Fenómeno El Niño pone en alerta al Canal de Panamá por falta de agua

A cargo ship LPG waits before entering the Panama Canal in Panama City on August 8, 2026. (Photo by MARTIN BERNETTI / AFP)

El lago Gatún es una de las principales fuentes de agua para el funcionamiento de las esclusas del Canal de Panamá. AFP

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:

  • El fenómeno de El Niño puede reducir las lluvias en Panamá y afectar las reservas de agua del lago Gatún, esenciales para el funcionamiento del Canal.
  • La menor disponibilidad de agua puede elevar algunos costos para las navieras, debido al cargo por agua dulce y a otros mecanismos de tarifas y reservaciones.
  • El Canal aplicará ajustes de calado para buques Neopanamax desde el 26 de agosto, aunque por ahora no prevé reducir el número diario de tránsitos.

El Canal de Panamá enfrenta una nueva presión sobre su operación debido a las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, que pueden reducir las lluvias y afectar la disponibilidad de agua en el lago Gatún, uno de los principales depósitos  utilizados para el funcionamiento de las compuertas.

La situación no solo representa un reto para el Canal, sino que también tiene implicaciones económicas. La disponibilidad de agua influye en la cantidad de barcos que pueden transitar y en los costos que deben asumir las embarcaciones que utilizan esta importante ruta comercial.

¿Qué está pasando con el Canal de Panamá?

El agua vuelve a convertirse en uno de los principales factores que condicionan la operación del Canal. La vía interoceánica utiliza agua dulce para mover los barcos a través de sus esclusas, por lo que los cambios en las condiciones climáticas pueden afectar la cantidad de embarcaciones que transitan y los costos asociados al servicio.

El sistema de tarifas también incorpora cargos relacionados con la disponibilidad de agua. Cuando las condiciones son más restrictivas, los costos para los usuarios pueden aumentar, especialmente para los buques que requieren mayores volúmenes de agua para completar su tránsito.

El nivel del lago Gatún puede influir directamente en cuánto deben pagar algunas embarcaciones. Además del peaje que paga cada barco por cruzar el Canal, existen cargos vinculados a los servicios marítimos y al uso del agua dulce necesaria para operar las esclusas.

Por eso, cuando las reservas hídricas se reducen y el Canal debe aplicar medidas para proteger el agua disponible, las condiciones de tránsito pueden cambiar y aumentar los costos para algunas navieras.

¿Cómo se relaciona el agua con las tarifas?

Cada vez que un buque atraviesa las esclusas del Canal de Panamá se utiliza agua dulce para elevarlo y, posteriormente, bajarlo hasta el nivel del otro océano.

Esa agua proviene principalmente de los embalses Gatún y Alhajuela. El sistema depende de las lluvias para recuperar las reservas utilizadas durante los tránsitos.

Ante este escenario, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) incorporó un cargo por agua dulce para los buques de más de 125 pies de eslora.

Este cobro tiene una parte fija y otra variable. La primera depende del tamaño de la embarcación: para buques de más de 125 pies y hasta 300 pies, el cargo fijo vigente es de $4.000 por tránsito, mientras que para aquellos que superan los 300 pies asciende a $10.000.

A esto se suma un componente variable que se calcula de acuerdo con el nivel del lago Gatún y puede representar hasta un 10 % del peaje que paga el buque.

En otras palabras, el nivel del lago puede influir directamente en la factura final de determinados barcos: cuanto menor sea la disponibilidad de agua, mayor puede ser el porcentaje aplicado por este componente.

¿Qué tiene que ver El Niño?

El fenómeno de El Niño modifica los patrones de lluvia y genera condiciones más secas. Para el Canal, esto representa un riesgo porque una menor cantidad de precipitaciones puede dificultar la recuperación de los embalses.

La preocupación no es nueva. La fuerte sequía registrada durante 2023 y parte de 2024 obligó al Canal a reducir el número de tránsitos y limitar el calado de los buques para proteger sus reservas de agua.

Para 2026, la ACP comenzó desde finales de 2025 a aplicar medidas de ahorro y gestión hídrica ante la posibilidad de un nuevo episodio de El Niño durante el segundo semestre del año.

Sin embargo, el escenario actual no es igual al de la crisis de 2023-2024. El propio Canal señala que las reservas de Gatún y Alhajuela se mantienen en niveles altos y que el comportamiento del fenómeno continúa bajo monitoreo.

¿Por qué el lago Gatún es tan importante?

El lago Gatún es una pieza fundamental para que el Canal pueda funcionar.

Se trata de un embalse artificial ubicado aproximadamente a 26 metros sobre el nivel del mar. Los barcos son elevados mediante las esclusas hasta alcanzar el nivel del lago y luego navegan por este antes de continuar su recorrido hacia el otro océano.

Por eso, el agua almacenada allí no solo sirve para mantener operativo el Canal. También es un recurso que debe administrarse para garantizar el abastecimiento de agua de la población.

Cada tránsito consume una importante cantidad de agua dulce que posteriormente es liberada hacia los océanos. Si las lluvias no permiten recuperar esas reservas al mismo ritmo, la administración del Canal debe adoptar medidas para reducir el consumo.

¿Qué ocurre cuando baja el nivel del lago?

Una de las principales herramientas es limitar el calado, es decir, la profundidad máxima que puede tener un barco dentro del agua.

Un menor calado significa que algunos buques deben reducir el peso que transportan para poder cruzar de manera segura.

Esto puede afectar a las navieras de distintas maneras: un barco podría tener que transportar menos carga, reorganizar su operación o ajustar sus tiempos de tránsito.

¿Qué pasa con los cupos y las subastas?

El impacto económico de una menor disponibilidad de agua no se limita al cargo por agua dulce.

Cuando las condiciones obligan a administrar con mayor cuidado los espacios disponibles para el tránsito, las navieras también pueden enfrentar costos relacionados con el sistema de reservaciones.

El Canal cuenta con mecanismos de reserva y subastas para determinados espacios de tránsito. En estos procesos, las empresas pueden competir por un cupo disponible, por lo que el monto final puede superar ampliamente el costo ordinario de una reserva, especialmente cuando existe una alta demanda.

Para 2026, la ACP introdujo modificaciones en su sistema de reservaciones y mantiene mecanismos de subasta para determinados cupos.

¿Significa esto que todos los barcos pagarán más?

No necesariamente.

El efecto depende del tipo y tamaño de cada embarcación, del peaje correspondiente, del nivel del lago Gatún y de las condiciones operativas vigentes al momento del tránsito.

Lo que sí ocurre es que una menor disponibilidad de agua aumenta la presión sobre toda la operación del Canal: puede elevar determinados cargos, obligar a reducir el calado de algunos barcos y generar mayores costos para las empresas que necesitan garantizar un espacio de tránsito.

Por eso, el agua se convirtió en un elemento cada vez más importante dentro de la economía del Canal de Panamá. No se trata únicamente de tener suficiente líquido para que las esclusas funcionen, sino de mantener las condiciones que permitan que una de las principales rutas del comercio mundial siga operando con seguridad, capacidad y previsibilidad.