Cuerpo de perro atropellado por patrullas fue entregado dentro de maleta por habitante de la calle
Así lo relatan informe de incidencias de la delegación policial e informe de OIJ conseguidos por crhoy.com
El cuerpo del perro que fue atropellado por dos patrullas de la Fuerza Pública a inicios de mes en Purral de Goicoechea, apareció dentro de una maleta horas después del incidente y fue entregado por un habitante de la calle a otros oficiales, horas después de los hechos.
Así consta en las bitácoras policiales de la delegación, a la cuales crhoy.com consiguió acceso. Fue el propio 9 de agosto de 2024, cuando una unidad de la policía acudió a la calle "El Matadero", donde ocurrieron los hechos y detectaron la presencia de unos restos que al parecer correspondían al atropellado.
Allí determinaron que al animal ya se lo habían llevado. Posterior a las 8:30 p.m., un habitante de la calle llegó al lugar y dejó tirado al can a unos 50 metros de la escena, según consta en los registros policiales. Luego, al parecer vecinos de la zona lo volvieron a colocar donde fue atropellado, pero ahora dentro de una valija azul con el cuerpo del animal dentro.
Aproximadamente una hora después, al menos un fiscal del Ministerio Público y tres agentes de la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios (SIORI) del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), estuvieron a cargo de la escena, para ejecutar exámenes judiciales y recolectar los restos del animal. Oficiales de la Fuerza Pública acompañaron a custodiar.
El formulario de la inspección del OIJ, también obtenido por crhoy.com, ratifica la presencia del cuerpo del perro dentro de una especie de maleta, sin certeza de su origen. Así lo describe el informe:
Ubicamos a nivel del suelo una maleta de equipaje de color negro con la leyenda EMDARK de aproximadamente 0.65 metros de largo por (no determinado) metros de ancho, mismo que en el interior del mismo se observa vegetación junto a rastros de tierras suelta, junto a un costal de color blanco con la leyenda "Del Comal".
Mismo que contiene en su interior el resto de un animal canino de regular tamaño, con su color de pelaje gris con blanco, mismo que al revisar minuciosamente se observan lesiones considerables a nivel de cabeza en donde presenta deformación y sangrado importante, posterior a esta revisión es fijado fotográficamente y posteriormente embalado en una bolsa plástica para transporte de cadáveres, que aseguró con el marchamo 0011102. Es Todo.
De acuerdo con los informes policiales, varias horas después del atropello y la detención de los cuatro oficiales involucrados fue que se recuperaron los restos, aunque dado que fueron colocados allí, no existe completa certeza que se trate del cuerpo relacionado con el caso.
Crhoy.com conoció que la necropsia, la cual consiste en un examen al cuerpo del animal, es una de las pruebas que tramita el Ministerio Público para construir una acusación en contra de los uniformados, durante el juicio de flagrancia que se lleva a cabo.
Inicialmente se señaló que el estudio estaría a cargo de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA). Sin embargo, dicha casa de enseñanza negó que así fuera. Consultamos tanto al OIJ como a la Fiscalía cómo se tramitó dicha prueba, pero al cierre de edición no hubo respuesta.
La examinación de los restos del animal sería una de las claves del proceso judicial, junto a otras pruebas como una pericia de perimetría del lugar del atropello, una apertura de celulares que probablemente no esté a tiempo y un informe ambiental.
Estas podrían determinar si los oficiales cometieron maltrato animal al propio o no. En esto se basará la posible culpabilidad o inocencia de los policías. Dado que la ley de Bienestar de los Animales castiga en el artículo 279 ter la muerte de un animal, cuando alguien la realice de forma dolosa.
Según explica el diccionario usual del Poder Judicial, el dolo es cuando hay "voluntad consciente de la realización de un delito". Es decir, para inculpar a los oficiales, el Ministerio Público tendrá que demostrar que pasaron por encima con las patrullas de forma intencional.
El pasado viernes, agentes de la Unidad de Planimetría de la Sección Ingeniería Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) llevaron a cabo una recreación de la escena donde ocurrieron los hechos. La diligencia judicial fue realizada a solicitud del Ministerio Público.
La segunda audiencia del juicio estaba programada para ayer miércoles 28 de agosto en horas de la noche, sin embargo, la necropsia y otras pruebas fundamentales no llegaron a tiempo. Por esa razón, la audiencia será retomada hasta el 7 de setiembre en la mañana.
Son los policías de apellidos Quijano Muñoz Quiel Coto, Murcia Contreras y Vargas Zúñiga, quienes afrontan una causa penal por los supuestos delitos de muerte de animal e incumplimiento de deberes.
Los uniformados Quijano Muñoz y Quiel Coto en entrevista con crhoy.com, negaron que hayan regresado al lugar de los hechos a buscar casa por casa a los dueños del animal para ofrecerles ¢40 mil en efectivo a cambio de no denunciar, tal y como lo señalaron varios vecinos.
Todo quedó capturado en una cámara de video, que muestra cómo a las 4:45 p.m. aproximadamente, dos unidades vehiculares de la Fuerza Pública hacen un giro y pasan por encima del animal, que estaba acostado sobre la calle.
Las mismas imágenes muestran cómo el perro convulsiona producto del atropello, mientras las patrullas se retiraban de la calle sin salida. Posteriormente, el director del cuerpo policial, Marlon Cubillo, confirmó la muerte del perro.
La investigación administrativa-disciplinaria es paralela y separada al proceso judicial que sigue la Fiscalía, mediante el expediente mediante el cual se tramita el caso es el 24000800-1092 PE. Adicionalmente, esos sujetos afrontan una causa disciplinaria por estos hechos.








