Fiscalía y OIJ persiguen a mandos y operadores de “Diablo” para evitar que se reagrupen

playlist-video-0-hsdye

La persecución penal contra los socios, mandos medios, funcionarios vinculados y remanentes de la estructura criminal de Alejandro Arias Monge, alias "Diablo", se ha convertido en una prioridad absoluta para el Ministerio Público y el OIJ.

En entrevista con CR Hoy, el fiscal general, Carlo Díaz, fue enfático en señalar que el arresto o la eventual condena de un líder delictivo no destruye automáticamente la red criminal si la estructura que lo sostiene permanece intacta. Por ello, la lucha contra el crimen organizado no concluye con la caída de un cabecilla.

Esta línea estratégica explica la ola de intervenciones operativas recientes, entre las que destacan el operativo que derivó en la muerte de Randall Delgado, alias "Míster Músculo" —quien repelió su captura a balazos—; la detención de Daniel Linares, alias "Coco Cigarrillos", junto con otros colaboradores cercanos, y los despliegues previos vinculados con el denominado "Caso Colorado" y funcionarios judiciales que, en apariencia, colaboraron con el sujeto.

"Esa organización no se desestructura deteniendo al líder o eventualmente juzgándolo y condenándolo a futuro, sino que hay que trabajar también en la base, en el resto de las personas que integran esta organización", explicó Díaz.

De acuerdo con el máximo jerarca del Ministerio Público, el objetivo central de estos golpes consecutivos es impedir que la banda logre recomponerse en medio del vacío de poder generado tras las acciones policiales. Las autoridades buscan ahogar operativamente a la célula criminal para cortar cualquier intento de sucesión en la cúpula.

"El propósito es tratar de que este grupo, que ahora está un poco desarticulado, no tome nuevos liderazgos y lograr traer también a todas esas personas que podrían ser los eventuales líderes a nuevos procesos penales", detalló.

Con estas acciones en cadena, las autoridades judiciales pretenden neutralizar a los mandos intermedios y operadores logísticos de Arias Monge para lograr la desarticulación total y definitiva de una de las estructuras delictivas más violentas del país.

Esta semana, un operativo en Guápiles contra "Míster Músculo", exagente del OIJ señalado como el heredero de la organización, terminó en un enfrentamiento armado en el que resultó gravemente herido y falleció poco después.

Ese mismo día, Hellen Arias Monge, hermana de "Diablo", fue capturada durante allanamientos en Pococí como parte de investigaciones por presunto lavado de dinero mediante lotería clandestina y supuestos nexos con funcionarios judiciales.

La Fiscalía Anticorrupción detuvo a dos jueces penales de Pococí y a una agente del OIJ por sospechas de haber recibido dádivas o favores a cambio de resoluciones y filtraciones para beneficiar a la organización. También fue capturado un policía de apellido Ureña, asignado a la zona de Sarapiquí, quien fue enviado a prisión preventiva por presuntamente alertar a la banda sobre operativos y proveerle radios de comunicación policial.

Una serie de allanamientos realizados en San Carlos ayer, 2 de septiembre, pretendía ubicar y detener a cerca de 18 personas vinculadas con la logística y el financiamiento de la estructura criminal en la Zona Norte.

En otra intervención táctica, realizada en una finca en Suerres, se logró la captura de 11 hombres armados pertenecientes a células vinculadas con el grupo. Entre ellos estaba Daniel Linares, alias "Coco Cigarrillos", identificado por las autoridades como un enlace financiero y logístico clave en Pococí y Siquirres, así como otros sujetos conocidos con los alias de "Nene" y "Gato".

El mismo día de la captura de "Diablo", el 24 de julio anterior, fue detenido Jonathan Pérez Méndez, alias "Tan" o "Perro", y fue abatido "Coco Guácimo", identificado como Ronnie José Ríos Oconitrillo.