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Cabecillas de bandas dirigen de forma remota disputa territorial que disparó asesinatos en Alajuelita

3 personas fueron asesinadas en las últimas horas: ya va una decena de homicidios en lo que va del año

Por José Adelio Murillo | 26 de Feb. 2025 | 11:48 am

Al menos 3 personas han sido asesinadas en el cantón de Alajuelita en las últimas horas, producto de ataques armados.

Una mujer que todavía no ha sido identificada fue ejecutada de varios disparos que le impactaron en su cabeza, cuello y tórax: dos gatilleros llegaron a la casa en San Felipe, donde estaba junto a otra mujer de tan solo 17 años, tocaron la puerta y detonaron una pistola contra ellas.

La adolescente logró sobrevivir, pero quedó herida y hospitalizada. Este hecho no es alejado: tan solo 24 horas antes, se registró un doble homicidio en Concepción.

En plena vía pública, los asesinos llegaron a detonar hasta 120 tiros para liquidar a dos hombres de apellidos Zúñiga de 32 años y Murillo, de 21 años.

Aunque ambos casos permanecen bajo investigación para esclarecer el móvil de los crímenes, lo cierto es que este cantón josefino ha presentado una importante escalada de violencia desde el último trimestre del 2024.

En lo que va del año se reportan ya alrededor de una decena de muertes homicidas en Alajuelita, que continúa como una de las zonas "más calientes" de violencia e inseguridad, dado que se ha convertido en el campo de batalla de varias estructuras delictivas que están en guerra por rencillas personales o por disputarse los puntos de venta de droga.

La banda de "Los Lara", la agrupación de "Los Myrie", la estructura dirigida por "Gordo Leo", la célula de alias "Churro" y la organización de "Los Diablos", son algunas de las corporaciones criminales que no dan tregua en Alajuelita y comunidades de sus alrededores.

Para las bandas, este cantón es muy atractivo debido a la gran cantidad población que reside y además, hay una gran cantidad de consumidores. Por eso tratan de aprovechar ese "mercado" para intentar aumentar sus ganancias

La lucha campal a lo interno y a lo externo entre estas sociedades narcotraficantes, es lo que ha resultado en más de 70 asesinatos en este cantón desde 2022, año en que estalló la ola de violencia que azota a Costa Rica.

Sin embargo, estos mortales conflictos y pugnas son dirigidos de forma remota: prácticamente ninguno de los cabecillas está asentado actualmente dentro del suelo alajueliteño, de acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Su director, Randall Zúñiga, detalló en entrevista con CR Hoyque estos jefes narco ni suelen ‘ensuciarse' las manos directamente ni involucrarse de forma personal en los tiroteos o ataques armados.

Por el contrario, o están en prisión o salen del territorio para ‘enfriarse', sea para evadir a la policía o para evitar que los asesinen.

Pero aun así, se mantienen dando órdenes, ejerciendo control de los negocios ilegales mediante terceros subordinados que trabajan para ellos, y ordenando ataques que terminan con la vida de miembros de las bandas, o más trágico en algunas ocasiones, con la vida de víctimas inocentes que mueren de forma colateral.

"Cuando uno ve que la mayoría de bandas que están involucradas en el tema en San José, todos ellos están en prisión. Pero a pesar de eso, los que quedan afuera son los que mantienen el negocio criminal y reportan directamente a los que están en prisión.

En el caso particular de "Los Lara", pues ellos al tener varias condenas en diferentes momentos ya de varios años, lo que pasa es que hay dos situaciones.

La misma gente interna se le vuelca, número uno, y número dos, las bandas rivales tratan de aprovechar la oportunidad, que están sin mayor control de parte de los cabecillas y están tratando de dominar territorio", explicó el jefe policial.

Un claro ejemplo es el caso de Jesús Rosales Pérez, alias "Chuz", un sujeto de 35 años de origen nicaragüense, que se convirtió en un cabecilla de la venta de drogas en dicho cantón y también en uno de los objetivos más buscados por la policía, que a hoy se mantiene en fuga.

Este hombre, quien era vecino de Los Pinos en el distrito de Tejarcillos, dirigía una célula de la banda Los Lara, pero tuvo que salir de la zona tras ser acorralado por el OIJ años atrás.

Cuando intentó regresar y retomar el control, otro joven que dejó como su ‘delegado' se rebeló y así arrancó una fuerte disputa. 

Esta pelea derivó, entre otras cosas, en que 5 sujetos dispararan hasta en 21 ocasiones el 22 de enero, contra la casa de alias "Chuz" donde se encontraban sus padres, quienes sobrevivieron al ataque.

Un triple asesinato ocurrido el 20 de enero en el mismo sector también estaría relacionado con esta contienda. La trifulca provocó que Jesús Rosales Pérez saliera de la zona nuevamente, pero mantenga cierta influencia.

"(Este sospechoso) es uno de los tantos que están vinculados a esta situación, pero lo que pasa es que estos sujetos lo que hacen es salirse de la zona, enfriarse un poco para que no los puedan ni agarrar los grupos criminales y tampoco la policía", detalló el director del OIJ.

El hecho de que los cabecillas traten de dispersarse o alejarse temporalmente, no significa que dejen de ejercer ‘control territorial', que renuncien al narcomenudeo o que la violencia se apacigüe.

"Lo hacen de manera remota, aunque no es lo mismo (para ellos) remotamente, que estar ahí presencialmente", añadió Randall Zúñiga.

Control territorial

Para el director del OIJ, una de las claves que permiten combatir y frenar el aumento de homicidios es el control territorial por parte de la policía.

Esto se evidenció entre noviembre y diciembre, cuando la policía judicial logró frenar el repunte de crímenes y logró una estadística de cero asesinatos durante un lapso de unas 3 semanas. Gracias a la "Operación Guardián", se logró mantener una fuerte presencia policial que logró mitigar la delincuencia en Alajuelita.

Pero el OIJ debió deponer el movimiento operativo debido a los altos costos de mantener a sus oficiales e investigadores, en horas extra y fuera de sus funciones habituales, haciendo labores de la policía administrativa.

Por esa razón, Zúñiga recordó la urgencia de que la Fuerza Pública y los cuerpos policiales del Gobierno puedan mantener esa presencia de forma constante y permanente para retomar el control, dado que las funciones del OIJ son más en torno a la investigación y persecución de criminales, no a la contención o prevención de los delitos.

"Básicamente es un problema de control territorial. Hay una de una falta de mayor aplicación de ese control territorial que evidentemente no le corresponde a OIJ, pero OIJ sí ha colaborado en otras ocasiones. 

Cuando hicimos ese abordaje de Alajuelita era porque estaban con con una cantidad que duplicaba a los homicidios del año 2023 versus 2024.

Este año vuelve otra vez Alajuelita a generar esa cantidad de homicidios, siempre en un rango horario muy parecido.

En horario nocturno generalmente, en fines de semana. Ya es una situación reiterada", manifestó el jefe policial.

El director del OIJ insistió en que es el control territorial lo que permite aplacar la violencia en Alajuelita, o cualquier otra región del país. Sin embargo, ellos no pueden asumir esa labor que le corresponde a otros cuerpos policiales, porque ponen en riesgo los recursos para desmantelar bandas y atender otro tipo de delitos.

"Aquí también hay un tema económico muy fuerte. Nosotros prácticamente ya estamos gastando en dos meses del año, la capacidad financiera que tenemos para hacer frente a casos mayores en otros meses.

Tenemos también que ser muy cautelosos porque al final del año pasado hubo una insuficiencia presupuestaria y si nosotros empezamos a operativizar todo el año, y llegamos a un problema deficitario de presupuesto a final de año, muy pocas personas van a tendernos una mano para ver cómo se soluciona el problema", enfatizó Randall Zúñiga.

Alajuelita pasó de tener 4 homicidios a noviembre del 2022, a registrar 19 crímenes en 2023 y cerrar el año pasado con 44 decesos asesinatos. Este año, ya se registran al menos 8 muertes violentas en ese cantón.

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