24 bebés de recolectores indígenas han muerto en Los Santos durante la última década

23 de Ago. 2026 | 8:01 am
Imagen con fines ilustrativos.

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Durante la última década, 24 hijos menores de un año de recolectores indígenas de café murieron en la Zona de Los Santos. La cifra asciende a 37 casos si se incluyen las muertes de personas menores de 18 años. Todos los fallecidos pertenecían al pueblo indígena Ngäbe-Buglé.

De las muertes de bebés, 23 se debieron a bronconeumonía. Los datos forman parte de una investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Del total de fallecidos, nueve eran costarricenses y 28 panameños.

Patología Forense determinó que 32 personas murieron por causas naturales, por lo que no se abrió una investigación por algún posible delito. Las otras cinco muertes se produjeron por suicidio o causas accidentales.

Román Marchena, jefe de la Delegación Regional del OIJ de Cartago, considera que los casos de bronconeumonía podrían estar relacionados con el cambio brusco de temperatura que experimentan los indígenas. Estas personas migran desde zonas cálidas de Panamá, como Bocas del Toro, Chiriquí y Veraguas, hacia las frías montañas de Los Santos, entre ellas San Pablo de León Cortés, San Marcos de Tarrazú y Santa María de Dota.

Las demás muertes estuvieron relacionadas con neumonía, pancreatitis aguda obstructiva, hemorragia pulmonar extensa y deshidratación severa.

Indígenas migran durante la cosecha de café

Marchena explicó que la mayoría de estas personas viaja a Costa Rica durante la cosecha de café, pues representa una fuerza laboral importante para las fincas cafetaleras de la zona.

Aunque existe el Sistema de Trazabilidad Laboral Migratoria (SITLAM), destinado a identificar a los trabajadores migrantes y regular su ingreso, atención sanitaria y situación laboral, muchos indígenas entran al país de manera informal. Por esta razón, quedan fuera del sistema y las autoridades desconocen dónde se alojan y en qué condiciones viven.

Marchena recalcó que las autoridades deben considerar la cosmovisión y las costumbres indígenas. Estas familias recurren a la medicina tradicional y, en muchos casos, desconocen que pueden acceder a los servicios de salud en Costa Rica.

Además, cuando el jefe de una familia viaja para trabajar en los cafetales, no puede dejar atrás a sus familiares porque quedarían sin sustento. Esta situación obliga a familias enteras a migrar con bebés recién nacidos y niños pequeños.

Investigación de las muertes naturales

Marchena explicó que las autoridades tampoco pueden investigar automáticamente las muertes naturales como posibles delitos de omisión de auxilio, abandono de incapaz o hechos relacionados con negligencia. Según indicó, deben respetar las costumbres indígenas y evitar criminalizar la pobreza.

Cuando ocurre una muerte, el OIJ investiga el caso y requiere incluso un intérprete para explicar a la familia el procedimiento, incluido el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial.

Posteriormente, las autoridades deben completar un proceso extenso para devolver el cuerpo a sus familiares.