¿Por qué EE. UU. y Europa enfrentan olas de calor cada vez más extremas?
Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:
- Las olas de calor son cada vez más intensas, frecuentes y prolongadas debido al cambio climático, los domos de calor y el calentamiento de los océanos, lo que eleva el riesgo de temperaturas récord.
- Europa se calienta más rápido que el resto del mundo, mientras que Estados Unidos y otros países enfrentan episodios de calor extremo que ya provocan muertes, incendios forestales y afectaciones a la salud.
- Los científicos advierten que esta tendencia continuará en los próximos años, con impactos cada vez mayores sobre la salud, la disponibilidad de agua, la agricultura, la infraestructura y la economía.
Las olas de calor mantienen en alerta a millones de personas en Estados Unidos y Europa, donde las temperaturas extremas ya provocaron decenas de muertes, incendios forestales y afectaciones a la salud.
Aunque estos episodios forman parte del verano, científicos advierten que ahora son más intensos, prolongados y frecuentes que hace algunas décadas. La principal explicación es el cambio climático, que elevó la temperatura promedio del planeta y hace que fenómenos meteorológicos habituales alcancen niveles cada vez más extremos.
A ello se suman otros factores, como los domos de calor, el calentamiento de los océanos y cambios en la circulación atmosférica, que favorecen la acumulación de aire caliente durante varios días.
¿Qué es una ola de calor?
Una ola de calor es un periodo de varios días consecutivos con temperaturas excepcionalmente altas para una determinada región. No existe un umbral universal para definirla, ya que depende del clima habitual de cada lugar.
En términos generales, los servicios meteorológicos consideran que existe una ola de calor cuando las temperaturas máximas y mínimas permanecen por encima de los valores normales durante al menos tres días consecutivos.
Uno de los fenómenos que suele originarlas es el denominado domo de calor o bloqueo atmosférico: un sistema de alta presión que permanece estacionario sobre una región durante varios días o incluso semanas.
Ese sistema actúa como una tapa que atrapa el aire caliente cerca de la superficie, impide el ingreso de frentes fríos y reduce la formación de nubes, lo que permite que la radiación solar continúe calentando el suelo.
¿Qué explica las temperaturas récord?
Las temperaturas extremas que afectan a Estados Unidos y Europa responden a una combinación de factores que se potencian entre sí.
El primero es el domo de calor, que mantiene grandes masas de aire caliente atrapadas sobre amplias zonas. En Estados Unidos, este fenómeno afecta principalmente el centro y el este del país, mientras que en Europa favorece el ingreso de aire muy cálido procedente del norte de África.
Sin embargo, los científicos coinciden en que el cambio climático explica por qué estos episodios alcanzan temperaturas récord.
Las emisiones de gases de efecto invernadero elevaron la temperatura media del planeta, por lo que cada ola de calor parte de una base térmica más alta que hace varias décadas. En consecuencia, fenómenos que antes eran excepcionales ahora alcanzan valores mucho más elevados.
Investigaciones de la World Weather Attribution concluyen que muchas de las olas de calor registradas en los últimos años habrían sido prácticamente imposibles sin la influencia del calentamiento global provocado por la actividad humana.
A ello se suma el aumento de la temperatura de los océanos. Al estar más cálidas, sus aguas pierden parte de su capacidad para moderar el clima, por lo que los vientos que llegan a las costas transportan aire más caliente y húmedo, lo que eleva el índice de calor hasta niveles peligrosos para la salud.
¿Por qué Europa se calienta más rápido?
Europa es el continente que más rápido se calienta. Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus, su temperatura media aumenta aproximadamente al doble del ritmo del promedio mundial.
Una de las principales razones es la pérdida de hielo y nieve en las regiones árticas y montañosas. Al desaparecer esas superficies blancas, que reflejan gran parte de la radiación solar, quedan expuestos el suelo y el océano, que absorben más calor y aceleran el calentamiento.
Además, el rápido aumento de la temperatura en el Ártico reduce el contraste térmico con el ecuador y debilita la corriente en chorro. Como consecuencia, los sistemas de alta presión permanecen estancados durante más tiempo sobre Europa, lo que prolonga las olas de calor.
¿Cuáles son las consecuencias?
Los efectos del calor extremo van mucho más allá del aumento de la temperatura.
En materia de salud, incrementa el riesgo de deshidratación, golpes de calor, fallas multiorgánicas y complicaciones cardiovasculares y respiratorias, especialmente entre adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
También favorece los incendios forestales, agrava las sequías, reduce la disponibilidad de agua y acelera la pérdida de biodiversidad.
En el plano económico, afecta la producción agrícola y ganadera, disminuye la productividad laboral, incrementa el consumo de electricidad por el uso de sistemas de refrigeración y aumenta el riesgo de apagones y daños en la infraestructura.
¿Qué se espera para los próximos años?
Las proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial indican que entre 2026 y 2030 el planeta continuará registrando temperaturas excepcionalmente altas.
Los científicos prevén que aumente la probabilidad de romper nuevos récords de temperatura global y que las olas de calor sean cada vez más frecuentes, extensas e intensas.
Además, advierten que el calor extremo ejercerá una presión creciente sobre los sistemas de salud, la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua, la infraestructura y la economía, por lo que se perfila como uno de los principales desafíos asociados con el cambio climático durante las próximas décadas.






