Marea roja alcanza nuevos sectores del golfo de Nicoya por toxinas en moluscos

6 de Nov. 2026 | 3:26 pm

La marea roja en el Pacífico se amplió a dos sectores más del golfo de Nicoya, para prevenir intoxicaciones por el consumo de moluscos contaminados con toxinas.

La medida abarca la costa occidental del golfo, entre Playa Blanca y Punta Curú. También incluye la franja costera que va desde la desembocadura del río Jesús María hasta el muelle azucarero de Punta Morales.

El Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) basó la ampliación en las recomendaciones de una comisión interinstitucional, en la que participa el Laboratorio de Fitoplancton Marino de la Universidad Nacional (UNA).

Las toxinas provienen de microalgas que habitan en la columna de agua (fitoplancton) o en el fondo marino (fitobentos). Estos organismos pueden acumularse en los tejidos de moluscos como ostras, mejillones y pianguas, cuyo consumo puede causar intoxicaciones.

Según la UNA, las microalgas pueden generar toxinas paralizantes, diarreicas, amnésicas y neurotóxicas. El riesgo es que pasan inadvertidas: no alteran el aspecto, el olor ni el sabor de los moluscos bivalvos.

El estado de marea roja rige desde el 12 de junio. Desde entonces, su cobertura ha cambiado según los análisis que detectan toxinas en moluscos de las distintas zonas del golfo.

El fenómeno de El Niño podría estar relacionado con el evento, ya que eleva la temperatura del mar y la estratificación de la columna de agua. Esas condiciones pueden favorecer el crecimiento de Pyrodinium bahamense, la especie productora de toxinas paralizantes identificada en el golfo.

"Esta especie en particular tiene una fase de vida de latencia o dormancia que se deposita en los sedimentos, funcionando como 'semillas'. Para germinar, necesitan ser resuspendidos por procesos que ocurren en el océano asociados a los vientos y las mareas, que deben ser estudiados para comprender las causas y dinámica de estos eventos en Costa Rica", apunta la UNA.