Analistas:”No es el mejor momento para discutir cambios en Cancillería”

Aseguran que propiciaría confrontación entre nuevo canciller y diplomáticos

31 de Ene. 2020 | 12:00 am
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto

El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto

(CRHoy.com) Convocar el proyecto de ley de reformas al Estatuto del Servicio Exterior, con el que intenta poner orden en la conflictiva Cancillería, no es conveniente en estos momentos en los que el Ministerio de Relaciones Exteriores atraviesa una crisis política y administrativa sin precedentes en sus 175 años de fundación.

Expertos en materia política aseguran que enviar este proyecto de ley al Congreso en estos momentos solo puede desencadenar una cosa: una confrontación entre el nuevo canciller que será anunciado en próximos días con el gremio de los diplomáticos. 

Esta semana en declaraciones a CRHoy el presidente Carlos Alvarado dijo que el plan, con el cual su gobierno se comprometió para el año pasado,  ya está listo y que será enviado a la Asamblea Legislativa apenas él nombre al tercer canciller de su administración.

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Sin embargo, los expertos en materia política Alonso Mora  y Carlos Murillo apuntan que el Poder Ejecutivo debería reconsiderar la presentación de este plan y no someter al nuevo canciller a una confrontación y a un desgaste con los diplomáticos apenas iniciando su gestión.

Mora apuntó que antes de entrar en confrontación el nuevo ministro debería encarrilar la política exterior de esta administración, la cual por más que el presidente Alvarado trate de defender es acusada de "dubitativa y precipitada".

"Evidentemente no es recomendable. Apenas se va a cambiar de canciller y entrar de una vez en confrontación con los diplomáticos no viene a generar un ambiente positivo. De manera lógica lo primero que tiene que hacer -el próximo canciller- es llegar a la institución y reunirse con el personal y ver hacia donde se puede ir y no entra a una confrontación. Se podrían revisar temas multilaterales y bilaterales", recomendó Mora.

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En ese mismo sentido se pronuncio Carlos Murillo. El analista dijo que el Poder Ejecutivo debería priorizar otros temas en su agenda legislativa en el Congreso. Sobre la reforma al Estatuto del Servicio Exterior dijo que antes de someterla a discusión se debe hacer una revisión interna de la organización de la Cancillería

"El abrir a debate el Estatuto del Servicio Exterior sin completar esta revisión organizacional e institucional de la Cancillería sería un proceso a las que las autoridades deberían dedicarle mucho tiempo y no hay personal para hacerlo. Además la Asamblea tiene otras prioridades en este momento. No es el momento oportuno", dijo Murillo.

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CRHoy intentó constatar la versión de la Asociación Costarricense de Diplomáticos de Carrera (ACDC) sobre las advertencias y sugerencias de los analistas, sin embargo su presidente, Esteban Penrod dijo que el tema deberá ser analizado en los próximos días por los miembros de esta organización.

Proyecto polémico

El proyecto de reformas al Estatuto del Servicio Exterior es una deuda pendiente del gobierno de Carlos Alvarado. A finales de 2019 CRHoy.com reveló que el Poder Ejecutivo y la diputada del Partido Liberación Nacional (PLN), Karine Niño intentan mediante este plan aumentar la cantidad de nombramientos políticos o "a dedo" que el gobierno puede hacer en embajadas y consulados en el exterior y en plazas del servicio interno de la Cancillería.

Un grupo de trabajo conformado por la diputada Niño, presidenta de la Comisión de Asuntos Internacionales del Congreso, pretende que el gobierno tenga potestad de nombrar a su antojo al 25% del total de plazas del servicio diplomático, es decir, sin que cumplan el requisito de que los funcionarios sean diplomáticos de carrera. Este porcentaje no incluye las 50 plazas de embajadores y embajadores alternos que -según establece la Constitución- ya el Poder Ejecutivo tiene derecho a usar de manera discrecional.

Según la composición actual de la planilla de diplomáticos de la Cancillería -compuesta por 271 funcionarios- eso le permitiría al gobierno nombrar a su antojo a un aproximado de 80 personas sin preparación ni carrera diplomática. La cifra incluso podría ser mayor si se toma en cuenta además que la legisladora y el gobierno también quieren que en cada una de las misiones diplomáticas del país también pueda incluirse un funcionario nombrado políticamente.

El plan señala que la designación de estos funcionarios será una potestad del canciller de la República y que el salario y demás remuneraciones serán iguales a los de los diplomáticos de carrera.

Añade que del total de estos funcionarios, un 70% se ubicarán en plazas de Consejeros y el otro 30% en plazas de Ministros Consejeros. Señala que sus nombramientos no podrán extenderse por un plazo no mayor a 6 meses del inicio de la administración presidencial siguiente a la que ordenó su nombramiento, pero sin perjuicio que la nueva administración pueda prorrogar su designación.

Cuando estas propuestas trascendieron la ACDC se pronunció en contra. Dijeron que estas propuestas, lejos de buscar la profesionalización de servicio exterior del país pretende seguir politizando la carrera diplomática nacional.

El proyecto para reformar el Estatuto del Servicio Exterior busca poner un límite a la piñata de nombramientos a dedo que se hacen a lo interno de la Cancillería y en embajadas y consulados fuera del país.

El plan fue catalogado por el gobierno como una prioridad hace un año, sin embargo el propio canciller, Manuel Ventura, admitió meses atrás que no estaba al tanto del avance de la construcción de la propuesta.

El proyecto de la diputada Niño fue cuestionado meses atrás cuando CRHoy.com reveló que el texto buscaba que a los diplomáticos se le girara hasta un máximo de $1000 para comprar trajes formales y ropa de invierno.

Además proponía otros privilegios para los funcionarios en las embajadas y consulados en el país. La ley actual contempla que el Ministerio de Relaciones Exteriores debe pagar a cada funcionario los costos de los pasajes aéreos para él, su cónyuge, sus hijos menores de edad, sus hijas solteras y hasta dos miembros de su servicio doméstico, así como el valor del flete de su menaje de casa y su equipaje.

La propuesta inicial de Niño ampliaba estos beneficios y los extiende a "parejas", a los hijos mayores de 18 años y menores de 25, menores de edad bajo su custodia y hasta el de los padres del funcionario y su cónyuge o pareja.

También intentó darles un mayor número de días de vacaciones.