Empresarios chocan con PLN por retirar apoyo a armonización eléctrica

24 de Sep. 2026 | 12:19 pm

La Unión de Cámaras del sector privado criticó al Partido Liberación Nacional (PLN) por retirar el apoyo al proyecto de ley de armonización eléctrica que se discute en la Asamblea Legislativa.

Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias, expuso como una contradicción que los liberacionistas impulsaran anteriormente esa misma iniciativa a la que ahora se oponen.

"El país no tiene un plan B. Yo abogo por que Liberación Nacional se siente, recapacite y diga que sí va a apoyarlo", afirmó el representante del sector industrial.

Liberación Nacional presentó días atrás varios textos alternativos al proyecto actual, pero los empresarios consideran que aportan poco. Capón comentó que estaba planeada una reunión entre ambas partes para revisar los borradores de esas propuestas, pero el encuentro no se dio.

Ahora los empresarios descartan buscar una nueva reunión en vista de que ven poco potencial en las ideas de los diputados verdiblancos.

Álvaro Ramírez, jefe de la bancada liberacionista, respondió que las propuestas buscan favorecer a pequeños empresarios y hogares, y señaló que el proyecto del Gobierno defiende intereses de grandes consumidores y generadores privados.

Aseguró que están abiertos escuchar a todas las partes, incluidos Gobierno y empresarios, y se comprometió a darle trámite rápido a estas iniciativas para llegar a una solución en el menor plazo posible.

Las cámaras piden a los diputados la aprobación del proyecto actual para evitar archivarlo o empezar desde cero la discusión de un nuevo texto.

El plan de armonización que promueve el Gobierno está estancado. Superó el primer debate únicamente con los votos de los diputados oficialistas y ahora necesita como mínimo 38 votos para aprobarse en segundo debate, al tratarse de una reforma a un institución estatal, en este caso el ICE. Esos votos extra podrían venir del PLN.

Para las cámaras, el rechazo o atraso del proyecto significa un freno a la competitividad, riesgo de pérdida de empleos y rezago del país frente a otras economías.

El proyecto propone una transformación del mercado eléctrico costarricense, con una mayor participación de empresas privadas en la generación y comercialización de energía.

La iniciativa permite que privados, cooperativas y otros actores puedan generar y vender electricidad dentro de un esquema regulado por el Estado.

No obstante, enfrenta la oposición de bancadas como la del PLN y el Frente Amplio basada en argumentos de privatización, riesgo de apagones y aumento de tarifas.

El sector empresarial reconoce que el proyecto actual no es perfecto y requerirá ampliarse a futuro con otras medidas, pero sostienen que representa un avance en la materia.