¿Olvida cómo volver a casa o calcular el vuelto? Estas señales requieren atención

1 de Nov. 2026 | 3:51 pm
Imagen con fines ilustrativos

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Los olvidos que se vuelven frecuentes o dificultan actividades como hacer compras, administrar dinero o encontrar el camino de regreso a casa pueden advertir sobre problemas que requieren una evaluación médica.

La señal de alerta aparece cuando la persona presenta cambios en sus capacidades habituales y estos comienzan a afectar su vida cotidiana. Olvidar ocasionalmente dónde dejó las llaves o no recordar un nombre no significa necesariamente que exista un problema de salud.

Según Mauricio Quesada, especialista en geriatría y gerontología, el primer paso consiste en identificar qué cambió, desde cuándo ocurre y cómo afecta las actividades de la persona.

Las dificultades pueden ir más allá de la memoria. Por ejemplo, los problemas para calcular el vuelto o regresar a casa podrían reflejar cambios en la capacidad de hacer cálculos o de orientarse.

Ante cambios persistentes, una valoración médica permite determinar si corresponden a variaciones normales, a un deterioro de estas capacidades o a otra condición que necesite atención.

No todos los casos se deben al envejecimiento

Estos problemas pueden tener distintas causas. Además de enfermedades neurodegenerativas, el médico debe valorar problemas vasculares, alteraciones de la tiroides, deficiencias de vitamina B12 y trastornos del estado de ánimo, entre otras condiciones.

Algunas de estas causas pueden recibir un tratamiento específico. Por eso, el especialista destaca la importancia de no atribuir automáticamente los síntomas a la edad.

"Hay que romper el mito de que una persona, por ser adulta mayor, necesariamente va a desarrollar demencia. El envejecimiento normal no significa tener demencia", afirmó Quesada.

Aunque estas alteraciones son más frecuentes en adultos mayores, también pueden aparecer en personas jóvenes. La edad, los antecedentes, otros síntomas y el tiempo que llevan los cambios ayudan a orientar la evaluación.

¿Cómo se investigan estos cambios?

Según lo que encuentre el médico, la valoración puede incluir pruebas de memoria y otras capacidades mentales, entrevistas con familiares o acompañantes, análisis de sangre e imágenes del cerebro.

El diagnóstico también permite diferenciar un deterioro cognitivo leve de una demencia. No todas las personas con deterioro leve desarrollan demencia.

Conocer la causa ayuda a definir el seguimiento, las opciones de tratamiento y las medidas para preservar la autonomía y la calidad de vida.