Incautan tiendas de plástico y 775 kilos de cal utilizados para minería ilegal en Zona Norte
La Fuerza Pública incautó cerca de 50 champas o tiendas improvisadas de plástico que eran utilizadas por oreros dedicados a la minería ilegal. Además, decomisó 775 kilos de cal como parte de las acciones desarrolladas en la Zona Norte del país.
Según informaron las autoridades, los sospechosos, al percatarse de la presencia policial, huyeron entre el bosque, por lo que no fue posible detenerlos.
Los oficiales destruyeron las estructuras de plástico con el fin de evitar que continúen siendo utilizadas para la extracción ilícita de recursos mineros y la afectación al ambiente.
Asimismo, fueron ubicados e inutilizados diversos materiales empleados para la extracción y el procesamiento de material minero. Esto ocurrió en los sectores de El Codo del Diablo y Cerro Crucitas.
Por su parte, la cal fue ubicada en el sector de Chorreras, cerca del río San Juan. El cargamento estaba distribuido en 31 sacos ocultos en la montaña y, de acuerdo con las autoridades, dicho químico es utilizado en piletas con cianuro empleadas por organizaciones criminales para procesar sedimento minero y extraer oro.
Bodegas subterráneas
A mediados de abril fueron ubicadas al menos dos bodegas subterráneas con diversos equipos especializados utilizados para la minería ilegal, también en Crucitas y el cerro Conchuditas, en la frontera norte del país.
Los oficiales de la Fuerza Pública incluso han debido emplear detectores de metales para ubicar estas herramientas escondidas, según explicó Eric Lacayo, entonces viceministro de Seguridad.
Se trata de instrumentos con un valor de varios millones de colones. Según Lacayo, "no es normal" el hallazgo de bodegas subterráneas, aunque sí es constante la ubicación de herramientas que los criminales esconden.
El exviceministro explicó que los coligalleros realizan agujeros, colocan plástico y luego cubren las herramientas con tierra o ramas para ocultarlas. Incluso, las autoridades han encontrado herramientas en agujeros llenos de agua. En esos espacios esconden rotomartillos, palas, picos, plantas eléctricas y gasolina.
En aquella ocasión también fueron ubicados 30 sacos de cal, unos 150 kilos de cianuro almacenados en sacos y bolsas plásticas, así como 12 piletas utilizadas para el procesamiento de material minero.













