Caso María Luisa Cedeño: “El olor de la habitación era espantoso”, narra gerente

Dueño de hotel insistió en llevar al OIJ a habitación de bailarín acusado por crimen

29 de Nov. 2022 | 12:24 am

(CRHoy.com) Daniela Ceciliano narró la mañana de este lunes el horror que vivió cuando entró a la habitación tres del hotel La Mansión Inn -en el que era gerente de operaciones- en busca de la anestesióloga María Luisa Cedeño.

Esta exempleada se convirtió en la vigesimotercera testigo en declarar ante el Tribunal Penal de Quepos por el crimen de la doctora, ocurrido la madrugada del 20 de julio de 2020 en playa Manuel Antonio.

"Raquel (una compañera, de quien no indicó el apellido) me dijo a mí que estaba preocupada porque María Luisa le había dicho que la pandemia había sido muy difícil para ella, que había pasado un proceso de separación y que Mafalda fue como la que la acompañó todo ese tiempo. Entonces las dos nos preocupamos", contó.

Fue entonces cuando las trabajadoras optaron por ingresar al cuarto contiguo (cuatro), para determinar -acercando su oído a la pared- si se escuchaba algo en la habitación de Cedeño. Se inclinaron por fijarse en el balcón, ya que tanto el cuarto tres como el cuatro tenían un área común; pero de nuevo, no encontraron señales de la huésped.

"La puerta estaba un poco abierta. Las cortinas se movían como si el aire acondicionado estuviera encendido. La perrita (Mafalda, mascota de la víctima) se asomó, estaba temblando. A mí realmente me daba mucho miedo acercarme y que la perrita me mordiera, porque estaba temblando. Entonces Raquel se acercó y levantó la punta de abajo de la cortina, y se volvió a mí y me dijo: ‘Daniela, hay mucha sangre'", relató la exgerente.

Explicó que en ese momento no llevaba consigo una llave maestra porque tenía la esperanza de que Cedeño le abriera la puerta cuando tocara, o porque se la toparía en la terraza posterior del cuarto.

Cuando bajé (a la recepción) yo llamé a Lester (de mantenimiento, cuyo apellido no fue indicado) para que me ayudara a abrir la puerta y que agarrara la perrita. Él abrió la puerta, yo entré hasta el pie de la cama y ella estaba cubierta con la sábana, tenía un pie fuera de la sábana. Era evidente que no estaba con vida. El olor de la habitación era espantoso.

Su compañera llamó al Sistema de Emergencias 9-1-1, mientras que ella comunicó el hallazgo al entonces propietario del hotel, Harry Bodaan. Este se encontraba en una reunión con personeros de la Municipalidad de Quepos y de la Cámara de Comercio de la localidad. Luego de cerciorarse de que Cedeño había fallecido, el empresario convocó a todo su personal a una reunión, incluido -a pesar de que no eran parte de la planilla- el administrador Luis Carlos Miranda y el bailarín Teodoro Herrera. Ahí dirigió unas palabras a su equipo, pero Ceciliano aseguró no recordar qué se indicó en esa reunión.

La fiscala Grettel Rosales le consultó a la testigo si durante ese encuentro notó algún comportamiento particular de los presentes, ante lo que esta manifestó: "Don Harry decía: ‘Señora, necesito que llame al encargado del OIJ (Organismo de Investigación Judicial), yo lo voy a llevar donde Teo (Herrera)'. Yo le explicaba que ellos estaban haciendo su trabajo, que estaban con los trajes, pero insistía en que llamara para llevarlo a la habitación de Teo. Él quería que el encargado del OIJ fuera a la habitación de Teo".

Posteriormente, la exgerente aseveró que no sabía el por qué de la solicitud. No obstante, cuando la Policía Judicial ingresó a ese recinto halló -mediante el uso de canes entrenados y el uso de luminol- importantes inidicios para el caso, entre ellos, pertenencias del sospechoso con sangre.

El bailarín estaba en su cuarto mientras Bodaan se dirigía a su staff. La testigo dijo no saber si Herrera había sido convocado o no, aun cuando el dueño había solicitado que se le llamara. Ceciliano amplió que esa madrugada -según un reporte del guarda Christofer Castro- el bailarín consumió bebidas alcohólicas y enfatizó que, cuando este se emborrachaba, solía quedarse uno o dos días en su habitación.

Bodaan, Herrera y Miranda afrontan un debate oral y público desde el 13 de setiembre pasado como sospechosos de asesinar a Cedeño. Al segundo, además, se le achaca una presunta violación, por la que los otros dos sujetos fueron señalados como cómplices.

Nueva interrupción

El juicio por el crimen de María Luisa Cedeño fue nuevamente suspendido la tarde de este lunes.

Un problema de salud del defensor de Luis Carlos Miranda, Érick Gatgens, llevó al juez César Palma a dar por acabada la jornada del contradictorio. Se prevé que el juicio se reanude el próximo 30 de noviembre a las 8:00 a.m.

Sin embargo, la pausa puede prolongarse en el tanto que el abogado estaba siendo valorado médicamente cuando se decretó la suspensión.

El jurista se presentó al debate desde su inicio. En determinado momento, el decisor notó que Gatgens reiteradamente tocía y se tomaba la cabeza, por lo cual le preguntó si estaba en condiciones de seguir. El defensor explicó que se sintió mal a lo largo del fin de semana y que quería que el contradictorio se desarrollara al menos en la mañana y que él actualizaría sobre su estado de salud en la tarde, ya que pretendía practicarse una prueba de COVID-19 (se hizo una casera que dio negativo). Tras el receso de almuerzo, el órgano jurisdiccional comunicó que aún estaba siendo atendido, por lo que la audiencia se levantó hasta nuevo aviso.

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