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Empresario secuestrado contó los momentos de angustia que vivió

Angulo fue liberado en Rio Frío de Sarapiquí

Por Andrey Villegas | 8 de Ene. 2023 | 3:34 pm

(CRHoy.com).-George Angulo, dueño de la cadena de gimnasios que llevan su nombre, narró los momentos de angustia e incertidumbre tras ser víctima de un secuestro el pasado miércoles 4 de enero, antes de ingresar a uno de sus locales ubicado en San Pedro de Montes de Oca.

El empresario menciona que él se dirigía hacia el local a las 8 a. m., como era habitual, pero que en un determinado momento se bajaron de un carro varios hombres armados quienes le dijeron que eran oficiales del Organismo de Investigación Judicial y que se encontraba detenido. 

Angulo, según el mismo contó a CRHoy.com, al notar que no eran oficiales de la policía judicial, intentó enfrentarse a los sujetos, pero que estos lo agarraron entre varios y lo ingresaron a un vehículo en donde "me pusieron armas en la cabeza, en el pecho y otra como en la panza y me dijeron va a 'seguir jugando de hombre'", luego fue esposado y vendado.

"Me llevaron en un viaje como de 2 horas y es en ese momento donde uno va pensando que va a pasar, mientras que ellos me decían 'calmado y si se porta bien, no le vamos a hacer nada, pero si se porta mal, lo vamos a matar'. Entonces yo iba orando, rezando porque soy un hombre de Dios, iba rezando el salmo 91 que es la oración mía", mencionó el empresario a este medio.

Cuenta que llegaron a un lugar que él no puede reconocer porque en todo momento estuvo vendado y que allí fue cuando empezaron los secuestradores a contactarse con su familia.

"Fue muy duro escuchar a tu familia llorando, yo no sabía la hora ni nada, pero si algo tenía muy claro era que el tiempo a mí se me hizo lento, o sea, las horas eran días y los minutos eran horas. Yo no podía ver nada, tenía cerrado los ojos, o sea, si acaso le daban un poco de comida a uno y ya, pero quién va a comer en ese momento o sea, estás pensando que va a pasar", agregó George.

Señala que en ese momento solo deseaba tener la "última oportunidad" de conversar con sus seres queridos, pues creía que no saldría con vida de ese lugar y que en un momento, de la frustración, hasta llegó a retar a los secuestradores con que no le importaba si lo mataban.

Horas de angustia

"Ya cuando me dijeron que me iban a soltar, diay yo no sé, me puse a llorar, me puse a rogarle a Dios, pero seguía uno con la incertidumbre de qué iba a pasar, que si sí o si no. El tiempo se vuelve más largo y yo preguntaba cada hora, cada media hora que si ya viene el carro.

Cuando llegó, me monté en un carro, salimos y ya cuando me di cuenta estaba en Río Frío de Sarapiquí y me tiraron en una montaña y claro, tapado y nada más me dijeron no abriera los ojos por 15 minutos y después se va caminando. Llegué a un lugar en donde había un guarda, le pedí el teléfono, llamé a mi familia y menos de 15 minutos estaba todo el comando policial", agregó Angulo.

El empresario afirma sentirse agradecido a las autoridades policiales y judiciales por la atención brindada y por estar a salvo para nuevamente poder compartir por su familia e hizo un llamado a los poderes de la República para que no se recorte los ingresos de las instituciones policiales.

"Estamos en un momento en que Costa Rica se está yendo las manos, no es la Costa Rica de hace 20 años, 25 años, estamos perdiendo la guerra y si el Gobierno, los magistrados o diputados no le da más recursos a la policía, como dicen, perdón la palabra, nos lleva la put*, porque sino hasta que los hijos de ellos o ellos no pasen por esta la situación que yo pasé, no van a hacer algo en el país, esto lo estamos perdiendo y es grave", concluyó Angulo.

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