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Iron Maiden celebra 50 años en el Estadio Nacional con una noche de clásicos y fuego

8 de Oct. 2026 | 10:00 pm

La legendaria banda británica regresó al país luego de una década de ausencia, con un espectáculo de clásicos del heavy metal, fuego, humo y luces que hizo vibrar a miles de seguidores en el Estadio Nacional.

La banda británica celebra sus 50 años de historia con la gira mundial Run for Your Lives (Corran por sus vidas), que recupera canciones de sus primeros nueve álbumes de estudio, desde Iron Maiden (1980) hasta Fear of the Dark (1992).

La jornada musical comenzó a las 6:00 p. m. con The Raven Age, agrupación británica fundada por George Harris, hijo de Steve Harris, bajista y fundador de Iron Maiden.

A las 7:30 p. m., la expectativa llegó a su punto más alto cuando comenzó a sonar Doctor Doctor, de la banda británica UFO, una canción que Iron Maiden utiliza desde hace décadas como parte de su tradicional entrada a los conciertos.

Para los seguidores, aquella melodía anunciaba que la espera estaba por terminar. Algunos habían acampado durante días en las afueras del estadio para conseguir un lugar cerca del escenario, mientras otros regresaban para reencontrarse con las canciones que marcaron distintas etapas de sus vidas.

Clásicos del metal entre fuego y luces

Las pantallas gigantes, los cambios de escenografía, las columnas de humo y las llamaradas acompañaron el repertorio de la banda, que recorrió algunas de las canciones más emblemáticas de sus primeras décadas.

Bruce Dickinson recorrió el escenario con su característica energía, acompañado por las guitarras de Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers, el bajo de Steve Harris y la batería de Simon Dawson.

The Trooper, Aces High, Fear of the Dark y Wasted Years estuvieron entre las canciones coreadas por el público, que convirtió las graderías y la gramilla del Estadio Nacional en un enorme coro.

Eddie también fue protagonista

Uno de los momentos más llamativos llegó con The Trooper, cuando Eddie, la emblemática mascota de Iron Maiden, apareció caracterizado como un soldado británico, una de sus representaciones más conocidas.

El personaje, creado visualmente por el artista Derek Riggs, ha acompañado a la agrupación desde sus primeros discos y se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del heavy metal.

A lo largo de cinco décadas ha adoptado distintas apariencias en portadas y conciertos, hasta convertirse en una figura inseparable de la banda.

Y aunque Iron Maiden celebra 50 años de historia, Eddie parece ser el único integrante que no envejece.

De Tibás y Alajuela a La Sabana

La historia de Iron Maiden con Costa Rica comenzó el 26 de febrero de 2008, cuando la banda se presentó por primera vez en el Estadio Ricardo Saprissa, como parte de la gira Somewhere Back in Time.

El 3 de marzo de 2009 regresó al país, esta vez al Estadio Alejandro Morera Soto, en Alajuela.

Su tercera presentación ocurrió el 8 de marzo de 2016, nuevamente en el Ricardo Saprissa, durante la gira The Book of Souls.

Este 2026, la banda sumó su cuarta presentación en territorio nacional y la primera en el Estadio Nacional.

Medio siglo de historias hechas canciones

Seguidores que conocieron a Iron Maiden mediante discos de vinilo y casetes compartieron la celebración con jóvenes que descubrieron sus canciones décadas después.

La gira Run For Your Lives recuperó composiciones de los primeros nueve álbumes de estudio, desde Iron Maiden (1980) hasta Fear of the Dark (1992).

El repertorio también incluyó The Number of the Beast (El número de la bestia), uno de los clásicos más reconocidos de la agrupación, que volvió a despertar los coros del público costarricense.

Más allá de sus guitarras y potentes melodías, Iron Maiden ha construido parte de su identidad con letras inspiradas en la literatura, la historia, la filosofía y los conflictos humanos.

Desde las guerras narradas en The Trooper hasta las reflexiones sobre el tiempo en Wasted Years (Años perdidos), sus canciones han acompañado a generaciones que encontraron en el heavy metal algo más que música.

Una década que no fue tiempo perdido

Al final, el fuego se apagó, el humo se disipó y las luces del escenario dejaron de brillar.

Iron Maiden celebró medio siglo de historia, mientras sus seguidores costarricenses cerraron una espera de diez años para volver a escuchar sus canciones en vivo.

Y si algo recuerda Wasted Years, es que no vale la pena vivir atrapado en el pasado cuando todavía queda un presente por disfrutar.

Porque para quienes estuvieron en el Estadio Nacional, aquellos diez años de espera no fueron años perdidos.