(FOTOS Y VIDEO) ¡Adriana Lima colgó sus alas harta de los estereotipos!
La modelo de 37 años llevaba desde 1999 desfilando para la marca de lencería
La brasileña Adriana Lima lució sus alas de ángel de Victoria's Secret por última vez en el Show Anual de la marca el día de ayer. La modelo de 37 años agradeció a la multitud y a la marca mientras cerraba el espectáculo. Además publicó en su perfil de Instagram un mensaje de agradecimiento,
"Querida victoria, Gracias por mostrarme el mundo, compartir tus secretos y, lo más importante, no solo por darme alas sino por enseñarme a volar. ❤️ a los mejores fans en el 🌎! Amor, adriana 💖"
Llevaba desde 1999 desfilando para la marca de lencería, este jueves Lima culminó con un anuncio de que no volverá a desfilar para la firma lencera que le permitió surgir en el mundo del modelaje como una de las grandes. Un tramo del desfile se convirtió en homenaje a esta modelo, que ha contribuido con su presencia a hacer aún más grande este evento, que va más allá de la moda y que mueve muchos millones de espectadores y de negocio.

Adriana, rodeada de sus compañeras en el momento del adiós. Foto tomada de internet.
Lima no ha hablado acerca del tema pero hace meses confesó que algo en ella estaba cambiando.
"Aunque he hecho muchas cosas de este tipo, algo cambió en mi cuando una amiga se me acercó para decirme que no estaba contenta con su cuerpo y me hizo pensar".
Lima ha admitido que todos los días se levanta preocupada por su aspecto, pensando en cómo se ve. "En ese momento me di cuenta de que la mayoría de las mujeres probablemente se despierten todas las mañanas tratando de encajar en un estereotipo que la sociedad, los medios de comunicación y la moda imponen", continúa la modelo, que pensó que "no es una forma de vivir" y que no es "física y mentalmente saludable". "Así que decidí hacer ese cambio, no volveré a quitarme la ropa por una causa vacía", concluye.
Lima comentó en más de una ocasión que trabajar como modelo le llevó a tener una fuerte presión sobre su físico, lo que le ha llevado a pensar que las mujeres se ven obligadas a soportar críticas y expectativas.
"Estoy cansada de las imposiciones, nosotras, como mujeres, no deberíamos continuar viviendo en un mundo con tales valores superficiales. No es justo para nosotras, y más allá de la justicia, es insano física y mentalmente cómo la sociedad nos impone cómo debemos ser, cómo debemos comportarnos, cómo debemos estar físicamente… Quiero cambiarlo, en nombre de mi abuela, de mi madre y de todas mis antecesoras que hayan sido etiquetadas, presionadas e incomprendidas".

