¿Cómo elegir un bloqueador solar?

Bloqueador solar. Imagen con fines ilustrativos. CRH
El tipo de piel, la actividad que realizará y el tiempo que estará bajo el sol son factores clave para elegir un bloqueador solar.
También conviene escoger uno que pueda aplicar en suficiente cantidad, distribuir con facilidad y usar sin incomodidad, según el Colegio de Químicos de Costa Rica.
Los protectores solares químicos y minerales son efectivos cuando se utilizan correctamente. La diferencia entre ambos está en sus componentes, su textura y la forma en que la piel los tolera.
Clara Palomo, vocera del Colegio, explicó que los bloqueadores químicos absorben la radiación ultravioleta y la transforman en energía de menor intensidad. Suelen ser más ligeros y fáciles de extender, lo que facilita aplicar la cantidad necesaria.
Los minerales contienen ingredientes como óxido de zinc o dióxido de titanio, que reflejan, dispersan y absorben parte de esa radiación. Aunque pueden ser más espesos o dejar una capa blanca, las pieles sensibles suelen tolerarlos mejor.
Para niños, niñas y personas con piel sensible, el Colegio recomienda elegir un protector con factor de protección solar de 30 o superior.
Además, debe ofrecer protección de amplio espectro, es decir, contra los rayos UVA y UVB, y preferiblemente ser resistente al agua.
En estos casos, también señala como opciones los filtros minerales, las fórmulas sin fragancia y las texturas que faciliten volver a aplicar el producto.
Los rayos UVA se relacionan principalmente con el envejecimiento prematuro y el daño acumulado en la piel. Los UVB son los principales responsables de las quemaduras solares y el enrojecimiento.
La forma de aplicarlo también cuenta
Elegir el bloqueador es solo una parte de la protección. Según el Colegio, uno de los errores más comunes consiste en usar poca cantidad o distribuirla de forma dispareja, lo que deja zonas de la piel sin cubrir.
Esto reduce la protección que ofrece el producto, aunque el envase indique un factor alto. Para que funcione adecuadamente, el bloqueador debe formar una capa continua y uniforme sobre la piel.
El sudor, el agua, la arena y el roce de la ropa desplazan esa capa. Por eso, el Colegio recomienda reaplicar el protector cada dos horas o después de nadar o sudar.
También aconseja guardarlo en un lugar fresco, ventilado y lejos del calor y de la luz directa. Dejarlo dentro del carro o bajo el sol puede afectar sus componentes y reducir su eficacia.
La protección debe complementarse con sombra, sombreros de ala ancha, gafas de sol y ropa que cubra la piel.
Además, se debe reducir la exposición durante las horas de mayor radiación, pues ninguna medida por sí sola resulta suficiente, señaló el Colegio.