Con solo 7 años, vecina de Cartago obtiene primer lugar en Mundial de Artes Aéreas en México

La competencia se llevó a cabo entre el 21 y el 26 de octubre.

La competencia se llevó a cabo entre el 21 y el 26 de octubre.

Con apenas 7 años, Natalia Ovares Garro puso el nombre de Costa Rica en alto al conquistar una medalla de oro en el Campeonato Mundial de Pole Sport y Deportes Aéreos 2026, realizado en México.

La pequeña, vecina de Cartago y estudiante de segundo grado, obtuvo el primer lugar en la categoría Amateur Y1 durante la competencia internacional, que se llevó a cabo entre el 21 y el 26 de octubre.

Su camino hacia ese logro comenzó hace aproximadamente dos años.

"Nosotros iniciamos buscando una disciplina adicional a la escuela para que ella pudiera mantenerse alejada de las pantallas el mayor tiempo posible. Entonces, probamos con ballet, pero no le gustó. Después probamos con acrodance; sí le gustó, pero, una vez que subió de nivel, ya no cumplió con sus expectativas. Entonces, hizo una prueba de aro aéreo y eso fue lo que a ella le gustó mucho", explicó Ana Liley Garro, madre de la menor.

Natalia comenzó con una clase por semana y poco a poco fue desarrollando sus habilidades.

Su primera competencia llegó en abril, durante un torneo regional de Liga Pole, realizado en Guanacaste. Allí obtuvo el primer lugar, una experiencia que también le permitió ganar confianza en sí misma.

Según explicó Garro, ese resultado la motivó a participar en el campeonato nacional, organizado por la Liga Costarricense de Pole Sport y la APS, que se realizó en Santa Ana en julio. Natalia volvió a ganar el primer lugar y consiguió la clasificación al mundial en México.

Copa Regional de Artes Aéreas en Guanacaste

Copa Regional de Artes Aéreas en Guanacaste

Una medalla que llenó de orgullo a su familia

El 25 de octubre, Natalia alcanzó uno de los momentos más importantes de su corta trayectoria deportiva: ganó el primer lugar de su categoría y se llevó la medalla de oro en el campeonato mundial.

Para su madre, escuchar el nombre de su hija mientras representaba a Costa Rica en otro país fue una experiencia difícil de describir.

Garro aseguró sentirse profundamente orgullosa del esfuerzo de Natalia y de todo lo que ha aprendido durante este proceso.

Además de las destrezas físicas, considera que el deporte le ha enseñado a su hija el valor de la paciencia, la disciplina y la perseverancia.

"Es un gran orgullo, porque, primero, sentir que está fuera del país y que estén llamando a su hija para representar a Costa Rica es algo que lo llena a uno de mucho orgullo. Además, practicar esta disciplina le ayuda a entender que no todo se consigue de la noche a la mañana; que, para lograr algo, hay que trabajar duro y que la perseverancia y el esfuerzo dan sus frutos. Ahora, a pesar de su corta edad, ella está entendiendo que su trabajo ha rendido frutos y que es muy buena en lo que hace. También comprende que decir 'no puedo' la limita y le impide lograrlo, pero que, si se propone hacerlo, lo consigue", afirmó.

La familia procura transmitirle que lo más importante es dar lo mejor de sí misma y disfrutar cada experiencia.

"Algo importante es que, como papás, la motivamos a dar lo mejor de sí misma. Le enseñamos que lo importante es participar y que, si gana, es algo adicional, pero que para nosotros siempre será una campeona, sin importar el resultado".

Una hija que llegó después de 15 años de espera

La historia de Natalia también tiene un significado especial para sus padres. La niña llegó a sus vidas después de 15 años de espera y de varios intentos por lograr un embarazo mediante tratamientos de fertilidad.

"Ella llegó después de 15 años de espera y ha sido una gran bendición. Cambió por completo nuestras vidas, porque ahora todo gira alrededor de ella. Es una niña muy alegre y activa, por eso nosotros buscamos incluirla en actividades que la mantengan ocupada".