La razón que dio abanderado de los consumidores para apoyar alza en antigüedad de buses
Solo 180 autobuses superan un promedio de vida útil de 10 años, dijo el exvicepresidente de la Asociación de Consumidores
(CRHoy.com) El diputado del Partido Liberal Progresista (PLP), Gilberto Campos, explicó las razones que lo llevaron a votar a favor en la Comisión de Económicos, el expediente 22.530, que aumenta de 15 a 20 años la antigüedad de los autobuses del servicio del transporte público en el país.
Campos, que antes de ser diputado, ocupó el cargo de vicepresidente ejecutivo de la Asociación Consumidores de Costa Rica, entidad no estatal que se encarga de velar por el derecho de los usuarios, asegura que este proyecto no afectará la calidad del servicio que reciben las personas.
Esto porque, según dijo, del total de la flota nacional de autobuses que se compone de 4.800 unidades, según datos del Consejo de Transporte Público, solo 180 autobuses superan un promedio de vida útil de 10 años.
Campos insiste, además, que esta medida de ampliar la antigüedad a los 20 años se da por una única vez y con la intención que los empresarios más pequeños puedan acceder a créditos y así renovar su flotilla.
Asegura que hoy muchas de estas pequeñas empresas autobuseras no son sujetas de crédito, porque en el sistema bancario les piden datos financieros de los últimos dos años, que debido a los efectos de la pandemia no son buenos.
Y esto les impide pedir aumentos de tarifa, ya que uno de los requisitos es demostrar la inversión, en este caso con cambios de flotilla.
Afectación
Esta situación hace que hoy más de 50 comunidades en zonas rurales del país se estén quedando sin el servicio de autobuses, porque estas empresas afectadas no tienen la capacidad financiera para ofrecerlo y han llegado al punto de devolver los permisos al CTP.
"Esto es una situación que necesitamos controlar porque lo peor que puede pasar es que la gente salga de sus casas y no encuentre un autobús", aseguro Campos.
Para el legislador, muchas de las voces de críticas hacia este proyecto vienen de personas que no utilizan el transporte público o se movilizan en sus automóviles.
El proyecto deberá aún recibir mociones del Frente Amplio (FA) antes de su aprobación final en el plenario.
