Censo Nacional 2022 se hizo a ciegas y sin supervisión de campo, concluyó informe

TSE duda usar esos datos para la distribución geográfica en elecciones 2026

26 de Mar. 2025 | 12:53 am

El Censo Nacional 2022 se realizó "a ciegas" y con fallos en el sistema de seguridad durante la recopilación de la información, así lo concluyó un informe elaborado por el Comité Evaluador Censal (CEC), integrado por profesionales de Costa Rica, Brasil, Argentina, Colombia y Chile y supervisado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El comité siguió de cerca los pormenores de la aplicación del censo y los resultados finales. Las conclusiones de la observación fueron publicadas en noviembre del año pasado, en un informe que está disponible precisamente en la página del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

El tema cobra relevancia luego de que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) confirmó que existen dudas sobre utilizar los resultados del censo para la distribución geográfica con motivos de las próximas elecciones nacionales. 

El Censo Nacional se llevó a cabo entre el 8 y el 28 de junio de 2022 con el fin de obtener una radiografía más precisa de la realidad costarricense, tanto desde el punto de vista social como económico.

Sin embargo, tras la publicación de los resultados el 20 de julio de 2023, se evidenció que el empadronamiento se aplicó en su totalidad únicamente al 48,3 %, lo cual desató controversias sobre la inversión realizada en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), así como sobre la falta de información respecto a la realidad nacional.

De acuerdo con datos del INEC, la estimación de viviendas a censar fue de 1.836.291. De estas, se logró recabar información en 1.074.002, mientras que en 340.399 quedaron entrevistas pendientes, en 136.492 se rechazó la entrevista y en 218.823 no se logró realizar la visita.

El presupuesto estimado para el Censo Nacional rondó los ₡13.570 millones para los cinco años del proyecto, lo que equivale a una inversión promedio de ₡2.500 colones por persona y ₡5.500 colones por vivienda censada, según estadísticas del INEC.

Según el informe final, el plan de gastos ejecutado fue de ₡13.200 millones, de los cuales se destinó un 48 % a servicios, un 35 % a remuneraciones y un 14 % a bienes duraderos.

Supervisión de campo

Según el informe, la supervisión de campo para monitorear el trabajo de los censistas y garantizar la calidad de los datos recolectados "no funcionó".

El documento reconoció fallos en los sistemas de supervisión, lo que generó vulnerabilidades en la aplicación de los protocolos de mitigación adecuados y oportunos. Es decir, las contingencias no pudieron resolverse "de manera rápida o eficiente".

En la primera semana del Censo Nacional, el equipo no contaba con datos concretos sobre el avance del proceso, lo que provocó múltiples problemas, entre ellos huelgas, complicaciones por eventos climáticos y retrasos, sin que se pudiera medir el alcance real de los inconvenientes.

El censo careció de suficientes censistas y supervisores, lo que afectó el trabajo de campo de los colaboradores habilitados por el INEC. Entre las principales dificultades se reportaron un avance limitado en las visitas y entrevistas, así como la falta de control en el envío de los boletines desde las oficinas.

"El trabajo de campo comenzó, pero, como en un accidente aéreo, el último ítem de seguridad falló. Al inicio del levantamiento, una falla en el módulo de supervisión de campo, que permitiría el seguimiento en línea del trabajo de los censistas, dejó el censo volar sin control. Es decir, el empadronamiento quedó a ciegas y sin supervisión del trabajo de campo durante 18 días", cita el informe elaborado por los profesionales en estadística.

El documento también señala que la falta de una supervisión efectiva en esa fase crítica representó un claro ejemplo de una serie de "fallos en cadena", similares a los que ocurren en desastres aéreos, en los que pequeños errores no corregidos se acumulan hasta generar un colapso.

Si bien el INEC intentó extender el empadronamiento durante tres meses adicionales para cubrir las viviendas no visitadas y completar aquellas en las que las respuestas estaban incompletas, la falta de apoyo dificultó la continuidad del proceso.

Falta de apoyo

El 20 de julio de 2023, fecha en la que se dieron a conocer los resultados incompletos del Censo Nacional 2022, el Gobierno de la República solicitó al Ministerio de Planificación una investigación sobre los datos parciales presentados por el INEC.

La entonces ministra de Planificación, Laura Fernández Delgado, reconoció que "técnicamente" lo presentado por el INEC no podía considerarse un censo.

Sin embargo, el informe de los profesionales en estadística enfatizó que "la falta de apoyo gubernamental" hizo imposible continuar con el levantamiento de datos "de manera efectiva".

CR Hoy consultó al Mideplan sobre los avances de dicha investigación. Hasta el momento, se está a la espera de una respuesta.

Desde la Oficina de Comunicación del INEC indicaron haber recibido todas las valoraciones y recomendaciones contempladas en la evaluación realizada por el equipo de expertos.

Al ser consultados sobre los señalamientos respecto a un Censo Nacional efectuado "a ciegas" y sin "supervisión", detallaron haber tomado nota de los hallazgos y estar aplicando las sugerencias respectivas para mejorar en distintas áreas y operaciones estadísticas de la institución.

"Estos retos de cobertura no son exclusivos de Costa Rica, sino una realidad experimentada en proyectos censales de varios países de la región", señalaron desde el INEC.

Sobre la valoración de no utilizar estos datos en el TSE para calcular la distribución de las curules legislativas, reconocieron estar a la espera de verificar si el estudio de campo cumple con un requisito legal específico relacionado con la representatividad de la población.

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