¿Cómo protegerse de la ameba “come cerebros”?
Vive en aguas de altas temperaturas
Esta semana trascendió la muerte de un niño de 8 años en Argentina, a raíz de la "ameba asesina" o "ameba come cerebros".
En un inicio se pensó que sufría de meningitis, luego alguna especie de infección o un golpe con secuelas, pero finalmente los médicos descubrieron que sufrió de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), provocada por el parásito Naegleria fowleri.
En Estados Unidos se reportan entre 20 y 25 casos por año, lo cual es una incidencia muy baja. Esta infección causa una infección muy generalizada en el cerebro.
En 2014 un turista estadounidense de 11 años murió -aparentemente- por una infección con esa ameba. Él había estado de vacaciones en Costa Rica, disfrutando en aguas termales en San Carlos. Las autoridades del Ministerio de Salud y la Universidad de Costa Rica (UCR), realizaron un análisis y encontraron la ameba en la zona, pero no lograron determinar que fuera específicamente la misma que generó la muerte.
¿Qué es?
La Naegleria fowleri es un parásito de vida libre, puede estar en distintos ambientes, agua o tierra, explicó la infectóloga y exministra de Salud, María Luisa Ávila.
Elizabeth Abrahms, del Departamento de Parasitología de la Facultad de Microbiología de la UCR, explicó que este es un protozoario, y es la única de este género que se ha encontrado que produzca cuadros clínicos en humanos, en ganados o vacas.
"Normalmente está en ambientes acuáticos y tiene una característica particular de aguantar 40 o 42 grados de temperatura, por lo que las aguas termales son mas comunes para mantenerse", explicó.
Ambas expertas coincidieron en que la ameba tiene una "distribución mundial", es decir, puede estar en cualquier lugar.
Esta se introduce por la nariz y sube por el nervio olfatorio hasta llegar el sistema nervioso central. Es mas fácil que afecte a niños o adultos jóvenes -entre 18 y 25 años- explicaron las expertas. Según ellas, por una condición de la anatomía, pero también, porque son poblaciones que suelen estar más expuestas a actividades acuáticas.
Prevención

Es importante evitar zambullirse en aguas de pozas o termales. (Tomado de http://www.eldiariodevictoria.com).
Ávila y Abrahms explicaron que la mayoría de los casos siempre siempre están asociados a actividades acuáticas en donde normalmente la persona se sumerge o se zambulle.
Lo que se recomienda es evitar sumergirse o utilizar naricera cuando sea posible. Cuando se cuente con piscinas con agua temperada es necesario vigilar que tenga la cantidad de cloro requerida y que se hagan limpiezas generales de forma regular.
Abrahms detalló que en la literatura se registran entre 1965 a la fecha, alrededor de 250 casos de personas afectadas en el mundo. En Estados Unidos es donde se dan más, pero se cree que se debe a la experiencia en el diagnóstico.
"La mortalidad es muy alta de un 95% o un 97% y existen entre 3 y 4 personas que han sobrevivido. Las secuelas dependen de qué tanto las han afectado a nivel de cerebro", comentó la funcionaria de la UCR.
La ameba se manifiesta muy rápido. La Dra. Ávila comentó que los síntomas se puede presentar entre los primeros 2 o 10 días desde que se presenta la infección.
"Esa ameba de vía libre, cuando usted se expone en aguas termales, se mete en lagunas, en lagos, en pozas de agua dulce que estén calientes, esa ameba puede estar en el fondo del lugar. Entonces cuando la gente se sumerge y con los pies toca fondo, se suelta un polvo, en ese polvo puede estar y penetrar en la nariz y llegar al cerebro por medio de la lámina cribosa que tiene un montón de puntitos, entonces por ahí penetra y causa la meningoencefalitis", comentó Ávila.
La doctora contó que hace algunos años atendieron un par de casos en el Hospital Nacional de Niños (NHH), "es importante decirle a la gente que todos los años millones de personas se exponen a estas condiciones y son muy pocas las que se enferman. No se sabe a ciencia cierta por qué algunas personas se enferman y otras no", indicó la infectóloga. Según ella, no es extraño que la ameba esté en la tierra o en el agua, lo extraño es que produzca problemas de salud.
