Logo

UNA alerta sobre riesgos de caída prolongada en los precios

16 de Abr. 2026 | 1:28 pm

Si bien para el consumidor puede parecer positivo que los precios bajen, si esta tendencia se prolonga, puede provocar que las empresas vendan menos, pospongan inversiones y, finalmente, reduzcan el empleo al no ser rentables.

Así lo advirtió Centro Internacional de Política Económica (CINPE) de la Universidad Nacional (UNA), al reseñar los riesgos de la baja inflación.

Los precios al consumidor han tenido una constante caída desde 2022, cuando alcanzaron un pico cercano al 12%. Desde entonces, empezaron un descenso sostenido que los llevó a tasas negativas en 2023 y a mantenerse por debajo del rango meta del Banco Central (2% / 4%) durante el período 2024-2026.

Visita del FMI

Los investigadores exponen que la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que visitó San José del 25 de febrero al 9 de marzo de 2026, hizo una mención relevante al dato de la inflación interanual, a la acumulación de varios meses de la deflación y a que el país llevar34 meses por debajo del rango meta.

La inflación negativa responde a una combinación de factores como:

  • Política monetaria restrictiva, con tasas altas que frenan el consumo y la inversión.
  • Menor presión externa, aunque con riesgos recientes por el aumento en los precios internacionales de la energía y los alimentos.
  • Caída en los precios de alimentos y transporte, que son los componentes más influyentes y volátiles.

En particular, los alimentos han tenido un peso clave debido a su alta importancia en la canasta básica y a su sensibilidad a factores climáticos, mientras que el transporte refleja cambios en los combustibles y el tipo de cambio.

Además, se detalla que las autoridades han señalado que la inflación permanecerá en valores negativos durante la primera mitad de 2026 y que el retorno al rango meta dependerá de la evolución de choques externos y de la normalización de la demanda doméstica.

Contexto internacional

El CINPE señala que, debido a la caída de los precios internacionales —sobre todo de combustibles y alimentos—, la inflación disminuyó. Sin embargo, ahora que esos precios han vuelto a subir ligeramente, existe la posibilidad de que los precios internos aumenten nuevamente.

En 2022, los precios subieron principalmente por alimentos y transporte, pero desde mediados de 2023 el transporte empezó a bajar, y los alimentos dejaron de aumentar con tanta fuerza e incluso comenzaron a disminuir.

Otros rubros, como los servicios o bienes menos volátiles, se mantuvieron más estables y ayudaron a que los cambios no fueran tan bruscos. Entre finales de 2023 y 2024, las variaciones de precios fueron casi nulas, mientras que en 2025 hubo leves incrementos al inicio, pero luego los precios volvieron a caer y, en 2026, la deflación se hizo más evidente.

El informe concluye que esta etapa de deflación se debe principalmente a factores externos y temporales, como el clima o los precios internacionales.

Comentarios
0 comentarios