7 reglas de oro para refrigerar alimentos

Refrigeración. HTF Solutions.
Refrigerar los alimentos parece una tarea sencilla. La refrigeradora es una de las principales aliadas para conservarlos; sin embargo, no basta con guardarlos en frío. Almacenar los alimentos de manera incorrecta puede favorecer la proliferación de bacterias y aumentar el riesgo de enfermedades.
Por eso, es importante conocer las reglas básicas de conservación recomendadas por el Colegio de Profesionales en Nutrición de Costa Rica para mantener los alimentos frescos y seguros durante más tiempo.
- Enfríe los alimentos rápidamente. No los deje a temperatura ambiente durante más de dos horas. Si la temperatura ambiente es elevada, este tiempo debe reducirse a una hora.
- Guarde los alimentos en recipientes poco profundos y con tapa, ya que esto permite que se enfríen más rápidamente y ayuda a protegerlos de la contaminación.
- Etiquete los recipientes con la fecha de almacenamiento. De esta manera, podrá saber cuánto tiempo llevan guardados y cuándo es recomendable consumirlos o desecharlos.
- Mantenga la temperatura del refrigerador en 4 °C o menos.
- Evite almacenar los alimentos durante largos periodos en el mismo plato en el que fueron servidos. Si se van a conservar, trasládelos a un recipiente adecuado y con tapa lo antes posible.
- Recaliente únicamente la porción que va a consumir para evitar someter el mismo alimento a varios ciclos de calentamiento y enfriamiento.
- Ante cualquier duda sobre el estado de un alimento, deséchelo. Si presenta un olor, color o textura inusuales, lo más seguro es no consumirlo.
Los alimentos pueden deteriorarse rápidamente cuando permanecen fuera del refrigerador, especialmente en ambientes cálidos. Las altas temperaturas favorecen la multiplicación de microorganismos, por lo que es importante refrigerar los alimentos lo antes posible y evitar dejarlos durante periodos prolongados a temperatura ambiente.
En el caso de los jugos, especialmente aquellos con un alto contenido de azúcares naturales, una vez abiertos deben mantenerse refrigerados. Si permanecen a temperatura ambiente durante mucho tiempo, los microorganismos presentes de forma natural pueden favorecer procesos de fermentación, lo que puede alterar su sabor, olor y textura. Por esta razón, es importante seguir las indicaciones de conservación del fabricante y refrigerarlos una vez abiertos.
¿Qué hacer cuando hace mucho calor?
Cuando las temperaturas ambientales son elevadas, es necesario prestar mayor atención a la conservación de los alimentos. El calor no siempre provoca cambios visibles en su apariencia, pero sí puede favorecer la multiplicación de microorganismos que pueden causar enfermedades. En estos casos, se recomienda por el Colegio de Profesionales en Nutrición:
- Mantener el refrigerador a 4 °C o menos y el congelador a -18 °C.
- No dejar alimentos que requieren refrigeración fuera del refrigerador durante periodos prolongados.
- Guardar las compras refrigeradas lo antes posible después de regresar del supermercado.
- Evitar abrir la refrigeradora innecesariamente, ya que cada vez que se abre puede perder frío y aumentar la temperatura interna.
- Transportar los alimentos refrigerados en hieleras o bolsas térmicas que permitan mantener una temperatura adecuada hasta llegar a casa.
Finalmente, una de las principales recomendaciones al almacenar alimentos es prestar atención a cualquier cambio inusual. Si un producto presenta alteraciones en su color, olor, sabor o textura, o si su envase está hinchado o abombado, lo más seguro es no consumirlo y desecharlo.