Cinco bandas de Pavas trascienden generaciones y mantienen disputas criminales
En las últimas tres décadas, cinco agrupaciones criminales mantienen fuertes disputas en el distrito de Pavas, uno de los más poblados del país y donde el índice de delitos es históricamente alto.
En 2025, fue el segundo distrito con mayor cantidad de homicidios con 39 asesinatos. En 2024, ocupó el quinto lugar, con 16 casos. Es uno de los epicentros del crimen y de la atención policial.
Los principales grupos criminales son Los Diablos y Los Polacos, quienes operan el negocio de la droga y otros delitos desde antes de la década de los 2000.
Con el paso del tiempo, estas estructuras se diversificaron y el OIJ identificó a otras organizaciones como Los Tana, Los Coqueros y la banda de Leo, conocida también como Los Uzi.
Estos grupos mantienen disputas por el control de la venta de droga. Aunque fueron golpeadas por la policía en distintas ocasiones se rearmaron mediante hijos, sobrinos y otros allegados de los fundadores.
Pablo Calvo, jefe de Investigaciones Criminales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), explicó que estas bandas son fuertes al convertirse en clanes familiares, los cuales trasladan el liderazgo a nuevos miembros.
"Son generaciones, por decirlo así, etapas generacionales de una misma narcofamilia o de una misma agrupación criminal, en donde hijos e incluso nietos se desarrollan en ese ambiente social, donde ven un modelo a seguir. Conforme algunos miembros fallecen o son encarcelados, estos jóvenes van creciendo, abriéndose espacio dentro de la estructura y ganando protagonismo", detalló Calvo.
Este fenómeno no ocurre solo en Pavas. En comunidades del norte y del sur de San José, se identificó este patrón de familias que operan negocios ilícitos con hasta 50 años de antigüedad.
El jefe policial ejemplificó el caso de Los Maruja, en Cartago, cuyos líderes fueron detenidos o asesinados, pero los descendientes asumieron el control para mantener la operación.
Disputas activas
A lo interno del distrito, el OIJ detectó disputas activas. Por ejemplo, el grupo de Leo, conocido como Los Uzi, tiene una contienda con la histórica banda de Los Diablos y también con Los Coqueros.
Los Polacos se enfrentaron al grupo de Tana y buscaron alianzas con otros bandos para hacerles frente. Calvo explicó que algunas de estas alianzas resultaron inesperadas para las autoridades.
"Ahí existen alianzas que de pronto para nosotros eran difíciles de pensar, entre ciertas personas de agrupaciones criminales para poder contrarrestar el poderío. De pronto algunos han incursionado en diferentes modalidades y han adquirido armamento, entonces existen algunas alianzas para combatir a esa determinada narcoestructura", detalló el funcionario.
Pavas es además un distrito extenso y heterogéneo. Alberga zonas de alta plusvalía como Rohrmoser, Aeropuerto, Favorita y Asunción, pero también sectores geográficamente complejos que facilitan el control territorial por parte de organizaciones criminales.
En estos sectores —identificados por el OIJ como puntos críticos— se concentra la mayor incidencia delictiva y el consumo de droga, lo que incrementa la rentabilidad de estas actividades ilícitas.
"Históricamente se sabe que hay lugares donde es difícil el acceso de parte de la policía, o inclusive es muy fácil que se detecten eventualmente vehículos que no son de la zona. Las tenemos efectivamente mapeadas y hemos tenido que incursionar de diferentes formas, con drones, por ejemplo. Hemos echado mano a ese tipo de herramientas precisamente para combatir y formar una estrategia para tratar de contrarrestar ese tipo de lugares donde han ido en incremento", detalló Calvo.
Desde 2023 —el año más violento en la historia reciente del país— el OIJ trabaja de forma coordinada con la Fiscalía y la Policía de Control de Drogas (PCD) para enfrentar estos grupos.
Golpes recientes
Los Uzi figuran entre las organizaciones golpeadas más recientemente. Su líder, Leonardo Sanabria, alias "Leo", permanece en prisión desde diciembre de 2025, cuando fue detenido como sospechoso del homicidio de una mujer en Pavas, presuntamente vinculado a disputas por drogas.
Pese a su encarcelamiento, informes del OIJ de marzo de 2026 señalan que continuaba dirigiendo la organización desde prisión, con el apoyo de su esposa. El pasado 19 de marzo, las autoridades detuvieron a siete sospechosos de integrar el remanente del grupo.
Sanabria asumió el liderazgo tras la muerte de jefes anteriores y respondía, a su vez, a José Garbanzo Rodríguez, "Mufasa", líder de una estructura criminal más amplia que operaba no solo en Pavas. También, mantenía vínculos con Kenneth Sanabria Salas, alias "Chuta", sublíder del grupo.
Ambos fueron asesinados en un triple homicidio ocurrido en el bar Howards, en Santa Ana, en agosto del año anterior. Tras la muerte de Garbanzo, el mando fue asumido por su hermano de apellidos Rojas Rodríguez, conocido como "Moti".
A finales de abril, la PCD realizó 23 allanamientos para desarticular esta estructura. Al igual que Los Uzi, el grupo Los Coqueros también habría estado vinculado jerárquicamente al fallecido "Mufasa".
Los Coqueros representan una nueva generación y serían liderados por Roger Obando Marín, quien ha sido detenido en el pasado e incluso captado en video disparando contra oficiales de la Fuerza Pública en Finca San Juan.
Por su parte, Los Diablos también han sufrido fragmentaciones, pese a su larga trayectoria desde la década de 1990, al igual que Los Polacos.









