Taras-La Lima sigue con obras pendientes tras seis años en ejecución
El proyecto vial Taras-La Lima, en Cartago, sigue con obras pendientes después de casi seis años de ejecución, pese a que ya está habilitado para el tránsito de vehículos.
Entre los principales faltantes destacan las aceras y los drenajes, incluidas algunas tapas de alcantarillas. También hay movimientos de tierra bajo el puente elevado de La Lima y trabajos de acabado sin terminar en distintos puntos del complejo.
Las aceras son uno de los componentes más rezagados. En varios tramos están incompletas: algunas tienen apenas pequeñas secciones construidas y otras todavía no existen. Esta situación dificulta el paso de peatones, en particular de personas con movilidad reducida o que utilizan sillas de ruedas.
También hay labores pendientes en los sistemas de drenaje. Algunas áreas carecen de tapas de alcantarillas y los trabajos en estos puntos obligan, en ciertos casos, a cerrar parcialmente un carril.
En la intersección de La Lima todavía se observan taludes de la antigua carretera, que quedó sepultada por el nuevo paso a desnivel. En el sitio permanecen restos de asfalto y material disperso que dificultan el tránsito de peatones.
Otro punto que requiere atención es el puente peatonal de Taras. Uno de los postes del alumbrado público está inclinado y deja cables eléctricos a una altura muy cercana al paso de las personas.
Además, las rotondas del segundo nivel en La Lima permanecen sin iluminación durante la noche, lo que representa un riesgo para quienes transitan por el lugar.
En distintos puntos todavía se observa a trabajadores que realizan labores para completar estos detalles.
MOPT recibió preliminarmente el proyecto
El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, indicó que a mediados de setiembre el MOPT recibió preliminarmente el proyecto. Esto significa que la empresa entregó la construcción al Estado, aunque todavía debe completar algunos trabajos.
Zeledón reconoció que quedan pendientes obras consideradas no esenciales, como las aceras. El consorcio H. Solís-Estrella, encargado del proyecto, deberá continuar con esas labores.
El alcalde de Cartago, Mario Redondo, aseguró que mantiene acercamientos con el MOPT y la empresa para solicitar que los trabajos pendientes concluyan en un plazo razonable. También criticó el lento avance de las obras.
La apertura de las vías en Taras y La Lima se realizó de forma paulatina. Actualmente, el paso de vehículos está habilitado en todo el complejo.
CR Hoy consultó nuevamente al MOPT sobre las obras inconclusas y las medidas para garantizar que la empresa las termine, pero no recibió respuesta al cierre de esta nota.
Multas por atrasos en la entrega
El consorcio incumplió el plazo de finalización de las obras, fijado para el 31 de agosto por el MOPT y la empresa.
Desde entonces, H. Solís-Estrella acumula multas por $20.000 diarios debido al atraso, según informó el ministro.
El monto se retendrá de la garantía que el Estado debe devolver a las empresas. La suma total dependerá de la cantidad de días de incumplimiento.
Zeledón afirmó que el consorcio no apeló el cobro de estas multas.
Lanamme detectó deterioros prematuros
Los trabajos pendientes se suman a los problemas de calidad y seguridad que el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) identificó en el proyecto.
Un estudio publicado en abril expuso deficiencias como grietas y deterioros prematuros en distintos componentes de Taras-La Lima.
Uno de los hallazgos se relaciona con la calidad de los materiales. El informe señaló que el proyecto carece de información completa para verificar si estos cumplen con los requisitos establecidos en el contrato.
El concreto del túnel de La Lima presentó grietas desde octubre de 2025, apenas un mes después de su puesta en operación. En diciembre de ese año, otra inspección constató que el agrietamiento había empeorado.
Además, el estudio indicó que la seguridad estructural del paso elevado de Taras es incierta, debido a que la obra se inauguró sin una prueba de carga válida. Este ensayo permite comprobar si una estructura soporta el peso para el que fue diseñada.
En una audiencia legislativa, el ministro Zeledón señaló que muchos de los problemas del proyecto se originaron desde la etapa de elaboración del cartel de licitación y que resolverlos podría generar sobrecostos.









