Autoridades han recibido 392 denuncias por desaparición de mujeres en 2024
En 2023 fueron 1.354 reportes
Durante el transcurso del 2024, las autoridades judiciales han recibido 392 denuncias por desaparición de mujeres, desde enero hasta el 30 de abril. Para todo el año anterior, fueron 1.354 reportes por personas no localizadas.
Por eso, el Ministerio Público recomienda denunciar la desaparición de inmediato: apenas los familiares o allegados de una persona no sepan dónde se ubica una persona o no logran tener un contacto con ella, se puede interponer una denuncia. No es necesario que transcurra un lapso específico antes de buscar ayuda de las autoridades.
"No es cierto que deben pasar 24 o 48 horas del extravío. Desde el momento en que pasen alguna de las dos situaciones acuda a interponer el reporte respectivo", aseguró Cindy Rodríguez, de la Fiscalía Adjunta de Género.
Para reportar la desaparición, debe hacer el trámite una persona cercana como un familiar o cercana. Al momento de presentarse, debe identificar al no localizado: el nombre completo, edad y nacionalidad, así como una fotografía digital actualizada donde se logren apreciar los rasgos físicos.
Estas denuncias pueden presentarse ante cualquier oficina del Organismo de Investigación Judicial o a la línea 800-8000-645, así como llamando al Sistema de Emergencias 9-1-1. Las primeras horas son esenciales para poder dar con el paradero del extraviado o extraviada.
"Entre más rápido se inicie con el abordaje del reporte, permitirá definir primero si nos encontramos ante una ausencia voluntaria o involuntaria y a partir de ese momento iniciar las investigaciones pertinentes", añadió la funcionaria.
Para investigar específicamente el extravío de mujeres mayores de edad, las autoridades judiciales tienen un protocolo especial. Esto permite a los agentes seguir paso a paso, acciones para conducir la búsqueda.
En una primera fase, se atiende el reporte con una valoración sobre el riesgo al que estaría expuesta la mujer, entrevistas al entorno familiar, una publicación de ficha con los datos personales, consultas de bases de datos a nivel nacional y una inspección en la última ubicación conocida.
Posteriormente, funcionarios de la Fiscalía se reúnen con agentes del OIJ, para recopilar la información obtenida hasta ese momento y así valorar las siguientes diligencias.
Una segunda fase posterior al extravío, se lleva a cabo entre las 24 a 72 horas iniciales. En esta etapa, se visita el lugar de trabajo o estudio de la mujer ausente, se realiza un rastreo telefónico, se consultan los movimientos migratorios, correo electrónico y redes sociales, así como una consulta a los movimientos bancarios.
La tercera fase de investigación inicia transcurridas las 72 horas de desaparición. En esencia, se realizan inspecciones en los lugares que la mujer frecuentaba, o que ocasionalmente visitaba. Además, generan una alerta de monitoreo en las bases de todas las instituciones, se revisan los registros médicos, así como si contaba con una póliza de vida.
La última fase, del cierre del caso, los agentes del OIJ emiten un informe que puede incluir la resolución, un cese de ausencia o un caso no resuelto. En cada desaparición, las autoridades pueden realizar otro tipo de diligencias para tratar de hallar a las víctimas.
La información que brinda la ciudadanía, incluso de forma confidencial, es clave para colaborar con la búsqueda. Todas las pistas se validan y se corroboran por parte de los investigadores.
Aunque la mayoría de testigos brindan detalles relevantes para las indagaciones, en caso de brindar información falsa de forma intencional, pueden exponerse a la apertura de una causa en su contra.
Los funcionarios judiciales son constantemente capacitados para abordar la desaparición de mujeres, dado que los casos deben abordarse desde con una perspectiva de género.
Según el Ministerio Público, existen casos en los cuales la mujer o cualquier persona reportada, decidió alejarse de su entorno familiar o social por razones muy personales. La ausencia involuntaria es cuando se perdió el contacto o la localización por completo de forma indefinida, por causas desconocidas, o se presume un eventual delito como un rapto.
