Don Ricardo Jiménez Oreamuno, el patricio costarricense por excelencia

4 de Mar. 2017 | 7:51 pm

Su presentación es de lujo. Es el único costarricense que reúne dos características difíciles de poseer: Fue tres veces presidente de la República y ocupó los tres máximos poderes del país. Ejerció la Presidencia de la República en tres periodos diferentes, todos por la vía constitucional, esto es, fue electo democráticamente: 1910-1914, 1924-1928 y 1932-1936.

El abogado Ricardo Jiménez Oreamuno (nació 6 de febrero de 1859 en Cartago, murió el 4 de enero de 1945 en San José) es uno de los mejores exponentes de una distinguida familia de nuestro país, cuyos orígenes se remontan a la colonia, con la llegada a Cartago de Domingo Jiménez Maldonado en 1640.

Si hay un tico que resume el ser costarricense es El Brujo del Irazú, como se le conoció

Su padre, Jesús Jiménez Zamora, también fue tres veces Presidente de Costa Rica, 1863-1866, 1868-1869 y 1869-1870), pero una vez, la segunda, de facto. Es decir, lo logró sin pasar por las urnas.

Otro costarricense que ocupó tres veces la silla presidencial fue José Figueres Ferrer (1948-1949, 1953-1958 y 1970-1974), pero una vez, la primera, de facto.

Lo que no consiguieron Jesús Jiménez  y Figueres fue ocupar los otros dos máximos puestos, cosa que don Ricardo logró al ejercer como Presidente de la Corte Suprema de Justicia de 1890 (a sus 31 años) a 1892, y diputado en el Congreso de 1902 a 1906, el cual presidió en 1903.

Político liberal por antonomasia, según el historiador Iván Molina, don Ricardo formó parte del primer círculo de intelectuales apodado el "Olimpo", en el período 1870 y 1889.

Entre sus principales logros como Presidente se le reconocen la reconstrucción la ciudad de Cartago, afectada por un terremoto en 1910. También creó el Banco Crédito Hipotecario y el Banco Nacional de Seguros (hoy el Instituto Nacional de Seguros) en 1924, la Dirección General de Correos, la Escuela de Agricultura y el Ministerio de Salud.

Además, finalizó la electrificación del Ferrocarril al Pacífico, construyó el viejo Estadio Nacional y llevó la cañería desde Ojo de Agua hasta Puntarenas.

En su primera administración y dado que era soltero, nombró como Primera Dama a María Cristina Rojas Román, esposa de su hermano Manuel de Jesús Jiménez, quien fue nombrado Primer Designado (Primer Vicepresidente).

Esa es precisamente otra característica de su época: Para evitar golpes de estado, los Presidentes nombraban en esos puestos a familiares o personas de mucha confianza.

En la segunda administración, don Ricardo nombró a su tío, Carlos María Jiménez Ortiz, como primer designado y como segundo designado a su primo, al general Jorge Volio Jiménez.

En la tercera administración, no nombró a ningún familiar, pero se nombró él mismo como primer designado, mientras que los otros dos puestos fueron para Julio Acosta García (segundo) y León Cortés Castro (tercero).

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