Cúpula de la DEA en Washington monitoreó la extradición de Celso Gamboa y Pecho de Rata
Jefaturas de la Administración de Control de Drogas (DEA) asentadas en Washington D.C. estuvieron pendientes de la extradición del exmagistrado Celso Gamboa y del líder narco Edwin López "Pecho de Rata", debido a la importancia de estos procesos para las autoridades estadounidenses, así como de la reforma legal que autorizó por primera vez la entrega de sospechosos costarricenses a la justicia extranjera.
Eric Putnam, director regional de la DEA para Centroamérica, explicó que el caso se convirtió en una prioridad no solo para los agentes que trabajan en Costa Rica, sino también para las oficinas centrales de la agencia antinarcóticos, ubicadas en la capital de Estados Unidos.
"Lo estuvimos esperando. El grupo que está acá en Costa Rica trabajando en la embajada estaba enfocado en eso. Hasta los jefes de la DEA en Washington estaban enfocados en eso también. Todo el mundo lo estaba mirando por parte de la DEA.
Fue un paso bien importante e impresionante, es una herramienta muy fuerte que podemos usar contra los jefes de las organizaciones", destacó Putnam en una entrevista para un documental del Ministerio Público.
Putnam es un destacado funcionario de la DEA que, como agente especial, trabajó durante años en Texas y tuvo a su cargo investigaciones contra líderes de grandes organizaciones criminales. Por ejemplo, formó parte del grupo cuya investigación permitió que Jorge Eduardo Costilla Sánchez, alias "El Coss", exlíder del Cártel del Golfo y de Los Zetas, fuera condenado a cadena perpetua.
Ahora, como director regional que supervisa las operaciones en Centroamérica, destacó que el trabajo conjunto con la Fiscalía y la posibilidad de concretar extradiciones constituyen algunos de los avances más importantes de los últimos años para enfrentar a los cabecillas de redes transnacionales y fortalecer la lucha contra el narcotráfico.
Para él, la coordinación con la Fiscalía y los cuerpos policiales nacionales para solicitar y concretar extradiciones se convirtió en una herramienta estratégica para evitar que los grandes narcotraficantes utilicen su influencia o recurran a amenazas para evadir la justicia y, en cambio, sean llevados directamente ante un tribunal.
Putnam explicó que procesar a estos líderes debilita la estructura de las organizaciones delictivas y envía un mensaje claro: no hay un lugar seguro para quienes cometen delitos que afectan a EE. UU., como el tráfico de grandes cargamentos de droga.
Putnam resaltó el trabajo conjunto con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía de Costa Rica, y señaló que existe un compromiso sólido y continuo entre ambas naciones. Además, enfatizó que la prioridad de estos esfuerzos conjuntos es garantizar la seguridad de Costa Rica y Estados Unidos, así como la de sus ciudadanos.