Tercera colocación de eurobonos: ¿Se justifica?

Economistas no ven necesario seguir emitiendo montos excesivos

Imagen con fines ilustrativos. (CRH).

Un reciente informe que mostró el ministro de Hacienda, Nogui Acosta, a los diputados sobre los resultados de las dos colocaciones de eurobonos, por un monto total de $3.000 millones en 2023, abre la interrogante de si es necesaria una tercera emisión por $1.000 millones antes de que cierre este año.

El 29 de noviembre de 2022, el Congreso, por mayoría, autorizó al Poder Ejecutivo a colocar $5.000 millones de títulos valores en el mercado internacional para hacer frente a vencimientos importantes que tenía Costa Rica en 2024.

De ese monto, el año pasado se hicieron dos colocaciones por $1.500 millones cada una. La tercera, por otros $1.000 millones, está prevista para este año y la última, por otros $1.000 millones, en 2025.

Sin embargo, la Ley de autorización para emitir títulos valores en el mercado internacional condicionó las últimas dos colocaciones (2024 y 2025) al cumplimiento de acciones para el fortalecimiento de la gestión tributaria.

En el caso de la emisión para este año, el Ministerio de Hacienda debe presentar un informe sobre la implementación de escáneres en el puesto fronterizo de Paso Canoas y en la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) a la Comisión de Asuntos Económicos del Congreso. De lo contrario, no se autorizará.

Ya el jerarca de Hacienda informó a los legisladores de la Comisión de Asuntos Hacendarios que ese requisito solo se podrá cumplir si la Asamblea Legislativa aprueba una modificación a esa norma porque el Gobierno optó por colocar escáneres únicamente en Japdeva y Puerto Caldera, tras acoger una recomendación hecha por la embajada de Estados Unidos en Costa Rica. Es decir, se dejó de lado la colocación del escáner en Paso Canoas que señala la ley.

Esa circunstancia amerita reformar el artículo 12 bis de esa ley porque de lo contrario no se podrá hacer la tercera emisión de eurobonos. Acosta mencionó a los congresistas que el Gobierno planteará un proyecto de ley para modificar ese requisito.

De no poder hacerse la tercera colocación de eurobonos, Acosta reconoció que Hacienda tendrá que recurrir al mercado local, aunque dejó claro que es más pequeño y tiene dificultades para captar recursos.

El ministro mencionó que tras la emisión de los $3.000 millones en eurobonos en 2023, mejoró la confianza del mercado internacional, disminuyeron las tasas de interés en colones y dólares de subastas en el mercado local y mejoró el perfil de la deuda pública.

¿Es necesaria?

Daniel Ortiz, economista de Cefsa. (Cortesía/CRH).

Independientemente de la voluntad final de los congresistas, quienes decidirán si aceptan o no la reforma propuesta por el Ejecutivo, algunos economistas cuestionan la necesidad de hacer una tercera emisión de títulos valores en el mercado internacional.

Dos de ellos son Daniel Ortiz, de la firma Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), y Ronulfo Jiménez, asesor de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).

Ambos reconocieron que tienen dudas sobre la necesidad y la conveniencia de que el Gobierno haga una tercera colocación de eurobonos y confirmaron que la autorización total por $5.000 millones que hizo la Asamblea Legislativa en 2022 fue excesiva.

"Efectivamente uno tiene dudas de qué tanto va a requerir los recursos el Ministerio de Hacienda. Su propio ministro rechazó hace poco un crédito por $400 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) en condiciones muy blandas. Esto podría ser una señal de que no le urgen tanto los fondos. Es cierto que hay vencimientos importantes en los próximos 18 meses, pero el Gobierno no pareciera que vaya a tener problemas de flujo de caja en ese lapso", sostuvo Ortiz.

Jiménez, por su parte, recordó que en este momento hay un exceso de dólares en el mercado cambiario y que traer $1.000 millones más solo reforzaría la política monetaria del Banco Central de Costa Rica (BCCR) y su decisión de no disminuir más su tasa de interés.

En este sentido, subrayó que la política fiscal impulsada por Hacienda debería "tener cierta coordinación" con la política monetaria del BCCR.

Repercusiones

Ronulfo Jiménez, economista. (CRH).

Ortiz dijo que haber autorizado $5.000 millones en eurobonos "fue tal vez muy generoso de los diputados" y mencionó que haber adquirido tanta deuda en moneda extranjera ha tenido repercusiones a lo interno.

"Primero ha sido un factor que influyó de alguna manera en la caída del tipo de cambio. También ha hecho que el riesgo cambiario que tenían las finanzas públicas se haya incrementado. Hoy la deuda no se ve tan alta porque el tipo de cambio ha bajado en una magnitud muy fuerte", explicó.

No obstante, recordó que desde 2022 el saldo de la deuda en dólares se ha incrementado en cerca de $4.500 millones. Si el tipo de cambio sufre un incremento fuerte, eso significará a futuro mayor gasto en intereses y, sin duda, un saldo mayor de deuda.

También puntualizó las siguientes observaciones a las colocaciones hechas en 2023:

  • No sucedió lo que se esperaba, que era cambiar deuda cara por deuda barata. La última emisión de eurobonos se hizo a un plazo largo y una tasa elevada. Sin duda, esto tendrá repercusiones a futuro.
  • Hoy la deuda en Costa Rica ha mantenido una tendencia a la baja, pero muy influida por lo que le pasó al tipo de cambio. Un 40% de la deuda se encuentra denominada en moneda extranjera, entonces, si el tipo de cambio cae, la deuda se ve más pequeña.
  • La colocación de más eurobonos va a seguir teniendo efectos a lo interno. Pondrá un límite para que el tipo de cambio se incremente. También puede influir en las expectativas de los agentes, quienes seguirán percibiendo que la oferta de dólares continuará alta.

Reconoció que hay necesidades de emitir deuda, pero dijo que pareciera que no en la magnitud que autorizaron los diputados y que hay espacio para posponer esas colocaciones, en particular porque ni siquiera han terminado de utilizar todos los recursos de la primera emisión.

Jiménez reiteró que si el Banco Central no quiere tasas de interés bajas, entonces no deberían traerse más dólares del exterior en esas cantidades.

"Es una contradicción, deberíamos ser coherentes y no traer más dólares, estamos haciendo algo contradictorio entre lo que hace el Banco Central y Hacienda", manifestó.

También aseguró que las dos colocaciones de eurobonos hechas el año pasado, que sumaron los $3.000 millones, fueron excesivas y que la decisión no fue técnica, sino política.

"Cuando uno ve lo que está gastando Hacienda en intereses, ve que Hacienda no está reduciendo el pago de intereses", añadió el experto.

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