Ecuatoriana Ivonne A-Baki se postula para dirigir la ONU

Ivonne A-Baki se postula para dirigir la ONU.
La ecuatoriana Ivonne A-Baki, diplomática que representó a Quito en Estados Unidos, se postuló para dirigir la ONU, según anunció el presidente de la Asamblea General en una carta este martes.
Nominada por Tonga, la exministra de Comercio Exterior se suma a un creciente grupo de candidatos para el cargo de secretario general de la organización internacional, que enfrenta divisiones globales y problemas presupuestarios.
A-Baki, hija de padres libaneses, desempeñó un papel fundamental en la mediación del diálogo entre Ecuador y Perú tras la breve guerra fronteriza de 1995.
Cinco mujeres y tres hombres figuran hasta el momento en la contienda para suceder a António Guterres, de Portugal, quien finalizará su segundo mandato de cinco años el 31 de diciembre de 2026. El plazo para presentar candidaturas aún está abierto, lo que aumenta la posibilidad de que se incorporen más aspirantes de última hora.
En su nominación, Tonga destacó el papel de A-Baki como ministra del gabinete, primera mujer embajadora de Ecuador en Washington y embajadora en Qatar.
"He vivido los estragos de la guerra", escribió en X.
A-Baki fue el rostro de un plan fallido para impedir la explotación petrolera en una reserva amazónica a cambio de una cuantiosa contribución internacional.
La iniciativa medioambiental fue archivada en 2013 por el entonces presidente Rafael Correa, quien autorizó la extracción de crudo en el Parque Nacional Yasuní tras reconocer el fracaso económico del plan.
El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el mes pasado para realizar el primer sondeo informal con el fin de medir el apoyo a los siete candidatos que entonces participaban en la contienda.
Rebeca Grynspan lideraba la votación tras la primera ronda del proceso.
Los demás nominados son la exministra de Relaciones Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett; el argentino Rafael Grossi; Michelle Bachelet, de Chile; María Fernanda Espinosa, de Ecuador; Olara Otunnu, de Uganda, y Macky Sall, de Senegal.
Si bien el director general del OIEA, Rafael Grossi, es posiblemente el candidato más conocido, los observadores afirman que no hay un claro favorito en una contienda que podría durar varios meses.
Los diplomáticos se muestran reacios a predecir el resultado porque los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido— aún no han indicado sus preferencias.
Aunque un candidato consiga los nueve votos necesarios de los 15 disponibles en el Consejo, también debe evitar el veto de las cinco grandes potencias, que están profundamente divididas.
Una vez que un candidato supere esos requisitos, su nombre se presentará a la Asamblea General de la ONU para su confirmación.