Contralora: “No importan los decibeles para atacar o minimizar, vamos a continuar haciendo nuestro trabajo”
Jerarca considera que aumento en el tono de la discusión podría representar un peligro, si las instituciones no mantienen su posición técnica
Creada con la Constitución de 1949, la Contraloría General de la República nació para ser el ojo visor que cuida por el buen uso de los dineros del Estado.
Sin embargo, en los últimos meses se ha convertido en blanco de ataques y cuestionamientos que, alejados del criterio técnico y jurídico y más bien abrazados por el interés político, han elevado el tono de la discusión intentando trasladarlo a terrenos que no corresponden.
Aunque el volumen ha subido, los gritos no han traspasado los gruesos ventanales de esta edificación ubicada en el corazón de la capital, desde donde el objetivo sigue estando claro: ser el ojo fiscalizador para que cada céntimo de la hacienda pública cuente y se maneje con probidad, ética y transparencia.
Esa es al menos la promesa que parece esbozar Marta Acosta, una fiel creyente de que la institucionalidad del país se mantiene fuerte, y seguirá funcionando, en el tanto prevalezcan los criterios técnicos y jurídicos.
Sin necesidad de aumentar los decibeles, la funcionaria habló de estos temas, en entrevista con CRHoy.com:
Usted fue en electa en 2012, reelecta en el 20 y además fue subcontralora ocho años antes; es decir, tiene una gran experiencia acá en la Contraloría. ¿Qué rescata de ese trabajo suyo realizado hasta ahora y cómo vislumbra el papel de la Contraloría en estos años?
Bueno, recordemos que la Contraloría fue creada junto a una buena parte de la institucionalidad costarricense en un contexto en el que fueron fortalecidas para generar bienestar general como parte del sistema de pesos y contrapesos del Estado y ahí la Contraloría tiene el rol de auxiliar a la Asamblea Legislativa en la vigilancia de la Hacienda Pública.
A la Contraloría se le dio una particularidad muy especial que fue su independencia funcional y administrativa.
La Contraloría, por tanto, es también una institución eminentemente técnica y al día de hoy la Contraloría eso es lo que hace, trabaja con base en el ordenamiento técnico y jurídico, nuestras decisiones están basadas en eso, no hay más que eso, no podría ser de otra forma.
En todos estos años, pues hemos tratado de preservar esos principios y valores con los que fue creada. Hemos tratado de cumplir nuestro rol a cabalidad y bueno, eso es lo que hemos venido haciendo y a futuro, por supuesto que nosotros vemos una Contraloría siempre legitimada, una Contraloría haciendo lo que le corresponde, nunca alejada de la técnica, nunca alejada del esquema jurídico, de esta manera queremos garantizar nuestra independencia, queremos garantizar nuestra objetividad. Estoy segura que la ciudadanía pues así lo percibe, esta es una institución eminentemente técnica y objetiva y eso es muy importante en el sistema de pesos y contrapesos, esos temas no son negociables.
La Contraloría debería estar por así decirlo por encima del bien y el mal, de ideologías, de políticas… ¿Usted cree que eso se ha cumplido?
Siempre, creo que siempre lo hemos cumplido a cabalidad hasta el día de hoy. Por lo menos, te lo digo muy bien yo tengo muchos años de estar aquí y siempre hemos velado porque eso sea de esa manera.
¿Hay algún aspecto o condición o situación que considere que se debe fortalecer en este momento la Contraloría?

Aparejado al tema que mencionó sobre el presupuesto y tomando en cuenta que la Contraloría depende de la fiscalidad y de lo que el gobierno y la Asamblea definan, ¿le preocupa que en algún momento le cierren un poco esa llave?
Por supuesto, por supuesto que nos preocupa la sostenibilidad de los recursos para la Contraloría, ya en el pasado hemos tenido algunas restricciones.
Nosotros conscientemente nos hemos venido ajustando por la situación fiscal, hemos sido muy austeros y muy eficientes en el uso de los recursos; sin embargo, tuvimos en el 2022 para el presupuesto del 2023 un recorte que nos hizo el Ministerio de Hacienda, sin consulta previa con la Contraloría. Ese recorte que nos hizo Hacienda fue recuperado porque los señores diputados, pues nos recuperaron los recursos.
Este año para el presupuesto del 2024 se nos propuso en Hacienda, nos consultaron, un recorte de ¢680 millones, que eso era ya tocar la operación de la Contraloría, o sea, no era ya grasita, sino tocando hueso y eh bueno, yo conversé con el Ministro de Hacienda y nos repusieron los recursos porque nosotros logramos demostrar que hemos sido una institución bastante austera.
Nuestro presupuesto ha decrecido en términos reales en los últimos años, en algunos más que en otros, pero si hemos decrecido o los crecimientos han sido en negativo. Entonces hemos venido tratando de ajustarnos, de ser muy eficientes, pero claro que sí, preocupa la sostenibilidad de los recursos y, por tanto, la sostenibilidad de los servicios que brinda la Contraloría.
¿Ha existido algún tipo de advertencia, mensaje, amenaza velada, en el sentido de que se les advierta de que si la Contraloría no se alinea a ciertos intereses políticos, podrían tocarle el presupuesto?
Nunca, nunca. No
Yo he entendido que las reducciones que se han intentado han sido por la situación fiscal, pero no porque la Contraloría tenga una u otra posición, por lo menos hasta ahora no.
Usted recientemente escribió un artículo que hablaba sobre el propósito de la Contraloría y el tema de los revanchismos, que la Contraloría no puede actuar de esta manera…
No, la Contraloría no podría nunca actuar de esa manera, como le dije antes, las decisiones o los pronunciamientos nuestros, todos se basan en el ordenamiento jurídico y técnico, sí o sí, siempre.
No importa si hay expectativas insatisfechas, esos temas no inciden en las decisiones que tomamos o no importa tampoco los decibeles para atacar o contrarrestar o tratar de minimizar las decisiones de la Contraloría, eso tampoco incide, nosotros vamos a continuar haciendo siempre nuestro trabajo en cumplimiento del ordenamiento, lo que nos corresponde en el sistema de pesos y contrapesos del Estado costarricense.
¿Creen que esos decibeles han aumentado respecto a años anteriores?

¿Cuál sería el riesgo para una institucionalidad como la costarricense que a través de esos decibeles incrementándose se intente debilitar órganos fiscalizadores, técnicos como la Contraloría?
Creo que podría ser si las instituciones no logran mantener sus posiciones, o sea, yo no veo de momento una pérdida de independencia de la Contraloría y hablo por la institución que represento. Pero por supuesto que si no se logra mantener la institucionalidad, podría haber un quebranto.
¿Y es un riesgo actual?
Podría ser un riesgo actual. Por lo menos en ese momento te repito, no veo la Contraloría en ese estadio por ahora.
¿Cómo podría la Contraloría hacer entender esto a la gente en momentos en que reciben tantos, para ponerlo en sus términos, "decibeles" elevados de críticas y cuestionamientos?
Nosotros debemos mantener nuestra postura siempre técnica, siempre jurídica. Creo que las otras partes interesadas que no están de acuerdo, tienen mecanismos porque el Estado y la institucionalidad tienen mecanismos para disentir, porque se vale disentir, se vale discrepar, se vale no estar de acuerdo; sin embargo, hay que utilizar los canales que tenemos disponibles en el caso de la Contraloría por ejemplo cuando se disiente o no se está de acuerdo con una decisión nuestra, están las instancias judiciales para llevar los temas.
Yo tengo muchos años de estar aquí y lo hemos vivido en muchísimas ocasiones, los recursos son llevados a los tribunales contenciosos administrativos y allá es donde litigamos, allá es donde se resuelve y esa ha sido la tónica siempre.
"La Contraloría no va a tratar de discutir sus temas y a tratar de resolver sus temas públicamente, o sea, los documentos que emitimos son públicos, los puede escrutar todo el mundo, lo que no se vale es tratar de hacer cambiar posiciones usando decibeles eso no lo hace la Contraloría, ahí no vamos a entrar".
La Contraloría no va a tratar de discutir sus temas y a tratar de resolver sus temas públicamente, o sea, los documentos que emitimos son públicos, los puede escrutar todo el mundo, lo que no se vale es tratar de hacer cambiar posiciones usando decibeles eso no lo hace la contraria, ahí no vamos a entrar.
Leía el sitio web donde se hablaba de la importancia de que la propia gente también se incluya dentro del proceso fiscalizador y que también pidan cuentas y transparencia. ¿Es el estado lo suficientemente transparente?
Yo creo que nosotros requerimos remozar todo lo que es nuestro sistema de rendición de cuentas, creo que actualmente hay mucha legislación, creo que actualmente, está como muy fragmentado el tema de la rendición de cuentas, no está orientado, digamos a la satisfacción de la ciudadanía con los bienes y servicios que brinda la ciudadanía, mucha de la rendición de cuentas y porque así está, digamos únicamente establecido es emitir informes sobre muchas actividades, pero no sobre que logré con los recursos que tuve a disposición de cara al servicio o bien público que me corresponde brindar.
Entonces sí, sí, creo que hace falta mucho por mejorar en materia de rendición de cuentas.
¿Qué sectores del Estado son más o menos transparentes actualmente o donde considera que se debería trabajar más?

¿Qué mensaje le daría a los costarricenses en la coyuntura actual?
Quisiera manifestarle a los costarricenses, a la ciudadanía, en general, que la Contraloría garantiza día a día sus actuaciones de acuerdo con el marco jurídico y técnico, que la Contraloría es una institución confiable, que la gente que está aquí en la Contraloría es personal que tiene valores éticos y morales y que estamos muy dedicados a hacer el trabajo de la mejor manera posible, de forma tal que podamos agregar valor público al país y que nosotros continuaremos haciendo lo que nos corresponde, no importan los decibeles.
