Exjefe policial absuelto por ingresar reloj a la cárcel
El Tribunal de Flagrancia de San José absolvió al exdirector de la Policía de Control Fiscal (PCF), Irving Malespín Muñoz, quien enfrentaba un proceso judicial tras ser detenido por ingresar con un reloj inteligente a la cárcel de San Sebastián.
La resolución judicial determinó que se trató de un descuido, por lo que la propia Fiscalía solicitó la absolutoria al no encontrar dolo ni intención de cometer el delito de introducción de un dispositivo electrónico al Centro de Atención Institucional (CAI) San José.
Los hechos ocurrieron el 8 de julio de 2026, alrededor de las 11:00 a. m. Según consta en un informe de la Policía Penitenciaria, al que CR Hoy obtuvo acceso, Malespín se presentó a una visita especial en calidad de defensor privado de un recluso de apellido Bing, recluido en el módulo A-1.
Tras superar el primer filtro de acceso, el abogado se dirigió al área de revisión del puesto 1, donde vestía una camisa tipo polo de manga larga. Durante el procedimiento de inspección, y antes de que iniciara una requisa física formal, el propio Malespín advirtió a la oficial que portaba un reloj inteligente.
Acto seguido, levantó la manga izquierda de su camisa y mostró un Apple Watch, pese a que previamente un oficial destacado en el portón de acceso le había consultado si portaba objetos prohibidos.
Malespín al parecer respondió inicialmente de forma negativa debido a un descuido, pero corrigió de manera espontánea su omisión al ingresar a la zona de revisión interna. Los oficiales procedieron al decomiso del reloj inteligente y le impusieron una medida cautelar administrativa consistente en la prohibición de ingreso al CAI San José durante tres meses.
El caso fue remitido de inmediato a la Fiscalía de Flagrancia en la vía penal, debido a que la legislación sanciona con penas de dos a cuatro años de prisión la introducción no autorizada de dispositivos de comunicación a centros penitenciarios.
Malespín aseguró que en ningún momento intentó ocultar el dispositivo ni burlar los controles de seguridad. Explicó que, al vestir una camisa de manga larga, el reloj quedó cubierto de forma natural, lo que propició el olvido.
Al percatarse de la situación, afirmó que fue él mismo quien alertó a las autoridades penitenciarias y solicitó autorización para guardar el reloj en su vehículo, junto con su computadora y teléfono celular, o bien dejarlo bajo custodia de la guardia, una práctica que, según indicó, se ha autorizado a otros abogados en situaciones similares en distintos centros penales del país.
El Ministerio Público coincidió en que la conducta del abogado carecía de lesividad y, en aplicación del principio de objetividad, determinó que no existían elementos probatorios suficientes para sostener una acusación penal, por lo que solicitó la absolutoria, la cual fue dictada la noche del martes.
Tras conocer el fallo, Malespín manifestó su satisfacción con el resultado, aunque lamentó el impacto personal y profesional que le ocasionó la exposición pública del caso.
"Somos seres humanos y estamos expuestos a que sucedan situaciones como esta: un olvido. Esto no se trata de compadrazgos ni de amistades; esto es derecho, y el derecho indica que, ante la inexistencia de dolo, no queda otra opción que absolver. Así fue como se resolvió", manifestó Malespín.
Esta es la segunda absolutoria en menos de un año que obtiene Malespín. El 10 de octubre del año pasado también fue absuelto, junto con el exministro extraditado Celso Gamboa Sánchez, por duda razonable de los delitos de uso de documento falso y falsedad ideológica.
El Ministerio Público atribuía a Gamboa y a Malespín la presunta elaboración y utilización de un documento falso relacionado con una causa penal abierta en 2019.
Según la acusación, cuando Malespín era director de la Policía de Control Fiscal habría confeccionado un documento que supuestamente justificaba la ausencia de Gamboa a una diligencia judicial obligatoria ante el Tribunal Penal de Cartago.
La Fiscalía solicitó una pena de un año de prisión para Gamboa y de dos años para Malespín. Sin embargo, el Tribunal descartó la acusación al considerar que la investigación presentaba una serie de "errores insalvables" y graves deficiencias probatorias.
Entre ellas figuraban fallas en la cadena de custodia de las pruebas, dudas sobre la autenticidad de las firmas de los documentos y la omisión de diligencias esenciales para obtener evidencia sólida.





