Limón: disputa criminal pasó de 7 bandas a 2 agrupaciones
Pese a ello, cifras de homicidios no bajan
Siete organizaciones criminales de un tamaño considerable se han disputado el Caribe costarricense, principalmente para el tráfico y venta de drogas.
Gran parte de los 214 homicidios que bañaron en sangre a Limón durante el 2023, el 83% corresponden a ajustes de cuentas.
"Es algo importante de decirlo: Limón en algún momento tuvo siete grupos grandes. Ahorita solo quedan dos, la lucha es entre esos dos", señaló Randall Zúñiga, director del OIJ.
¿Qué ha pasado?
Homicidios recientes y operativos han desmantelado partes importantes de varias agrupaciones delincuenciales, lo que genera cambios en las estructuras.
El golpe en diciembre a miembros allegados de Alejandro Arias, alias "Diablo", así como la operación Critias, que logró la detención en febrero de 18 miembros de la banda de Peña Rusell, ha tenido repercusión en la región.
"En uno de los grupos grandes, el cabecilla se fue el país: agarro todo lo que tenía y se fue para Colombia y a otro lo mataron recientemente quemado", detalló Zúñiga.
El asesinato de otro de los supuestos principales líderes del narco, un hombre de apellidos Joseph Méndez, alias "Chombo" afuera de los Tribunales de Limón, también cambió la configuración de los territorios caribeños.
De momento, solo quedan 2 grupos aliados que se enfrentan a uno más.
"Tenemos una situación de conflicto directo entre una célula de la H (grupo de hondureños que opera en el país) y otro grupo, también fuerte en la zona, que incluye parte de la estructura que pertenecía en alguna forma a Peña Rusell", explicó el OIJ.
No hay mayor diferencia
A pesar de que menos organizaciones criminales pelean el territorio de la zona, las cifras de homicidios no reflejan una mejoría. Por el contrario, el panorama es menos optimista.
Al 14 de marzo de 2023, en la provincia se registraban 38 homicidios. Con 72 días transcurridos, 2024 registra 44: es decir, un aumento de 6 muertes dolosas.
El subdirector regional de la Fuerza Pública en Limón, Jimmy Araya, afirma que todavía no es posible medir cambios en la criminalidad.
"Es muy temprano para poder saberlo. Todavía seguimos decomisando muchas armas de fuego, seguimos deteniendo muchas personas y seguimos recibiendo muchos reportes por disparos", señaló.
La atención en las zonas más conflictivas tampoco ha tenido gran variación, reconoce la policía.
"En las últimas dos semanas, solo hemos contabilizado 2 homicidios. Pero nosotros nos mantenemos las 24 horas en toda la región, especialmente en los focos calientes del cantón Central de Limón.
Acción policial
Randall Zúñiga, director del OIJ, considera que el cambio en las disputas territoriales demuestra lo efectiva y necesaria que se torna la fuerte presencial policial.
Las incursiones de las fuerzas judiciales y los operativos para desmantelar organizaciones criminales, resultan en la escapada de los cabecillas y la disminución de la violencia, defiende el funcionario.
"Cuando el OIJ llega, los grupos criminales tienden a huir. El mensaje es muy importante: si actúa la policía, estos grupos se van a replegar. Tienen que estar a la evasiva, a la huida", señaló.
Zúñiga ve de forma positiva este panorama. Considera que costa Rica no ha llegado a los extremos de naciones de la región, como México o Ecuador, donde la criminalidad se ha tornado menos controlable.
"No es como usted ve en otros países, que la policía tiene que hacer retirada. Los grupos criminales llegan a una ciudad, la toman completamente y hacen frente a la policía. No es que simplemente disparan y se van, sino que toman de posesión del lugar".
La policía tenía que retirarse y después buscar más refuerzos para ver cómo volvía a controlar la situación", señaló el director del OIJ.




