedará de brazos cruzados ante criticas por clases de sexualidad

MEP dice que retos y problemáticas hacen necesarios estos planes de estudio.

4 de Oct. 2017 | 10:12 am
Inicio Inauguración Curso Lectivo 2017, Educación, Cultura, MEP, Presidente Luis Guillermo Solís Rivera, 6, Liceo de Costa Rica, Febrero 2017, fotos: Roberto Carlos Sanchez

La ministra aseguró que educación es la clave para cambiar las cosas.

A pesar de que en 2012 el Ministerio de Educación Pública (MEP) implementó por medio de distintas materias la Educación para la Afectividad y Sexualidad, el anunció de una nueva lección independiente sobre este tema volvió a despertar las críticas de los grupos opositores.

Recientemente, la Conferencia Episcopal criticó al MEP ya que dicen que por medio de estas guías se está intentando imponer una ideología única en los niños y niñas.

"La así llamada "Ideología de género" promovida por distintas instancias de Gobierno, entre ellas el Ministerio de Educación Pública a través de su "Programa de Estudio de Educación para la afectividad y sexualidad integral" con el propósito de adoctrinar en esta línea de pensamiento a nuestros niños y jóvenes", indicaron.

Otro de los principales detractores de estos programas es el diputado y candidato presidencial Fabricio Alvarado, quien coincide con el pensamiento de que la ideología de género busca adoctrinar a los estudiantes.

"La ideología de género no sólo existe, sino que ha venido ganando terreno en los últimos años y hoy día se está volviendo dominante en la educación de nuestros niños, niñas y adolescentes, en las políticas oficiales de nuestras instituciones públicas y en las posiciones programáticas de la mayoría de los partidos políticos", aseguró.

Ante estas y otras posiciones, Sonia Marta Mora, ministra de Educación Pública, aseguró que es preocupante la cantidad de información imprecisa y fuera de contexto que ha  circulando en las últimas semanas, lo cual hace genera dudas en los padres de familia, por lo que el MEP dijo que no se quedará con los brazos cruzados.

"En mi condición de ministra de Educación, quiero acercarme a las familias, para compartir con ellas lo que realmente contienen tales programas, el tipo de trabajo que motivan en el aula. Y también, recordar los persistentes retos y problemáticas que hacen necesarios estos planes de estudio", dijo Mora.

La ministra fue enfática en afirmar que es necesario actuar, puesto que aseguró que el país no puede pretender que todo está bien y voltear la mirada hacia una realidad que no se resolverá por si sola.

Según información recabada por el MEP y utilizada para apoyar la necesidad de estos programas, En Costa Rica, desde hace 45 años, más del 18% de los embarazos corresponden a madres adolescentes, de los cueles en la mayoría de los casos, el padre es un adulto al menos diez años mayor que ella.

En la última década, más de 300 mujeres fallecieron víctimas de sus parejas, un 75% de ellas nunca reportaron maltrato ante las autoridades, por miedo, por no saber a quién acudir o porque veían la agresión como algo normal.

Además agregan que un estudio realizado por la Clínica del Adolescente señala que el 80% de los jóvenes participantes, desconoce las medidas de prevención en prácticas sexuales, lo cual hace muy probable que en su vida adulta nunca lleguen a conocer cómo cuidar su salud sexual y reproductiva.

Otra cifra utilizada para justificar la importancia de las clases es que en el año 2015, el Hospital Nacional de Niños atendió a 3000 menores, víctimas de algún tipo de violencia, principalmente sexual.

El 50% de las víctimas de violación tienen entre 10 y 19 años y, en la mayoría de los casos, el abuso se da por parte de una persona conocida.

"Todavía en nuestros centros educativos, las personas sexualmente diversas son víctimas de bullying, y enfrentan una posibilidad siete veces mayor de intentos suicidas. Costa Rica es uno de los cinco países latinoamericanos con más altos índices de violencia física entre estudiantes", dijo.

Cambiar las cosas

Nuevos programas se implementarán el próximo año.

Para Mora, el trabajo que realicen los docentes desde las aulas constituye una herramienta fundamental para impulsar de manera significativa una sociedad más equitativa, igualitaria y respetuosa de los derechos humanos.

La ministra también afirmó que el Estado costarricense está obligado a garantizar el derecho efectivo de sus estudiantes a una educación para la afectividad y sexualidad que sea integral, que forme para la vivencia del amor y sus diversas expresiones.

"Una educación inclusiva, científica, actualizada, contextualizada, y que permita a los estudiantes desarrollar conocimientos, actitudes y habilidades para una vivencia plena y responsable de su sexualidad, sin ignorar de ninguna manera los deberes que este ejercicio conlleva", dijo.

No obstante recalcó que las familias cumplen un papel fundamental dentro de la sociedad y la labor del sistema educativo es complementaria y nunca sustitutiva de la formación que se brinda en los hogares.

"La educación para la afectividad y sexualidad parte de un enfoque de derechos humanos que no pretende de ninguna forma adoctrinar o imponer una visión de mundo. Los padres, madres o representantes que consideren que los contenidos de los nuevos programas son contrarios a sus creencias, de acuerdo con lo señalado por la Sala Constitucional, pueden solicitar al centro educativo que se les dispense de recibir esta asignatura", aseguró.

Contenidos de los programas

Los programas de estudio fueron elaborados tomando en cuenta la edad y etapa de desarrollo de los estudiantes.

Por ejemplo, en primer grado de primaria, los estudiantes aprenden a reconocer y comunicar cualquier situación peligrosa o que les cause incomodidad.

En tercer grado, la enseñanza se basa en evitar conductas violentas para cuidarse mutuamente en todos los espacios de convivencia.

Al finalizar la escuela, los niños deberán contar con los insumos suficientes para poder reconocer procesos fisiológicos de hombres y mujeres, relacionados con la reproducción humana.

En cuanto a la secundaria, se trabaja para que los jóvenes reconozcan las múltiples emociones y afectos que surgen en la relación consigo mismos y las otras personas que forman parte de su familia, de su grupo de pares, su pareja y las personas de otras generaciones.

En noveno año, se les enseña a prevenir infecciones de transmisión sexual y embarazos no planeados, además se les prepara para que identifiquen aquellas situaciones que les generan incomodidad y rechazo.

Finalmente, en décimo año, se imparte la asignatura de Educación para la afectividad y sexualidad, por profesores de Psicología, mediante una dinámica participativa.

Mora también aseguró que durante sus años de función a cargo del ministerio ha recorrido muchos centros educativos, lo que le ha permitido conocer historias dolorosas.

"No por tratarse de una problemática que hemos padecido por generaciones, podemos permanecer indiferentes. Todas y todos, desde nuestras posibilidades, debemos actuar. Que no lleguemos al final de nuestra jornada levantando los hombros y sin haber hecho lo suficiente", concluyó.

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