Julio sería el mes más seco y caliente del año por efecto de El Niño

El fenómeno de El Niño haría de julio el mes más seco y caliente del año en varias regiones, según advirtió Karina Hernández, coordinadora de Climatología del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) y directora de la Comisión Consultiva del Fenómeno ENOS (Coenos).
Las condiciones más severas afectarían principalmente la vertiente del Pacífico, el Valle Central y la zona norte-occidental. En esas regiones se estiman déficits de lluvia de entre un 20% y un 30%.
La meteoróloga indicó que julio también apunta a ser el mes con las temperaturas más altas del año, especialmente en el Pacífico.
Incluso, algunas zonas podrían registrar temperaturas superiores en más de un grado Celsius respecto al promedio habitual.
Canícula sería más intensa y prolongada
Otro de los factores que agravaría las condiciones climáticas sería el fortalecimiento de la canícula, periodo caracterizado por una disminución temporal de lluvias entre mediados de julio y mediados de agosto.
"Se espera que sea más marcada que otros años y más larga", indicó Hernández.
Además, señaló que los efectos de El Niño comenzarían a sentirse con mayor fuerza a partir de junio y podrían extenderse hasta diciembre de 2026.
La directora de Coenos también advirtió que las lluvias recientes no significan el inicio definitivo de la época lluviosa.
"No hay que dejarse engañar por estas lluvias locas de estos días porque más bien se prevé un atraso en la época lluviosa de al menos unos 15 días", manifestó.
La especialista explicó que las proyecciones actuales corresponden al pronóstico climático elaborado para mayo, junio y julio. Agregó que el IMN publicará una nueva actualización el próximo 15 de mayo, la cual incluirá previsiones hasta agosto.
¿Qué es el fenómeno de El Niño?
El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan por encima de lo normal durante varios meses.
Ese calentamiento altera los patrones climáticos en distintas partes del mundo. En Costa Rica, suele provocar:
- Disminución de lluvias.
- Temperaturas más altas.
- Canículas más intensas y prolongadas.
- Sequías en algunas regiones.
- Impactos en agricultura, abastecimiento de agua y generación eléctrica.
Históricamente, las mayores afectaciones se presentan en el Pacífico Norte, debido a la reducción sostenida de lluvias.
El fenómeno forma parte del ENOS, sistema climático que tiene dos fases principales:
- El Niño: condiciones más cálidas y secas.
- La Niña: condiciones más lluviosas y frescas.
Instituciones coordinan acciones preventivas
Hernández aseguró que distintas instituciones ya trabajan en medidas preventivas ante las posibles afectaciones del fenómeno.
La Comisión Consultiva del Fenómeno ENOS reúne entidades como el AyA, el Ministerio de Agricultura, el ICE y el IMN para monitorear y atender los impactos relacionados con la disminución de lluvias.
La especialista insistió en que la población debe mantenerse atenta a las actualizaciones mensuales y prepararse ante posibles afectaciones.
"No podemos quedarnos esperando a que ese Niño nos afecte. Ya sabemos cómo nos afecta un Niño y tenemos que empezar a adaptar nuestros sistemas productivos y nuestras actividades", concluyó.