Presidente de España califica de “tragedia social” el desahucio de una adulta mayor

Pedro Sanchez presidente de España. ( AFP)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó este miércoles de "tragedia social" el desahucio de una pensionista de 87 años que vivió durante siete décadas en una vivienda del barrio de Retiro, en Madrid.
"Esta es una tragedia social que no podemos aceptar", declaró Sánchez a periodistas en Nueva York, donde participa en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El mandatario sostuvo que evitar situaciones como esta requiere una "responsabilidad compartida" entre su coalición minoritaria de izquierda y el resto del Parlamento. También defendió la aprobación de una ley que consideró "absolutamente necesaria" para prevenir este tipo de desalojos.
Sánchez hizo sus declaraciones después de que Maricarmen Abascal fuera desalojada de la vivienda donde residía desde 1956. La mujer, de 87 años, utiliza una silla de ruedas y fue trasladada en camilla hasta una ambulancia durante el operativo.
El desahucio provocó protestas frente al inmueble. Decenas de activistas que habían acampado en el lugar para intentar impedir la salida de la adulta mayor fueron retirados por agentes de la Policía.
Sánchez también cuestionó el papel de los gobiernos municipales y regionales dirigidos por los conservadores en la respuesta a la crisis habitacional que enfrenta España.

Maricarmen Abascal, de 87 años, fue desalojada de la vivienda en la que residió desde 1956, pese a las movilizaciones de vecinos y organizaciones sociales para evitar que quedara en la calle.
Según el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, Maricarmen llevaba años en una disputa legal con una inmobiliaria que adquirió el inmueble y elevó el alquiler mensual en un 275 %, hasta los 2.650 euros, unos 3.000 dólares.
El sindicato indicó que el caso llegó al Tribunal Supremo, que falló a favor de la empresa y permitió continuar con el proceso de desahucio.
La situación también generó críticas de Amnistía Internacional España, que calificó el caso como "una violación de los derechos humanos" y cuestionó un sistema que, según la organización, antepone los intereses de un fondo de inversión al derecho de la mujer a permanecer en su vivienda.
"No se trata de un caso aislado, sino de un reflejo más del sufrimiento que padecen miles de familias en España", declaró la organización.
La vivienda se ha convertido durante años en una de las principales preocupaciones de los españoles debido al aumento de los alquileres y de los precios de compra, mientras la oferta no logra satisfacer la demanda.
Los alquileres turísticos de corta duración también han sido señalados como uno de los factores que contribuyen al aumento de los precios y la reducción de la oferta en algunas ciudades españolas.