Asesinato de dos sicarios de Los Gery delató articulación de banda criminal
(CRHoy.com) El asesinato de dos hombres a los que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) señala en su informe 045-CI-SDRU-2020, como sicarios de la banda de Los Gery, dio origen a la investigación que logró desarticular a esa reconocida organización criminal.
La Fiscalía Adjunta contra el Narcotráfico y Delitos Conexos confirmó, tras consulta de CRHoy.com, que contra los 24 sujetos, señalados como miembros del clan y que figuran en el expediente 18-000817-0071-PE, se presentó una acusación por los presuntos delitos de tentativa de homicidio, tráfico de drogas y legitimación de capitales.
Esa acusación se planteó tras la prueba que aportaron los agentes del OIJ y el planteamiento final que hizo el Ministerio Público, documentos a los que tuvo acceso este medio, y por medio de los cuales se conoció que los dos asesinatos fueron claves para arrancar con la elaboración del esquema bajo el que en apariencia operaba la agrupación.
Caso bajo estudio
Actualmente los sospechosos se mantienen en prisión preventiva, pese a que sus defensores presentaron un recurso de apelación sobre las medidas cautelares que se les impusieron, alegando que desde octubre del 2019, el país carece de jurisdicción sobre crimen organizado.
Esto ocurrió como resultado del reemplazo de la ley que estaba vigente, por una que -a la fecha- no se puede aplicar porque quedó suspendida de forma indefinida y por ende no hay ningún órgano que opere en razón del cumplimiento de la misma.
Ante ese panorama, el Tribunal Penal de Apelaciones de Cartago, al recibir la queja de los abogados de los sospechosos, enviaron una consulta a la Sala Constitucional, razón por la cual todos los hombres incluidos en este expediente como imputados deberán seguir en prisión tiempo indefinido hasta que los magistrados se pronuncien.
El caso que usted consulta no está corriendo el cómputo del plazo de la prisión preventiva porque el Tribunal de Apelación de Sentencia de Cartago (TAS) presentó ante la Sala Constitucional una consulta judicial de constitucionalidad, se le asignó el número de expediente: 22-015088-0007-CO.
Por ahora, la prisión preventiva está suspendida. Esto significa que se mantienen sujetos a la medida, pero el plazo no se les computa, no corre, se mantienen privados de libertad.
La consulta del TAS es en relación con la declaratoria de crimen organizado de este caso.
Incluso la semana pasada, el fiscal general, Warner Molina, contestó una consulta de los jueces que están evaluando las apelaciones de los abogados, en la que argumentó que la Sala Constitucional ratificó la legalidad del mantenimiento de "las prisiones preventivas por parte de los Juzgados y Tribunales penales que han aplicado la declaratoria de delincuencia organizada y sus plazos de prisión preventiva".
"(…) La petente precisa gran cantidad de diligencias de investigación, con base en las cuales señala actos específicos de venta, posesión y transporte de droga atribuidos a los justiciables. Asimismo, expone que la organización procuró dar muerte a María Fernanda Acuña Alcázar y a Fernando Esteban Calderón Masís. Igualmente, resume la prueba con que se cuenta, destacando vigilancias, compras controladas de droga, el resultado de allanamientos e intervenciones telefónicas", resalta el fiscal interino.
Mapeo de la estructura por conexión de sicarios
Gery y Gary Campos Barrantes son dos de los señalados en el expediente como aparentes líderes de la banda que causó temor en La Unión y alrededores por una serie de homicidios y ataques a balazos que dejaron heridos, como producto de disputas por terrenos para la venta de droga.
Sin embargo, ambos cayeron en prisión por otras causas similares y según el informe judicial, pusieron al mando en una de sus plazas a Ariel Noe Loría Solís.
"(…) se recibió la denuncia confidencial número 6141-2018, en la cual hicieron mención que Ariel Noe Loría Solís quedó a cargo de la zona de Santiago del Monte, trabajando siempre para los hermanos Campos Barrantes", destaca el documento, donde además se le atribuye el puesto de "Gerente en San Diego".
Por esa razón, Loría tenía a cargo los movimientos de los pistoleros del grupo a quienes movilizaba a realizar "trabajos" que necesitaban para adueñarse de sitios para vender droga, venganzas y hasta para recuperar armas, sin prever que una de esas decisiones abrirían la puerta a la policía para investigar el funcionamiento del clan delincuencial.
El informe judicial en el que se basa la acusación de la Fiscalía, del cual CRHoy.com tiene copia, revela que los agentes judiciales lograron mapear la presunta estructura delictiva gracias a seguimientos que hicieron a los miembros de la organización.
En ese documento, se expone que el asesinato de dos jóvenes del grupo, fue relevante para avanzar con el caso, gracias a las comunicaciones que lograron encontrar en sus teléfonos celulares.
El informe revela que el 31 de julio del 2018, pasadas las 10 p.m. en Calle Girales de San Diego, La Unión, se suscitó un doble homicidio en las afueras de una vivienda. Las víctimas fueron identificadas como Gustavo Alonso Méndez Fallas (Tavo) y Abraham Josué Obando Montero (Zaca), a quienes según el documento judicial "se les logró acreditar como sicarios de un gerente de zona de Santiago del Monte, a quien se le logró identificar como Ariel Noe Loria Solís".
En el documento se lee que Loría tenía una posición muy importante en el escalafón criminal de la estructura, que en el 2018 habían sido semi desarticulados por la Fiscalía de Crimen Organizado y el OIJ de La Unión.
Sin embargo, en su intento por cumplir con la designación del "Gerente", los dos jóvenes acabaron sin vida y una vez que se levantaron los cuerpos, los agentes ubicaron los teléfonos celulares, los cuales al ser revisados revelaron las conversaciones descritas en el informe.
Como parte de lo recabado por los investigadores destacan comunicaciones telefónicas de Loría con los ahora fallecidos, incluso se registra una llamada a "Zaca" cuando ya estaba muerto, que "de acuerdo a nuestra experiencia fue para consultarle el resultado de la misión que les encomendó".
Esto revelaron las conversaciones sostenidas entre Ariel y sus sicarios el 31 de julio antes de que los mataran:
8.33 p.m. Gustavo tuvo comunicación con "Zaca", éste último le dijo que todo sano, que ahora se veían.
8.35 pm Gustavo le contestó con un audio para decirle que él se iba a "engaletar" (haciendo referencia a que se iba a quedar en su casa).
8:48 p.m. Ariel le preguntó a Gustavo que si ya habían hecho la vuelta, Gustavo le contestó que estaba esperando a "Zaca", Ariel le dice que tienen que llegarle a ese "chamaco", haciendo referencia al ofendido Andrew, luego Gustavo le dijo que él nada más estaba esperando calibre, (dentro del argot policial calibre corresponde a armas de fuego), añadiendo que si él tuviera ahí arma ya le hubiera llegado.
8.51 p.m. Faltando 31 minutos para la comisión de los homicidios (21:22 fue la balacera), Ariel le dijo a Gustavo que llamara a "Zaca", que le dijera que decía él que ¿cómo es? ( expresión que dentro del argot policial corresponde a un reclamo).
9.29 y 9.47 Ariel llama a Gustavo vía WhatsApp, pero para ese momento ya tanto Gustavo como Zaca estaban muertos. Finalmente Ariel le envío otro mensaje a Gustavo diciéndole lo que habían hecho y lo qué había pasado.