Fiscalía ya investigaba a extraditable por legitimación de capitales
Previo a ser detenido con fines de extradición hacia EE. UU., el Ministerio Público investigaba por legitimación de capitales a Juan Carlos Tam Cheong, el extraditable capturado por la propia fiscalía junto con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) el pasado viernes, al punto de que su detención permitió decomisar teléfonos y otras evidencias relevantes para el caso.
De forma paralela a la investigación de los agentes estadounidenses, los fiscales nacionales le seguían de cerca el rastro a este empresario de origen chino, ante las sospechas de sus vínculos con el crimen organizado.
Fuentes ligadas al caso confirmaron que, de hecho el viernes, tras su arresto, la fiscalía aprovechó para someterlo a una indagatoria, un proceso en el cual los fiscales le informan formalmente a una persona que está siendo investigada cuáles delitos se le atribuyen y cuáles pruebas existen en su contra.
La investigación en suelo nacional está bastante avanzada, aunque es probable que el Ministerio Público solicite aplicar un criterio de oportunidad y congelar esa causa penal en el país para acelerar su extradición, una vez que esta sea aprobada.
Después de tomarle declaración el viernes, la Fiscalía lo remitió al Tribunal Penal de San José para comenzar con los trámites de extradición e informarle a Goubin Tam Zhang, como realmente se llama el extranjero naturalizado, que la DEA y una corte federal en EE. UU. lo acusan de narcotráfico internacional.
Ese mismo día se ordenaron dos meses de detención provisional. El sospechoso permaneció bajo custodia del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en las celdas de los tribunales, hasta este lunes, cuando fue trasladado a La Reforma tras ejecutarse una audiencia informativa ante un juez.
El ciudadano chino naturalizado fue capturado como sospechoso de tener vínculos y trasegar cargamentos de cocaína con el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Golfo, en México, así como con el Clan del Golfo, en Colombia.
El propio Gobierno de Laura Fernández lo catalogó como "el mayor legitimador de capitales provenientes del narcotráfico en Costa Rica".
Además de convertirse en el costarricense número 31 requerido en extradición por narcotráfico, su caso destaca porque, horas después de su arresto, comenzó a circular una fotografía suya junto a la vocera y asesora del Gobierno, Pilar Cisneros, en el evento en el que la mandataria recibió la noticia de su victoria electoral, el pasado 1 de febrero.
Además de coordinar, presuntamente, la logística de la droga, al parecer movilizaba fondos de los cárteles y facilitaba el flujo de dinero proveniente del narcotráfico entre Colombia y México, utilizando a Costa Rica como puente para el pago a proveedores e incluso mediante el uso de criptomonedas.
A nivel público, utilizaba una fachada de comerciante independiente de bajo perfil. Su principal actividad pública declarada giraba en torno al sector del entretenimiento nocturno y su vinculación más conocida, años atrás, fue con el extinto bar Tavarúa, un popular establecimiento que estuvo ubicado en la concurrida Calle de la Amargura, en San Pedro.
A nivel corporativo, Zhang Guobin figuraba en puestos de administración de diversas sociedades anónimas y gestionó el registro de marcas comerciales para operar en sectores muy variados, como la importación de mariscos y la venta de carne de atún, empresas textiles, negocios de logística internacional y actividades ganaderas.

