Informe reveló posibles malos tratos a migrantes deportados desde EE. UU. 

Un informe del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) detalló tratos diferenciados y discriminatorios, privación de libertad de facto e indicios de posibles malos tratos sufridos por los migrantes deportados por Estados Unidos a Costa Rica.

El reporte recopila especialmente las condiciones en las que estuvieron los cerca de 200 extranjeros alojados en el Centro de Atención Temporal de Migrantes (CATEM) ubicado en la frontera sur durante 2025.

Según el documento, los deportados ubicados en el CATEM se encontraban en una situación de "privación de libertad de facto". Aunque se utilizaron términos como "retención temporal" o "alojamiento humanitario", a estas personas se les restringió la salida del recinto sin una base legal clara ni control judicial efectivo.

Según el MNPT, esta práctica prolonga una cadena de vulneraciones a la libertad de movimiento de los ciudadanos internacionales y pudo implicar una criminalización indebida de la migración.

En el caso del flujo migratorio mixto —principalmente venezolanos en tránsito de norte a sur—, el mecanismo también expresó dudas sobre los criterios de entrada y salida, ya que, aunque en teoría podían abandonar el lugar, en la práctica debían solicitar autorización, la cual podía ser negada, lo que evidencia un riesgo de privación de libertad de hecho.

El informe del MNPT documentó relatos de deportados que viajaron con grilletes en manos, pies y caderas, presentando marcas en la piel, sufrieron hambre y falta de higiene durante el traslado desde Estados Unidos.

Aunque estos hechos no ocurrieron en Costa Rica, recomendó analizar si el país desea formar parte de una cadena internacional de reproducción de tales acciones, que afectan los derechos humanos.

También advirtió sobre posibles afectaciones a la soberanía y al Estado de Derecho si Costa Rica acepta estas deportaciones sin revisar integralmente las condiciones en que fueron implementadas y sin garantizar igualdad de trato.

Según el informe, esto podría legitimar y prolongar prácticas que vulneran derechos humanos, como la retención de documentos y las limitaciones para solicitar protección internacional.

Retención de documentos

Una de las vulneraciones identificadas fue la retención injustificada de pasaportes y visas de los deportados desde Estados Unidos.

Esta práctica, constatada tanto a la llegada al aeropuerto como en el CATEM, limita la capacidad legal de las personas y genera angustia adicional, constituyendo un trato inadecuado. El MNPT recomendó a las autoridades migratorias eliminar esta restricción y devolver los documentos de identidad.

Sin embargo, la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) respondió que su actuación se enmarca en la normativa de derechos humanos, responde a razones humanitarias y de seguridad, y configura un régimen especial de protección y tránsito temporal, no una privación de libertad.

El MNPT encontró diferencias en el trato entre las personas que ingresan por movilidad mixta y los deportados desde Estados Unidos. Estas diferencias se manifestaron en tiempo de estancia, dado que la diferencia en el lapso de permanencia fue percibida como desigual.

En la misma línea, se encontró que las condiciones de alojamiento no fueron equitativas, porque los deportados utilizaban dormitorios, mientras otras permanecían en catres sin condiciones adecuadas.

La distribución se basaba en el tipo de migración y no en criterios de vulnerabilidad, por ejemplo, sin protección específica para embarazadas o separación de menores de edad. La alimentación fue distinta y variaba entre grupos, lo que provocó que estas diferencias generaran malestar entre los migrantes.

El MNPT señaló que el trato desigual entre grupos migratorios, sin justificación objetiva, podría constituir una forma de discriminación por parte del Estado costarricense.

Además, recomendó eliminar todo trato diferenciado potencialmente discriminatorio y priorizar el alojamiento y los servicios según la vulnerabilidad estructural —menores de edad, adultos mayores, mujeres y personas con discapacidad— y no por categoría migratoria.

Por su parte, la DGME aseguró que en el CATEM-SUR se garantiza el respeto a los derechos humanos mediante coordinación con agencias de la ONU para asegurar salud, alimentación y alojamiento sin discriminación, y sostuvo que todos los migrantes deportados desde Estados Unidos reciben el mismo trato.

Celdas de aislamiento y otras dificultades

El MNPT constató que las personas provenientes de EE. UU. enfrentaron dificultades de comunicación por no hablar español y que, aunque se dispusieron traductores, no recibieron información clara sobre su situación, lo que aumentó su angustia e incertidumbre.

Ante esto, se recomendó garantizar el acceso a información clara, en idiomas comprensibles y mediante canales adecuados. La DGME afirmó que se ha brindado información clara a los migrantes desde su ingreso, explicando su situación, derechos y opciones.

En cuanto a las condiciones de infraestructura, el MNPT reconoció que las instalaciones del CATEM cuentan con buena iluminación y ventilación natural, pero sugirió instalar ventiladores para reducir la sensación térmica, especialmente para quienes no están acostumbrados al clima tropical húmedo.

La DGME indicó que la capacidad eléctrica del centro limita el uso de aparatos eléctricos, aunque señaló que se gestionaron mejoras y alternativas.

En la misma línea, se identificó la existencia de una celda de aislamiento en el CATEM que no cumplía con los requisitos de uso excepcional, justificación clara, regulación adecuada, protocolos definidos y documentación detallada.

El mecanismo recomendó valorar la continuidad de su uso, regular el tiempo de permanencia y registrar cada aplicación. La DGME se comprometió a gestionar protocolos para el uso seguro de la celda de aislamiento, considerándola como último recurso.

Finalmente, el MNPT señaló la necesidad de establecer mecanismos seguros y eficaces para que las personas puedan presentar inquietudes, sugerencias, quejas y denuncias, así como garantizar el contacto con el mundo exterior mediante acceso a internet wifi de libre uso.

La DGME aseguró que se garantizan los derechos de los migrantes deportados mediante información traducida, asistencia legal, comunicación con el exterior y acceso a agencias de la ONU y organizaciones no gubernamentales.

El MNPT recomendó mantener un monitoreo periódico con entes externos para garantizar la efectividad de los derechos y las buenas prácticas en el CATEM.

En abril anterior, el director general de Migración y Extranjería y viceministro de Gobernación, Omer Badilla, reconoció deficiencias en la atención de estos deportados.

No es un secreto que la Sala nos condenó en el tema de los documentos, el tema del CATEM y el tema de la traducción. Esta vez lo quisimos hacer al revés y debemos de garantizar mínimo mínimo esas tres cosas. Por eso es que se da el ajuste en la modalidad del abordaje para que no haya ninguna duda", explicó el jerarca a CR Hoy.

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